La crisis sanitaria del coronavirus y sus consecuencias están pasando factura a las empresas y CaixaBank es la última en anunciar cambios. El banco ha decidido rebajar sus objetivos de capital de un 12% a un 11,5% para «acomodar al banco a su nuevo entorno». Pero no solo eso. El banco ha recortado «por prudencia» su dividendo correspondiente al ejercicio 2019 a la mitad, desde 0,15 euros por acción hasta 0,07 euros. Esta retribución se pagará el próximo 15 de abril.

De cara a la retribución al accionista del actual ejercicio, el banco ha decidido rebajar su payout, es decir, el porcentaje de beneficio que se destina a dividendo. Así, dejará de pagar la mitad de sus ganancias para distribuir como dividendo como mucho un 30% en 2020. De hecho, con el recorte del dividendo con cargo al ejercicio 2019 el payout ya se queda en el 24,6%.

Además, la entidad ha desconvocado su junta de accionistas, cuya celebración estaba prevista para los días 2 y 3 de abril de este año.

En el marco de estas medidas tomadas por la incertidumbre del impacto económico de la crisis sanitaria, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha decidido renunciar a su remuneración variable correspondiente a este año. Lo ha hecho de forma «voluntaria», según ha destacado el banco.

Hace unos días, Santander tomaba una decisión similar. El banco que preside Ana Botín anunció una revisión para el dividendo de este ejercicio y un recorte de sueldo de su cúpula, si bien en su caso se utilizará el importe restante para dotar un fondo para adquirir material sanitario.