El Banco Central Europeo (BCE) explorará «todas las opciones y eventualidades» para brindar apoyo durante el shock provocado por la pandemia a la economía de la eurozona ante la «gran contracción» del PIB y el deterioro de los mercados laborales que sugieren las caídas sin precedentes de los datos económicos más recientes, según ha expresado la presidenta de la institución durante su intervención en la reunión telemática del Comité Financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI), informa Europa Press.

En cuanto a la inflación, Lagarde ha señalado que la actual debilidad refleja en gran medida la fuerte caída reciente de los precios de la energía y ha anticipado que la inflación general «disminuya aún más en el corto plazo», mientras que las implicaciones de la crisis del coronavirus para el comportamiento de los precios en el mediano plazo «están rodeadas de una alta incertidumbre».

En este sentido, la banquera francesa y ex directora gerente del propio FMI, ha subrayado que el BCE está totalmente preparado para aumentar el tamaño de sus programas de compra de activos y ajustar su composición, tanto como sea necesario y durante el tiempo que sea necesario.

Asimismo, Lagarde ha informado de que el BCE está evaluando nuevas solicitudes para el establecimiento de más líneas de intercambio (‘swap’) para proporcionar liquidez en euros tras los acuerdos ya alcanzados con otros bancos centrales de la Unión Europea, además de las medidas coordinadas implementadas por los principales bancos centrales, incluido el BCE, para mejorar la provisión de liquidez en dólares estadounidenses.

«El Consejo de Gobierno se compromete a hacer todo lo necesario dentro de su mandato para ayudar a la zona del euro a superar esta crisis», ha reiterado la francesa.

Salidas de fondos

Por otro lado, Lagarde ha advertido de que algunos fondos de inversión han experimentado importantes salidas de capital desde el estallido de las turbulencias en los mercados, aunque ha destacado que las recientes medidas del BCE han ayudado a mejorar las condiciones, a pesar de lo cual el banco central seguirá monitorizando de cerca a estas instituciones financieras no bancarias.

«Estos eventos también enfatizan la importancia de extender a medio plazo los marcos macroprudenciales más allá de la banca», ha planteado.