Economía

Cabify suspende su servicio de envío de paquetes ante la presión de la Comunidad de Madrid

Un coche de Cabify en Madrid. EFE

Cabify ha dejado de intermediar a través de su plataforma digital el nuevo servicio de envío de paquetes en vehículos de alquiler con conductor (VTC) y ha pasado esta actividad a una de las filiales a través de las que tiene estos coches, Prestige and Limousine, según informó la empresa.

Esta firma será la que a partir de ahora operará como proveedor de transporte de paquetería, a través de ‘Envíos by PyL’, un servicio que realizará en los coches de VTC con que cuenta, con los que normalmente da servicio de transporte de viajeros a través de la App de Cabify.

Según detalló la plataforma de movilidad, los usuarios ya no podrán contratar a través de la aplicación de Cabify este nuevo servicio de envíos, con el que la firma pretendía suplir la caída del negocio de transporte urbano de viajeros provocado por la crisis.

Así, el servicio se contratará directamente entre los usuarios y la empresa filial de transporte Prestige and Limousine. Además, esta contratación se debe formalizar mediante la aceptación de unos nuevos términos y condiciones por parte de los usuarios que quieran recurrir a este servicio.

Cabify adecua de esta forma su nuevo servicio, a pesar de estar «plenamente segura» de la legalidad del negocio que lanzó hace unos servicios, inicialmente para envíos de paquetes entre particulares o entre empresas y sus trabajadores, pero que sopesaba ampliar mediante pactos con empresas para eventualmente también transportar compras ‘online’.

Evitar conflicto con las administraciones

A pesar de este convencimiento, la firma de movilidad asegura haber optado por atender el requerimiento del Gobierno regional y adaptar su negocio a lo que le ha «exigido», con el fin de «evitar entrar en conflicto alguno con las administraciones públicas en el actual contexto de emergencia sanitaria, social y económica».

Al contrario, ante esta coyuntura, reiteró su disposición de apoyar a las administraciones con iniciativas como la puesta en marcha para trasladar a sanitarios en VTC de forma gratuita.

No obstante, en un comunicado, Cabify lamentó que, con la medida, se impide que otras firmas de VTC que trabajan para la plataforma, y sus correspondientes trabajadores, se beneficien del negocio que pudiera generar el servicio de envíos.

Además, considera que las restricciones al servicio que pone el Gobierno regional, al imponer un límite al servicio que se puede prestar al usuario, «bloquea» la potencial generación de actividad económica e «ingresos tan necesarios tanto para las empresas del sector como para centenares de conductores».

Criticas de otros sectores

Respecto a las críticas y quejas que el nuevo servicio de envíos suscitó entre distintos colectivos, como son los transportistas, Cabify asegura que «en ningún caso» quiso perjudicar «a un sector determinante, como es el caso del sector del transporte de mercancías».

«Los envíos en los que intermediaba fueron siempre pequeña paquetería», explica la empresa que, además, asegura que pretendió aportar «mejoras acordes a las necesidades de las ciudades y de sus ciudadanos».

La Comunidad de Madrid restringe de esta forma el nuevo servicio de Cabify después de que desde la anterior Legislatura haya venido rechazando articular legislación alguna sobre el sector de las VTCs en virtud de la potestad que para ello otorgó a los gobiernos regionales el Gobierno central a través de un Decreto Ley, y en contra de lo decidido por otras regiones. Se trata de Cataluña, Valencia, Baleares, País Vasco y Aragón.

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