Desplome histórico del petróleo. El precio del barril de crudo West Texas, el de referencia en Estados Unidos, retrocedía el lunes con una fuerza nunca vista que le ha llevado a cotizar en negativo, algo que nunca había ocurrido hasta el momento, al menos no desde 1983, año en el que se sitúa el origen de los registros.

El precio de los futuros del petróleo para mayo ha ido cayendo durante toda la jornada del lunes, llegando a situarse en los -56 dólares por barril, lo que supone que los inversores en esta materia prima han cobrado por comprar barriles de crudo americano.

Este precio récord a la baja corresponde al de los contratos futuros del West Texas de mayo, que solamente se negocian hasta mañana, una situación que ha acelerado las caídas hasta situar el precio de la materia prima en negativo, algo que no había ocurrido jamás. Sin embargo, los futuros de junio muestran una tendencia más positiva dentro de lo que cabe, dado que solamente caen un 13%, hasta los 21,78 dólares el barril.

Este histórico desplome se produce, de acuerdo con el consenso de analistas, por los temores a que la crisis del coronavirus lleve aparejada una fuerte reducción de la demanda del crudo, lo que obligaría a algunas explotaciones a dejar de producir por no poder almacenar los volúmenes, dado que no hay tanques suficientes para hospedar el crudo sobrante.

A pesar de que aún no se conoce el alcance de la crisis económica que vendrá tras la pandemia, lo que se da por sentado es que el sector turístico será el más afectado, lo que impacta directamente en el consumo de petróleo de todo el mundo. La reducción de ventas de automóviles que también se adelanta tampoco ayuda a colocar la producción de petróleo.

«El peor año para el petróleo»

Poco a poco, el mercado va dando la razón a la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que la semana pasada calificó 2020 como «el peor año de la historia para el petróleo». La Agencia alertaba hace unos días de que el exceso de oferta pondría a prueba la capacidad mundial de almacenar el crudo.

Precisamente, con el objetivo de evitar una situación así la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se adelantó y decidió en marzo recortar la producción en más de medio millón de barriles al día, con lo que esta se situaría en unos 30.022 millones diarios. Ni siquiera esta intención ha logrado sostener el precio del crudo, que vive este lunes una jornada para la Historia.

El barril de Brent, el de referencia en Europa, sin embargo, corría diferente suerte, pues se depreciaba este lunes únicamente un 6,7%, hasta un precio de 26,2 dólares. Esta situación asimétrica se produce debido a que el Brent se encuentra «menos sometido a presión», pues su contrato no expira mañana sino el 30 de abril, por lo que «es probable que sienta cierta presión de venta, pero en menor medida», de acuerdo con Michel Salden, director de materias primas de Vontobel AM.

El histórico desplome del crudo se ha trasladado a la negociación de los títulos que cotizan en Wall Street. El índice Dow Jones se dejaba un 2,3%, mientras que el S&P 500 retrocedía un 1,6%.