El impacto económico de la crisis sanitaria del coronavirus ha obligado a Santander a realizar una fuerte dotación de provisiones que supera incluso la prevista por los analistas. La entidad ganó 331 millones de euros hasta marzo, lo que supone un 82% menos que un año antes, tras destinar 1.600 millones de euros a provisiones para paliar el impacto de la crisis del Covid-19 en próximos trimestres. En el mismo trimestre del año pasado, el banco ganó 1.840 millones.

El banco ha decidido anticipar el impacto de esta crisis ya en el primer trimestre, si bien su presidenta, Ana Botín, subraya en un comunicado que «ahora mismo es imposible predecir el impacto final y más permanente que tendrá la crisis», al tiempo que destaca que la entidad se encuentra «en una posición sólida». Con todo, ha recordado que ya anunció que Santander revisará los objetivos estratégicos cuando tenga una visión más completa, aunque se ve preparado para superar la recesión prevista gracias a la diversificación de su cartera.

Las provisiones incluyen también 46 millones por costes de reestructuración en Europa. Con todo, el beneficio ordinario del primer trimestre no ha sufrido apenas variaciones desde el ejercicio pasado, pues fue de 1.977 millones de euros, un 1% más (un 8% más en euros constantes), prácticamente ajeno al impacto de la pandemia. Su solvencia en términos de capital de máxima calidad CET1 continuó situada en el rango objetivo, en el 11,58%.

La presidenta de Santander, Ana Botín, ha expresado en nombre del grupo su apoyo a todos los afectados por el Covid-19, «en particular a quienes han perdido a seres queridos», y ha asegurado que la prioridad de la entidad es contribuir a la lucha contra la pandemia y apoyar la recuperación económica, informa Efe.

Casi 10.000 millones en créditos ICO

El banco ha informado de que ya ha concedido unos 9.600 millones de euros en créditos avalados por el Estado a través del Instituto de Crédito Oficial en unas 60.000 operaciones. Del total, 2.600 millones corresponden a grandes empresas y la gran mayoría, los otros 7.000 millones de euros, a pymes y autónomos. Además, ha concedido otros 12.000 millones en operaciones distintas a los créditos ICO.

En España, además, el banco ha recibido 45.000 solicitudes para la moratoria hipotecaria, lo que supone el 8% de su cartera, y otras 46.000 peticiones en consumo, el 9% del total.

Con todo, en en conjunto del grupo la actividad hipotecaria se ha visto impactada por el efecto del Covid-19. La producción media diaria cayó un 11% en marzo respecto a febrero y un 53% en los primeros 22 días de abril respecto a marzo. La mayor caída se produjo en España, donde las solicitudes de préstamos hipotecarios cayeron un 80%.

Santander ha concedido más de 1.100 millones de euros diarios de media en nuevos préstamos en abril a pymes y grandes empresas afectadas por el covid-19, al tiempo que planea destinar 100 millones a iniciativas solidarias, muchas ya implementadas, procedentes de la reducción en la retribución de la alta dirección y el consejo y de donaciones de empleados.

Estos resultados se vieron apoyados una vez más en la diversificación geográfica del grupo, con un aumento del beneficio ordinario en Norteamérica (incluye México y EEUU) del 34 %, y del 15 % en Sudamérica, ambos en euros constantes.

Caen las ganancias en Europa

En Europa, el beneficio ordinario cayó un 16%, a 974 millones, por el descenso en el margen de intereses, que se vio compensado en parte por la reducción de los costes.

En España, el beneficio se situó en 352 millones de euros, un 1% menos. La actividad crediticia por medio del programa Covid-19 del Instituto de Crédito Oficial (ICO) impulsó la actividad en pymes y grandes empresas al final del trimestre y en abril, con más de 60.000 operaciones ya aprobadas o en trámite por valor de unos 9.600 millones de euros.

La morosidad del grupo se redujo en 37 puntos básicos en los últimos doce meses, hasta el 3,25 %, con una ratio de cobertura para insolvencias que mejoró hasta el 71 % desde el 68 % anterior.