El AVLO, el AVE ‘low cost’ de Renfe que tenía previsto poner en marcha a comienzos del pasado mes de abril y quedó suspendido por la crisis, no podrá retomarse, al menos en el corto plazo, por las nuevas condiciones para viajar que impone la crisis sanitaria, según indicó el ministro de Transportes y Movilidad, José Luis Ábalos. «No veo que podamos platear un servicio ‘low cost’ en el corto espacio de tiempo», reconoció el ministro. «Ahora mismo, con las distancias de seguridad que se plantean va a ser complicado», añadió.

«Durante un tiempo, en tanto la pandemia no pase al olvido, el uso del transporte será muy distinto al que estábamos acostumbrados», apuntó Ábalos durante su comparecencia en el Senado.

Renfe suspendió el pasado 15 de marzo, un día después de decretarse el estado de alarma para combatir la crisis sanitaria, la puesta en marcha del AVLO, su nuevo tren AVE ‘low cost’ entre Madrid y Barcelona, que estaba fijada para el 6 de abril.
En el momento en que se suspendió, la operadora había comercializado ya alrededor de una tercera parte de la oferta inicial de plazas del nuevo servicio. En concreto, se habían despachado 146.389 plazas, el 28% de las 522.000 que inicialmente había puesto a la venta.

Este número incluye las 16.000 que se vendieron a 5 euros a través de la iniciativa promocional que la operadora lanzó a finales de enero con ocasión de la puesta en venta del servicio. La operadora tuvo que proceder por tanto a devolver el importe de los billetes que ya había vendido para este nuevo servicio.

La oferta que la operadora pública había diseñado para el AVLO contemplaba que el billete costaría entre 10 y 60 euros en función del horario y la demanda. A este importe está previsto que se sumaran suplementos en el caso de que el viajero solicite determinadas prestaciones, como es elegir un asiento concreto o llevar una segunda maleta.

Adelantarse a la competencia

Renfe tenía previsto lanzar en abril el nuevo servicio de ‘bajo coste’ para anticiparse a la competencia de nuevos operadores que previsiblemente entrarán en la red AVE en diciembre de este año, cuando está prevista la liberalización del transporte en tren en toda la UE.

No obstante, la entrada efectiva de competidores de Renfe también está actualmente condicionada por la evolución de la pandemia. SNCF estudia si demora la puesta en marcha en España de su ‘low cost’, inicialmente prevista para diciembre, mientras que el otro operador privado Ilsa (firma de Trenitalia y Air Nostrum) ya ha indicado que no empezará a operar hasta enero de 2022.

En el caso de Renfe, iba a iniciar la explotación del AVLO con una oferta de tres frecuencias diarias por sentido entre Madrid y Barcelona, a las que en mayo sumaría una cuarta.