La industria española ha reclamado este miércoles al Ejecutivo campañas e incentivos con ‘planes Renove’ como el aprobado para el sector de la automoción, en este caso para electrodomésticos, rehabilitación de viviendas, flota de aviones, equipos de telecomunicaciones, industriales o maquinaria agrícola.

Los presidentes de las principales empresas y asociaciones de las industrias química, metalúrgica, aeroespacial, de diseño o de celulosa han reivindicado en la Cumbre Empresarial organizada por CEOE su cometido fundamental para salir de la crisis y los planes de ayudas que impulsen la demanda y el consumo.

Planes de apoyo y Renove, aumento de las inversiones, impulso de la digitalización o la regulación de los costes de la energía son para las empresas industriales reunidas por la CEOE en las palancas para escapar de la crisis y poder representar su objetivo del 20% del PIB español.

El presidente de Alibérico, Clemente González Soler, ha destacado que la industria «debería ser el motor» de la recuperación económica y ha recordado que el sector «no se ha cuidado, con una caída de 20 puntos en el PIB en los últimos 30 años».

El consejero delegado de Acerinox y presidente de Unesid (patronal de la siderurgia), Bernardo Velázquez, ha insistido en la puesta en marcha de planes de rehabilitación de viviendas y ‘planes Renove’ para electrodomésticos de más de 10 años, a cambio de otros nuevos con una mayor eficiencia medioambiental «en la línea del aprobado para la automoción, eso sí con materiales españoles», ha puntualizado.

Ha abogado también por regular y abaratar los precios de la energía. En caso contrario, Velázquez ha asegurado que tendrán que compensarlo «con mano de obra más barata o el riesgo de que la industria electroextensiva busque otros entornos más favorables».

El presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), Carles Navarro, también ha incidido en la mejora de los factores de competitividad como la energía y los costes regulados y ha pedido un nuevo reglamento de las redes así como una legislación «bajo el principio de neutralidad tecnológica».

En ese sentido, el presidente de ENCE, Ignacio de Colmenares, ha dicho que la salida de esta crisis «será verde» y ha pedido «apoyo a la inversión aunque no sea para el sector de la automoción».

Ha solicitado asimismo que las subastas de renovables se produzcan el próximo otoño y que se acelere el calendario del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).

El presidente de Confemetal, José Miguel Guerrero, ha insistido en la implementación de campañas y medidas para incentivar el consumo con planes Renove «específicos como el de la automoción y que deberían extenderse a otros sectores con equipos de mayor eficiencia energética».

«No es momento de nuevas figuras impositivas»

Ha precisado que «no es el momento de nuevas figuras impositivas» y ha calificado como «crucial» el aplazamiento hasta finales de 2020 de los actuales ERTE para muchos sectores.

Para el presidente de Airbus, Alberto Gutiérrez, el sector de las aerolíneas necesita una renovación de las flotas por otras más eficientes, sostenibles y modernas, para lo que ha reclamado un ‘plan Renove’.

Ha opinado que el impacto de la pandemia está siendo «mayúsculo» en el sector, con un desplome de la movilidad aeroespacial que ha cifrado en hasta un 90 % de la flota en tierra.

Gutiérrez ha creído necesario dotar de financiación a las aerolíneas y que éstas evalúen el tamaño de las compañías.

Para el presidente del Círculo de Empresarios Vascos, Javier Ormazábal, si la industria quiere alcanzar el 20% del PIB «debe reforzarse la competitividad con una política fiscal estable y coordinada y que no desincentive la inversión, el ahorro y el consumo».

Ha hecho hincapié en que «la transición energética no es una moda, sino un camino a seguir» y ha agregado que «es un reto que no puede esperar y puede convertirse en un motor de la economía con inversiones para un nuevo modelo».

El presidente de la empresa de soluciones de diseño Consentino, Francisco Martínez Consentino, se ha mostrado partidario de «evitar fórmulas radicales y que han fracasado en el pasado» para poder salir de la crisis.