Siemens Gamesa registró unas pérdidas históricas de 805 millones de euros en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal 2020 (octubre a junio), lastrado por el impacto de la crisis del Covid-19, informó la compañía, que ante este entorno ha recortado de nuevo sus previsiones para el ejercicio.

En concreto, el grupo surgido en 2017 de la fusión de Gamesa y la división de activos eólicos de Siemens elevó sus ‘números rojos’ en este tercer trimestre de su ejercicio a 466 millones de euros.

El impacto de la crisis sanitaria golpeó especialmente los costes y ventas del grupo, en un periodo marcado por una la volatilidad adicional de mercados clave como India y México; así por el impacto indirecto en los desafíos de ejecución del Norte de Europa.

La crisis sanitaria golpeó a los costes y ventas del grupo y a dos mercados clave: el de India y México

La pérdida neta a cierre de los nueve primeros meses de su ejercicio incluye un impacto de PPA en amortización de intangibles de 203 millones de euros, en línea con las expectativas anuales.

El consejero delegado de Siemens Gamesa, Andreas Nauen, que tomó las riendas del grupo a mediados de junio relevando en el cargo a Marckus Tacke, señaló que «atravesamos un periodo complicado, como sector y como compañía, y las cifras que presentamos hoy así lo reflejan».

No obstante, destacó que ya se han puesto en marcha medidas para «dar un cambio de rumbo al negocio ‘onshore’, y volver a la senda de la rentabilidad». «Las perspectivas a largo plazo de nuestra industria son prometedoras y nuestra compañía cuenta con la tecnología y las personas necesarias para jugar un papel importante en una recuperación económica basada en energías limpias que ayuden a combatir los efectos del cambio climático», dijo.

Con el fin de retornar a la rentabilidad, la compañía indicó que ha lanzado una serie de medidas, como una revisión del negocio en India, para adaptarlo a la demanda del mercado, la optimización de la presencia industrial y la implementación de un programa de aceleración (LEAP), que busca asegurar la rentabilidad de las tres unidades de negocio. El programa se dará a conocer en el Día del Mercado de Capitales, previsto para el 27 de agosto, en el que anunciará su nueva ‘hoja de ruta’.

Reduce guías para 2020

Ante este complicado contexto Siemens Gamesa, que en abril decidió retirar sus guías financieras para el ejercicio fiscal 2020 en abril debido a la incertidumbre generada por la pandemia coronavirus, ha presentado unas nuevas estimaciones para este año fiscal 2020, que finaliza en septiembre, y que incluyen el impacto de la adquisición de activos de Senvion.

Así, el fabricante prevé acabar el ejercicio con unas ventas en el rango de 9.500-10.000 millones de euros y un margen Ebit pre PPA y antes de costes de integración y reestructuración de entre -3% y -1%, lo que supone una reducción de 1.000 millones de euros en ventas y de 200-250 millones en rentabilidad, respecto a las guías anteriores.

El impacto de la pandemia: 149 millones de euros

Las ventas del grupo en los nueve primeros meses del año fiscal cayeron un 9%, hasta 6.615 millones de euros; mientras que el Ebit pre PPA y antes de costes de I&R fue negativo en 264 millones de euros, con un impacto negativo acumulado de la pandemia de 149 millones de euros.

A pesar de estas cifras, el grupo destacó que cuenta con una cartera de pedidos histórica de 31.500 millones de euros (+25%) y una posición de liquidez fuerte, con 4.000 millones de euros en líneas de financiación, de las que tan solo se han dispuesto 1.200 millones de euros. La deuda de la compañía se ha reducido en 101 millones de euros, hasta 90 millones de euros.

Además, ha firmado 2.860 megavatios MW en ‘offshore’ en el trimestre (+87%), elevando el acumulado en los últimos doce meses hasta 4.211 MW (+110%). La cartera de pedidos en eólica marina en firme asciende a 7,6 GW y tiene una cartera de pedidos condicionales y acuerdos de suministrador preferente de 9,3 GW.

En lo que se refiere al negocio ‘onshore’ (terrestre) se ha visto afectado por la incertidumbre generada por la pandemia, debido a los retrasos en la firma de contratos en todas las regiones, así como por otros retos del negocio, como la ralentización en India y México, y el retraso en la ejecución de proyectos en el norte de Europa. La compañía ha firmado 1.200 MW en el trimestre, de los que el 70% procede de pedidos con turbinas con una potencia superior a los 4 MW.