Mahou San Miguel prevé cerrar 2020 con un resultado negativo tras caer un 37% las ventas en hostelería en lo que va de año como consecuencia del impacto económico de la crisis sanitaria del Covid-19, según ha señalado este miércoles el director general de Mahou San Miguel, Alberto Rodríguez-Toquero.

«Sacrificamos nuestro beneficio para seguir reforzando nuestro compromiso con la sociedad, porque es ahora, más que nunca, cuando nuestro país necesita empresas que contribuyan a la reactivación de su economía, a preservar el empleo y al bienestar social», ha subrayado.

«Si hemos podido afrontar los retos de esta crisis ha sido gracias a la solidez de nuestro negocio y a los buenos resultados obtenidos en 2019. Nuestra prudencia financiera ha sido clave en un escenario marcado por la incertidumbre en el que mantenemos nuestra visión de largo plazo», ha añadido, informa Europa Press.

En concreto, el grupo prevé terminar 2020 con ‘números rojos’ por los efectos de la pandemia en su negocio y por el «importante» esfuerzo inversor que ha realizado para proteger el empleo y para apoyar a la hostelería, si bien Rodríguez-Toquero no ha querido precisar el impacto ni una proyección porque las decisiones las toman «en tiempo real» en un contexto de «incertidumbre máxima».

Pese a cerrar este año con un resultado negativo, Rodríguez-Toquero ha subrayado que la compañía, que no ha realizado ningún Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en su plantilla y se ha comprometido a ayudar a la reactivación de la hostelería protegiendo sus puestos de trabajo, cuenta con una posición neta de tesorería de más de 450 millones de euros y no tiene endeudamiento.

«Nuestra prudencia financiera nos ha permitido manejar la situación como lo estamos haciendo», ha señalado.

El directivo de la compañía ha explicado que 2021 es un «año de transición» para la compañía, que ha aparcado su Plan Estratégico 2021-2023 debido a la pandemia, y ha estimado que no se alcanzarán niveles ‘precovid’ hasta 2022 o 2023.

El dato «muy negativo» en la hostelería no ha sido posible compensar con la mejora experimentada en el canal de alimentación (+10%)

De hecho, Mahou San Miguel ha registrado una caída de sus ventas en el canal de hostelería del 37% entre enero y agosto, como resultado de la crisis de emergencia sanitaria, del cierre de los establecimientos hosteleros durante casi tres meses y de la reapertura progresiva de este sector.

Se trata de un dato «muy negativo» que no ha sido posible compensar con la mejora experimentada en el canal de alimentación (+10%) y que ha llevado a que las ventas totales de la cervecera en los primeros ocho meses del año hayan descendido más de un 10%.

Tras el desconfinamiento y la reapertura paulatina de los locales de ocio y restauración, Mahou San Miguel está atravesando un verano «atípico», según ha explicado el director general, con ventas muy alejadas de las cifras alcanzadas en los meses estivales de años anteriores.

En este contexto, pronostica un año «muy complejo» para la compañía. «La recuperación será paulatina y llevará tiempo, pero esta crisis también nos brinda la oportunidad de reinventarnos para proteger nuestro negocio y responder con agilidad y flexibilidad a lo que la sociedad espera de nosotros», ha subrayado Rodríguez-Toquero, para quien prioritario preservar el empleo y la actividad hostelera, así como acelerar la vuelta a la normalidad del comercio y los establecimientos de alimentación.

En concreto, Mahou San Miguel alcanzó un beneficio antes de impuestos de 192,2 millones de euros en 2019, un 12,8% más que en 2018, al tiempo que su cifra de negocio se incrementó un 7,8%, hasta un total de 1.400,4 millones de euros, y su resultado bruto de explotación (Ebitda) aumentó un 13,5%, hasta los 295,5 millones de euros.