Economía

Malos augurios del turismo para Navidad en Canarias, Madrid y Cataluña

El 'lobby' Exceltur empeora las previsiones del sector para el último trimestre del año y vaticina un desplome de las ventas del 77,6%

Viajeros en el aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez. EFE

El turismo español cerrará el último trimestre de su año más negro peor de lo que pensaba. Exceltur, el lobby que agrupa a una treintena de las grandes empresas del sector, prevé un desplome de las ventas del 77,6% en la recta final de 2020. Una hecatombe que será más grave en las comunidades donde la temporada de otoño e invierno tiene más peso, como Madrid, Cataluña y las Islas Canarias.  

Lejos de reactivar el turismo, el verano ha mermado las expectativas del sector. La actividad comenzó a retomarse a finales de junio tras el parón del estado de alarma y la desescalada. La temporada estival se presentaba sin restricciones a los viajes entre provincias. Pero el turismo de sol y playa se encontró cada vez con más rebrotes y los vetos de países extranjeros.

A finales de agosto, el lobby ya vaticinó una caída histórica de la actividad con pérdidas de 98.753 millones de euros en 2020. Ayer, matizó su previsión: el golpe será mayor, de 106.000 millones. Dicho de otra forma: el PIB turístico retrocederá a los niveles de 1995. Si algo refleja el último informe de Exceltur es el menor optimismo de los empresarios. En junio, el 51% atisbaba la recuperación de la actividad ‘pre-pandemia’ para 2021. Tras el fracaso veraniego sólo el 10% tiene esa esperanza.

Lo mismo ocurre con la estimación para este octubre, noviembre y diciembre. La previsión en agosto auguraba un 60% de caída interanual durante el cuarto trimestre. Ahora se espera un desplome de las ventas del 77,6% en estos últimos meses. Según Exceltur, hay varios factores que condicionarán la recta final de 2020: la incertidumbre sobre el control de la pandemia, la falta de confianza de los turistas o las restricciones a la movilidad. A ello se suma una peor situación económica en España y los cambios estructurales en la organización del trabajo.

En Canarias, la región donde el turismo durante el cuarto trimestre tiene más peso, se prevé una caída del 77,8%

Como ya ocurrió durante la temporada de sol y playa, en la de otoño e invierno también hay diferencias entre comunidades autónomas. Las más afectadas serán aquellas donde el turismo tiene más peso en estos meses. Baleares lidera el ránking con el peor dato: un hundimiento del 94,6% en una región que concentra el 9,9% de las pernoctaciones de este periodo. En Madrid, donde el cuarto trimestre tiene el mismo peso que en las islas, el desplome será del 86,3%. Le sigue la Comunidad Valenciana con una pérdida del 83,3%. Las caídas serán algo menos intensas en el interior y el norte de España, salvo en el País Vasco (-78%).

En estas fechas hay dos regiones con más protagonismo. Una es Cataluña, que concentra el 15% de las pernoctaciones y que espera facturar un 81% menos que el año pasado. La otra es las Canarias. El cuarto trimestre es uno de los periodos álgidos para el turismo de las Islas, acaparando el 25,2% de las pernoctaciones. Pero sus empresarios no anticipan una reactivación significativa en el arranque de su temporada alta, que comienza el 1 de noviembre. Se prevé un desplome del 77,8%.

Las empresas de ocio y los hoteles urbanos más internacionalizados de Madrid, Barcelona o de las de Canarias vaticinan una caída cercana al 80%. «Supone un inquietante retroceso sobre la ya profunda caída de facturación certificada en los meses de verano», señala Exceltur en su último informe. Ashotel, la patronal hotelera tinerfeña, asegura que el tiempo para salvar el turismo en las Islas se agota. No establecer estos días los corredores turísticos seguros o la realización de test a pasajeros y turistas sería un «suicidio» para el archipiélago.

Sin apenas extranjeros ni viajes de negocios

El lobby cree que en estos últimos tres meses la mayoría de los viajes serán espontáneos y de proximidad. Los viajeros se moverán, sobre todo, en vehículos particulares y se alojarán en segundas residencias, en casas de familiares o de amigos o en residencias rurales o de alquiler. El panorama será muy negativo para los hoteles, las aerolíneas y el ferrocarril.

Tampoco veremos a muchos turistas extranjeros. Según Exceltur, la demanda extranjera será «testimonial» y sigue pendiente de la negociación de los corredores, los test y la relajación de las restricciones en los destinos españoles. Desde septiembre, la demanda nacional comenzó a frenarse en seco, a retroceder y a situarse en los niveles registradas justo después de la desescalada. El final de año no contará con el mismo número de viajes por negocios, claves en el tramo final del año, ni con gran parte de las ferias y congresos.

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