Economía

Los tres nombres que marcan el futuro de Prisa tras la salida de Javier Monzón

Joseph Oughourlian, en una junta de Prisa en 2017.

Joseph Oughourlian, en una junta de Prisa en 2017.

La junta general extraordinaria de accionistas del Grupo Prisa ha aprobado este viernes la destitución del presidente Javier Monzón, en una votación por sorpresa promovida por el mayoritario Amber Capital y apoyada por Telefónica y otros accionistas relevantes del Grupo. El 52% de los presentes han acordado la salida de Monzón, cuya situación se iba a discutir en un consejo de administración convocado para esta misma tarde y desconvocado tras el golpe de mano. El movimiento ha cogido por sorpresa a muchos dentro de la compañía.

La presidencia queda de forma interina en el empresario francés de origen armenio Joseph Oughourlian, cabeza visible de Amber Capital, que controla alrededor del 30% de las acciones del conglomerado. Las tensiones entre Oughourlian y Monzón habían crecido durante los dos últimos años con el escenario de fondo de la partición de la compañía para afrontar su importante crisis económica: por un lado la división de medios y por otro el negocio educativo a través de Santillana en Latinoamérica.

Oughourlian no emerge sólo como figura temporal al frente de Prisa. Aunque su acceso al cargo interino es automático por aplicación de los estatutos, su nombre es uno de los que suenan con más fuerza entre los probables para afrontar definitivamente el futuro de la editora de El País. En este sentido, el movimiento accionarial desatado este viernes es importante por la alineación de Telefónica, que posee más de un 9% de las acciones de Prisa, junto a Amber Capital y contra el bloque de Javier Monzón cimentado por el Banco Santander.

El empresario, afincado en Londres, mantiene una buena relación con Moncloa y Pedro Sánchez e invirtió más de 300 millones de euros a su entrada en Prisa, donde debutó como consejero en diciembre de 2015. En el pasado ya tuvo aventuras fallidas en el negocio de los medios de comunicación en Francia. Además, es presidente del RC Lens de la Ligue 1 y ha invertido en clubes deportivos también en Italia y en Colombia. Amber Capital, con activos valorados en más de 1.100 millones de euros, tiene participación también en Mediaset.

Pero Oughourlian no está solo en esa lucha. El nombre del empresario audiovisual José Miguel Contreras ha saltado rápidamente a la primera línea tras conocerse la destitución de Monzón. El propio Contreras niega a El Independiente haber recibido alguna oferta en ese sentido, pero sí confirma que Telefónica propuso su entrada en la compañía como consejero hace meses. No descarta que desde la compañía, clave en el movimiento que ha hecho caer a Monzón, se haya vuelto a promover ahora su nombre pero subraya estar al margen de los movimientos.

Contreras, fundador de La Sexta y accionista de InfoLibre, que recientemente suscribió importantes acuerdos de colaboración con ElDiario, daría otra dimensión política y periodística a los movimientos en el Grupo. Moncloa nunca ha permanecido ni mucho menos ajena a lo que sucedía en Prisa.

El desarrollo de la Junta, en la que se trataba entre otros temas la venta de Santillana España por 465 millones de euros a la empresa finlandesa Sanoma, ha sido complicado por motivos técnicos y bronco por las intervenciones.

«No podemos seguir confiando en quien pretende ejecutar una estrategia que consideramos contraria a los intereses sociales y de los accionistas», han dicho los representantes de Amber Capital, que volvían a acusar a Monzón de no respaldar la operación de división del Grupo. El hasta ahora presidente de Prisa ha defendido que no solo la ha defendido, sino que ha tratado de favorecer la unanimidad dentro del Consejo de Administración a favor de esta.

No es la primera vez que Oughourlian provoca un terremoto dentro de lo Prisa, y ya lo hizo durante la salida del Grupo de Juan Luis Cebrián, al que dedicó intervenciones muy duras calificando su gestión de «nefasta». Con su sustituto, Javier Monzón, ha terminado por reconocer que habría preferido que «se apartase voluntariamente de su cargo» antes de que su compañía se viera «obligada a tomar una decisión tan excepcional como proponer su cese en junta de accionistas»

Ante la situación convulsa en la que se introduce ahora el Grupo, también ha emergido como probable figura de consenso la de Manuel Polanco, hijo del fundador de Prisa Jesús Polanco. El proceso es aún muy incipiente y se desarrollará marcado por una deuda que se mantiene todavía por encima de los 600 millones de euros tras la venta de Santillana a los finlandeses.

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