Economía | Trabajo

Un juez de Barcelona considera falsos autónomos a los repartidores de Deliveroo

Este fallo obligará a la plataforma a dar de alta en la Seguridad Social a estos repartidores y a abonar las cuotas del período en que se encontraban en servicio

Un trabajador de Deliveroo en bicicleta por una calle de Barcelona.

Un trabajador de Deliveroo en bicicleta por una calle de Barcelona. EP

El juzgado social número 24 de Barcelona ha dictaminado que los repartidores de Deliveroo son falsos autónomos y ha avalado la actuación que llevó a cabo la Inspección de Trabajo en 2018, cuando reclamó a la firma 1,3 millones de euros en concepto de cotizaciones sociales no abonadas.

Ésta es la sentencia dictada en España sobre la discusión de si los repartidores de plataformas como Deliveroo o Glovo son o no falsos autónomos que afecta a un mayor número de este tipo de trabajadores, en total a 748, según ha destacado en un comunicado el Colectivo Ronda.

Este fallo obligará a la plataforma a dar de alta en la Seguridad Social a estos repartidores y a abonar las cuotas del período en que se encontraban en servicio.

En su escrito, el titular del juzgado de Barcelona considera falsos autónomos a estos trabajadores utilizando el argumentario en este sentido de una reciente sentencia del Tribunal Supremo, subrayando además que la autonomía del repartidor es mínima y que la empresa ejerce, entre otras cosas, su poder disciplinario.

«La libertad del repartidor para no estar disponible no es tan amplia como se quiere aparentar, pues en caso de rechazar los pedidos no se le garantizarán pedidos mínimos e, incluso, se puede prescindir de sus servicios», señala la sentencia.

El tribunal también apunta que los medios puestos a disposición del repartidor, como la moto o bicicleta y el teléfono móvil «son muy poco significativos en comparación con la importante organización estructural necesaria para la actividad», como son la app y los acuerdos comerciales subscritos por Deliveroo.

Inspección de Trabajo reclamó en julio de 2018 el pago de las cotizaciones atrasadas a un grupo de repartidores de Deliveroo tras una denuncia de la asociación RidersxDerechos, en una de las primeras actuaciones que cuestionaban el modelo laboral de la llamada economía de plataforma.

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