Un millar de taxistas ha colapsado el centro de Barcelona con una marcha lenta en protesta por el inicio de actividades de Uber en la capital catalana. La marcha ha arrancado de la Plaza España, para seguir por la Gran Vía y la Vía Layetana hasta concluir ante el Parlament.

Los taxistas han hecho una parada ante la sede de la patronal Foment del Treball, a la que acusan de defender la precarización del trabajo con su apoyo a las plataformas de car sharing. «Estamos dispuestos a luchar y a señalar a todos los que pretendan usar sus influencias para precarizar y someter al taxi y a la sociedad» señalan desde Elite Taxi, el sindicato organizador de la marcha.

Élite taxi acusa además a la multinacional de «saltarse la normativa, eludir impuestos y abusar de datos de los usuarios». El sindicato acusa a Uber de no cumplicr con la obligación de operar con una tarifa a precio cerrado por viaje, la Tarifa 3, estipulada en la regulación del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Amenaza de la AMB

Un aspecto contra el que también ha advertido el Instituto Metropolitano del Taxi (Imet) que este martes amenazó con multar a los taxistas que se sumen a la aplicación de la multinacional. Desde Uber, sin embargo, defienden que están cumpliendo con la normativa porque operan con precio marcado en el taxímetro, y argumentan que la normativa aprobada por la Generalitat en 2018 solo les exige notificar su entrada en el mercado catalán bajo esta premisa.

El sindicato advierte además de que la multinacional elude impuestos con un entramado con sedes en Holanda, Singapur, Bermudas y Delware «que le permiten canalizar los flujos de ingresos hacia paraísos fiscales bajo el pretexto de que son una empresa de intermediación digital».

Más de 10.000 clientes para Uber

Uber ha respondido a las quejas de los taxistas señalando que más de 10.000 personas han abierto su aplicación para viajar en taxi desde la mañana del martes, cuando se reabrió su aplicación en Barcelona. «Lamentablemente» añade el comunicado de la compañía «la campaña de intimidación de algunos sectores del taxi ha provocado que muchos taxistas tengan miedo de salir a trabajar».

En este sentido, Uber reclama a la Generalitat y el Ayuntamiento «que tomen medidas lo antes posible para frenar esta situación». La plataforma asegura además que han respondido ya a los requerimientos del Imet, ante el que se han comprometido a hacer llegar toda la «documentación requerida». Pero insisten en que es totalmente legal operar con taxímetro y sin Tarifa 3, como ofrecen en su aplicación.