La crisis mundial provocada por la pandemia ha sido un traumático episodio global de enormes e inéditas consecuencias. Pero deja no pocas lecciones positivas. Ha demostrado la capacidad científica para desarrollar varias vacunas en tiempo récord. Ha acelerado numerosos procesos de cambio positivo que estaban en marcha. Y ha evidenciado la necesidad de perseverar en el camino hacia un mundo más justo, próspero e inclusivo, fijado por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. 

El mundo financiero no solo no es ajeno a este clima de cambio, sino que es un agente decisivo en ese camino de transformación a través de la llamada inversión de impacto. Este mercado canaliza recursos financieros a aquellas empresas cuya actividad repercute de manera positiva en las personas y el planeta. No solo valora la rentabilidad, sino el impacto social y medioambiental de la inversión realizada.

Dos años de SpainNAB

El origen formal del concepto se remonta a la cumbre del G8 de 2013, cuando se estableció un Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto Social. El heredero de aquella iniciativa es el Global Steering Group for Impact Investment (GSG), una organización global e independiente constituida en 2015 que cataliza el impacto a través de la inversión y el espíritu empresarial para beneficiar a las personas y al planeta. El GSG está integrado por 33 países y la Unión Europea.

La pujanza de la inversión de impacto responde a la preocupación creciente por el futuro del planeta y el desarrollo sostenible

Hace dos años, en junio de 2019, nacía el SpainNAB (National Advisory Board), capítulo español del GSG. Su objetivo es promover e impulsar el emprendimiento y la inversión de impacto en nuestro país. Se trata de construir una sociedad más justa, próspera, e inclusiva, y orientar la transformación del sistema económico actual hacia un modelo de libre mercado sostenible. SpainNAB está formado por un grupo de 16 personas y sus entidades, líderes de la comunidad inversora, empresarial y tercer sector que actúan como Consejo Asesor Nacional para promover un tipo de inversión que en países de nuestro entorno como Portugal o Francia ya constituyen un mercado de inversión consolidado.

Un mercado de futuro y para el futuro

La pujanza de la inversión de impacto responde a la preocupación creciente y generalizada por el futuro del planeta y la inclusión de todos en un desarrollo sostenible. Un mercado «que no distingue entre tamaño de empresa, formas jurídicas, ni tipo de inversores, y que precisa como cualquier otro de una infraestructura sólida, intermediarios financieros y no financieros especializados, y de un marco regulatorio adecuado», explicaba Juan Bernal, director general de CaixaBank Asset Management y presidente de SpainNAB, en Hacia una economía de impacto, documento fundacional del grupo. «Un mercado que busca asimismo ir de la mano de las Administraciones Públicas y del tercer sector, tan importante en nuestro país y del que tanto tenemos que aprender para conseguir el impacto social deseado».

SpainNAB celebra dos años fomentando la inversión consciente y sostenible con su segundo evento anual bajo el patrocinio de CaixaBank.
Juan Bernal, Director general de CaixaBank Asset Management y Presidente de SpainNAB. SpainNAB

Las soluciones a la dependencia, el problema demográfico, el cambio climático, la lucha contra la desigualdad o la creación de empleo de calidad y sostenible son algunos de los retos susceptibles de ser abordados a través de la inversión de impacto.

Resultados y recomendaciones

SpainNAB ha identificado una serie de recomendaciones para conseguir el desarrollo de la inversión de impacto en España. El consejo asesor las ha condensado en cinco: Fortalecer las empresas sociales a través de incubadoras y aceleradoras, atraer fondos públicos y privados, apoyarse en el capital y el conocimiento de las fundaciones privadas, promover los contratos públicos de pago por resultados (CPR) para impulsar la innovación social y crear una cultura y una infraestructura de mercado para la gestión y la medición del impacto social de estas inversiones.

En sus dos años de andadura, los logros de SpainNAB ya son reconocibles. En junio de 2019 se partía de una cifra de inversión de impacto de 90 millones de euros. Un año después ascendían a 229 millones, y en 2021 se prevé superar con creces los 360 millones en activos bajo gestión en inversión de impacto, que fue el objetivo fijado al comienzo de la andadura de SpainNAB.

Para seguir avanzando, el consejo asesor considera indispensable perseverar en el desarrollo normativo y en la homologación estandarización de las herramientas de medición del impacto. También reclama la implicación activa y decidida del sector público. Las alianzas público-privadas han demostrado ser la clave para el desarrollo de plataformas eficaces de captación de capital en otros países europeos. Portugal Inovaçao Social, y Le French Impact son dos ejemplos destacados.

II Evento ‘Camino al impacto’

Otro factor importante para la captación de fondos es la innovación financiera. Francia es una vez más un ejemplo en la materia. Desde 2000, la regulación de los fondos solidarios, conocidos como Fondos 90/10, obliga a los planes de pensiones de empleo de empresas con más de 50 empleados a ofrecer a los trabajadores fondos líquidos donde el 10% se invierte en empresas que buscan impacto social y medioambiental. Esta estrategia ha conseguido catalizar 10.000 millones de euros hacia estrategias de inversión de impacto.

El segundo evento anual de SpainNAB ‘Camino al Impacto’ tendrá lugar en formato online entre el 14 y el 17 de junio

Estas y otras recomendaciones de SpainNAB articulan el programa de la segunda edición del evento Camino al Impacto, que bajo el lema Juntos hacia un nuevo tiempo reunirá, entre el 14 y el 17 de junio, a más de 60 ponentes. Representantes del sector público, financiero, empresarial y social debatirán para sentar las bases de la economía del futuro en nuestro país. El evento es online, y todos los interesados pueden registrarse aquí para asistir a las diversas ponencias y mesas redondas.