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Tu desayuno cotiza en bolsa y se encarece hasta un 60% por miedo a la inflación y al cambio climático

Los futuros del café, del azúcar y del trigo se disparan en un año

Un camarero prepara café en un bar, en Madrid (España)

Un camarero prepara café en un bar

Es posible que esté leyendo este reportaje con un café aderezado con un par de cucharaditas de azúcar, una tostada con aceite de oliva y tomate, un zumo de naranja o una taza de cacao con churros. Pues bien, los mercados financieros mundiales llegan hasta nuestra primera comida del día puesto que las principales materias primas de los alimentos matutinos cotizan sobre los parqués bursátiles.

Dichos productos se negocian en forma de futuro con el objetivo de que los comerciantes utilicen la bolsa como medio de protección o de especulación para operaciones destinadas a percibir ganancias a través de las fluctuaciones de los precios en el mercado. Así, las entregas se evitan cancelando obligaciones que evita entregas y contraentregas innecesarias y más costosas. 

Los productores de grano de trigo, café o caña de azúcar reducen riesgos de pérdidas como resultado de la caída de los precios a través de las operaciones proteccionistas propias del mercado de futuros. Además, se genera una garantía de cumplimiento de las obligaciones contraídas con un contrato de futuros. 

Un informe de la Comisión Económica para América Latina subraya que los compradores basan sus “expectativas en las noticias del mercado, que en un mercado amplio tienden a ser exactas, oportunas y apropiadas”. Son por todas estas razones por las que las materias primas de ciertos alimentos acuden a los mercados financieros. 

“En momentos de crisis, igual que lo vivido durante los años 2010 y 2011, los fondos de inversión se cubren comprando materias primas ante las subidas de inflación, cuya referencia es el IPC americano”, señala Diego Morín, analista de IG Markets. No obstante, cuando la inflación se reduce, “lo hacen también las materias primas, por lo que los inversores buscan cubrir carteras ante el riesgo de la inflación, incorporando cestas de materias primas que vayan estabilizando la misma a base de oferta y demanda”.

Al bolsillo de los clientes

Como no podía ser de otra forma, la fluctuación de los mercados financieros repercuten en los clientes, que debido a la revalorización de ciertas materias primas como el azúcar, el café o el trigo encarecerá nuestros alimentos en los próximos meses. Dicho encarecimiento en los mercados se debe, en estos momentos, al panorama de inflación generada por el coronavirus o al cambio climático, que está provocando importantes sequías o inundaciones en diferentes regiones del mundo, cuando antes no sucedía.

“La situación de posible incremento de mayor inflación hace que las materias primas incrementen su cotización, ya que son activos muy deseosos por todos los inversores ante su capacidad para protegerse bien del incremento de precios”, asegura Diego Morín.

Además, China es el mayor consumidor del mundo de materias primas y metales, y sus ritmos de recuperación económica después del coronavirus creó un auge en las mismas provocando un elevado nivel de inventarios. De hecho, tras el cambio de discurso de la Fed el pasado junio, el gigante asiático comentó que comenzaría a eliminar inventarios para tumbar los excesivos precios de las materias primas, “creando un pánico en muchas cotizaciones, aunque quedó con una limpieza de mercado”, asegura el experto.

Como se subrayaba anteriormente, el cambio climático también provocará alzas en el precio del café o del cacao. La ONU calcula que en el 2050, la cantidad de tierra para el cultivo del café quedará reducida a la mitad a causa de las elevadas temperaturas.

El café es un producto muy sensible al aumento de las temperaturas. Además, tal y cómo comenta el Instituto de Climatología de Australia, el cambio climático impulsa el crecimiento de plagas y enfermedades de la planta. La Organización Internacional del Café advierte que la relación entre producción y consumo cumple dos años de desequilibrio. Desde 2012 el consumo del grano tiene un crecimiento anual promedio de 1,3%.

El café sube un 62%

Así, el cambio climático (que ha propiciado grandes sequías en el último año) y la especulación de los grandes fondos de inversión para batir a la inflación ha provocado que los futuros del café se hayan encarecido un 62% en el último año, hasta los 124 dólares por cada libra de grano.

Además, este incremento de los precios se debe al mayor consumo en el último año, debido al cambio de hábitos que hemos tenido por culpa de los confinamientos. Los factores geopolíticos no pasan inadvertidos y la crisis vivida en Colombia disparó durante esas semanas el precio del café. 

En la misma situación se encuentra el azúcar, que durante el último año ha incrementado su valor en los mercados financieros un 47%. La crisis en Cuba, uno de los principales exportadores a nivel mundial, ha hecho que la libra de la materia prima se encarezca hasta un 3,5%, como en la jornada de este viernes. 

El trigo, otra de las materias primas más consumidas e importantes en el mundo para la dieta de miles de millones de personas, se encarece hasta un 32%, mientras que el zumo de naranja, también dependiente de los mercados financieros, sube hasta un 15%.

La rara avis de las materias primas comestibles que cotizan en bolsa es el cacao, que apenas sufre cambios en su precio con un año vista. La principal razón, según los analistas financieros, es la acumulación de stock en el Golfo de Guinea. 

Con este panorama, Morín insiste en que “no se puede saber lo que podrá ocurrir en los próximos meses, aunque un encarecimiento de las materias primas conllevará un aumento de gastos en la producción, provocando que si no se gestiona de manera óptima, muchas empresas puedan ver agujeros en sus cuentas”, empujando a las empresas puedan tomar medidas para encarecer los costes. 

Por eso, el experto señala que partir de ahora, “será interesante ver el rumbo que le dan los bancos centrales en sus próximas reuniones”, sin olvidarnos de China, por lo que tanto la Fed como el gigante asiático tendrán que tomar decisiones óptimas en los próximos meses y/o años ante el miedo a la inflación descontrolada.

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