Investigación | Nutrición

Bocadillos saludables y aceite de oliva para mejorar la salud de los trabajadores de Seat

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Bocadillos saludables y aceite de oliva para mejorar la salud de los trabajadores de Seat
La fábrica de Seat en Martorell mantendrá mañana la actividad normal

Fábrica de Seat en Mortorell. EFE

Resumen:

Los hábitos saludables con dieta mediterránea y ejercicio físico mejoran la salud física, mental y emocional. Así lo acaba de demostrar un estudio pionero a nivel mundial con 600 trabajadores de Seat, que con 44 años de media y sin enfermedades graves representan una muestra de la sociedad. La investigación ha sido llevada a cabo por el Hospital Clínic, Irsicaixa, Seat, Itae Empresas y científicos de Harvard TH Chan School of Public Health (Estados Unidos).

El médico internista consultor del Clínic Ramon Estruch ha presentado esta mañana la intervención que ha logrado reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, además de bajar el peso corporal y el volumen de la cintura, y mejorar el perfil lipídico, con lo que se reduce el riesgo a padecer diabetes y obesidad, «dos epidemias del siglo XXI».

También detectaron una mejor calidad del sueño y mejor puntuación de salud mental, con lo que Estruch ha concluido: «Realmente es posible mejorar la salud de los trabajadores con una intervención como la que se ha hecho en Seat, y vería con ilusión que se extendiera a otras empresas» para poder llegar a la población general.

El estudio, bautizado como ‘MedCars’ y que prevé publicarse en una revista científica, ha centrado la intervención en 300 trabajadores de la fábrica de la Zona Franca de Barcelona, y ha monitorizado también a otros 300 de la de El Prat de Llobregat (Barcelona) como muestra de control, y buscaron paridad entre hombres y mujeres.

Se propuso a los trabajadores de la Zona Franca un cambio de hábitos y apoyo psicológico y motivacional, que los acompañó al adoptar la dieta mediterránea –recibieron 5 litros de aceite de oliva al mes, para implicar el hogar en el cambio– y hacer ejercicio físico habitual, monitorizándoles durante seis meses, y comparándolos con los de El Prat, a los que no se propuso cambiar.

La directora de Salud, Seguridad y Emergencias de Seat, Patricia Such, ha afirmado que el estudio ha cumplido «la hipótesis de demostrar que la adherencia a la dieta mediterránea y hábitos saludables mejora la salud de los trabajadores», y por ende podría mejorar la de la mayoría de la sociedad.

Salud laboral

Ha señalado que el colectivo laboral, que a menudo no va al médico por gozar de buena salud, es junto a las escuelas «una palanca» con la que se puede llegar al conjunto de la sociedad, y mejorar la salud general a través de la salud laboral.

Ha observado que la mayoría de trabajadores que probaron el bocadillo saludable con el que se complementó la intervención lo querían mantener, por lo que estudiarán hacerlo, y ha recordado que la empresa realiza revisiones anuales médicas, por lo que seguirán monitorizando a los trabajadores para demostrar este impacto a largo plazo.

La nutricionista de la Harvard TH Chan School Mercedes Sotos-Prieto ha destacado que se ha integrado un cambio ambiental, con comida saludable en las máquinas de la empresa, y al grupo de intervención se les dio bocadillos saludables, con pan integral y con aguacate, queso fresco, vegetales o pescados de lata, en lugar de los tradicionales, de embutido y harinas refinadas.

La directora de formación de Itae Empresas, Laura Solana, ha relatado que trabajaron también «en el proceso de motivación al cambio, abordando la zona de comfort», que crea un estancamiento, para favorecer la implementación de los hábitos, así como para una mejor higiene del sueño, y en algunas sesiones se contó con la pareja.

El trabajo también ha permitido recopilar la mayor base de datos mundial de microbioma asociado a una intervención con dieta mediterránea, y el director de IrsiCaixa -impulsado por la Generalitat y La Caixa-, Bonaventura Clotet, ha explicado que analizarán «si hay posibilidad de establecer un patrón intestinal de microbioma de la dieta mediterránea».»Vamos a ver si esta intervención ha repercutido o no en un tipo de bacterias a nivel intestinal», y ha recordado que el microbioma ha tomado mucho protagonismo recientemente porque permite explicar mecanismos patológicos, pero hasta ahora hay muchas presunciones, y hacen falta estudios como este.

Ha observado que se han mostrado cambios en intervenciones complejas: «El reto es saber si con una intervención más ‘light’, más asumible para la ciudadanía, podemos estar impactando en el microbioma», y ha remarcado la importancia de lo que representa este estudio por su reflejo en una sociedad sana -activa laboralemnte- de edad media.