Los efectos que el cambio climático tendrá sobre las especies en peligro de extinción si el ser humano no toma cartas en el asunto son ampliamente conocidos, pero los animales no serán los únicos perjudicados por la subida de las temperaturas provocada por el calentamiento global. En los últimos 10 años, seis españoles han muerto mientras trabajaban a causa del calor, según las estadísticas oficiales. Además, los mismos datos, del Ministerio de Trabajo, apuntan a que 109 empleados causaron baja por calor o insolación durante 2019 (últimos datos disponibles), más del doble que en 2009, cuando fueron 53.

A las puertas de la mayor ola de calor en lo que va de verano, los sindicatos y también el Ministerio se han lanzado un año más a advertir sobre los perjudiciales efectos del aumento de las temperaturas en los trabajadores. Lo que indican los números, sin embargo, es que sus consecuencias son cada vez más graves y que escalan rápidamente con el paso del tiempo.

Es una conclusión que también se aprecia en los días que los trabajadores españoles estuvieron de baja médica por el calor o una insolación: entre 2009 y 2017, casi se triplicaron, pasando de 833 días en total a 2.260. El aumento ha sido rápido y constante con el paso de los años a lo largo de los últimos 10, salvo en 2019, que este indicador se relajó, bajando hasta los 1.452 los días que los españoles estuvieron de baja a causa del calor.

En total, entre 2009 y 2019, ambos incluidos, 782 españoles estuvieron de baja por calor o por insolación, un total de 15.694 días entre todos ellos, según los cálculos de este medio en base a las estadísticas de accidentes de trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, de acceso público. En cuanto a la mortalidad, en los datos el Ministerio constan seis muertes durante los últimos 10 años, cuatro en 2018 y dos en 2017.

Es por eso que el Ministerio liderado por Yolanda Díaz ha anunciado que va a reforzar las inspecciones y las sanciones contra las empresas cuyos trabajadores desempeñan su labor en unas condiciones que pueden acabar provocando un golpe de calor, recalcando que hará «especial hincapié durante las próximas semanas en los riesgos de golpe de calor y será contundente en los casos de incumplimiento».

El Ministerio ha anunciado que enviará más de 130.000 cartas a empresas del sector agrario y de la construcción y que advierte en ellas de que se enfrentan a posibles multas que van desde los 2.046 euros hasta los 819.780 euros si incumplen su deber de protección de la seguridad y salud de los trabajadores. «Somos un Ministerio preocupado por la salud y seguridad de los trabajadores y no dejaremos de trabajar para garantizar unas condiciones dignas para todas las personas trabajadoras de este país», señaló hace unos días la ministra, recordando el caso del trabajador del campo Eleazar Blandón, fallecido en agosto del año pasado, a los 42 años, por estas circunstancias.

Sin embargo, este departamento del Gobierno no revela cuántas empresas han sido multadas durante los últimos años por esta razón, ante las preguntas de este medio, ni tampoco la cuantía de las sanciones impuestas, aduciendo que no cuenta con esta información. Tampoco ha revelado cuántas inspecciones prevé realizar ni cuántas multas impondrá.

Precisamente este miércoles, UGT ha reclamado a las administraciones públicas y a la Inspección de Trabajo que extremen la vigilancia en el cumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales para evitar accidentes laborales, sobre todo ante las altas temperaturas. A la vez, ha exigido el cumplimiento de la jornada intensiva de verano para las empresas que así lo tienen recogido en sus convenios o calendarios.

3.160 personas murieron en España por el calor en 2018

El cambio climático tiene consecuencias sobre la salud de los trabajadores, que la ministra Yolanda Díaz quiere atajar al máximo, pero también sobre el conjunto de la población. Según datos de la prestigiosa revista médica The Lancet Countdown, 3.160 personas murieron por el calor en 2018 en España.

Otros estudios a nivel internacional, como este publicado en la revista Nature en mayo, apuntan a que una de cada tres muertes asociadas al aumento de las temperaturas y a las olas de calor fue consecuencia del cambio climático. Este verano, la ola de calor que golpeó Canadá en junio dejó al menos 200 muertos tras alcanzar los termómetros los 49,6 grados.

Al mismo tiempo, hay quienes apuntan a que las muertes por golpe de calor podrían alcanzar las 12.000 anuales en el año 2.100 en nuestro país, debido al aumento de las temperaturas y a pesar de las políticas de adaptación, como indican los resultados de los últimos estudios de LIFE Shara, una iniciativa de la Oficina Española de Cambio Climático junto a la Agencia Estatal de Meteorología y otros organismos del sector.

Los científicos recalcan que entre los principales impactos en la salud humana de este aumento de las temperaturas está el aumento de la morbilidad y la mortalidad. Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas a consecuencia del cambio climático y afectan sobre todo a los mayores de 65 años, a los niños, a las embarazadas, a los pacientes que sufren enfermedades crónicas, a las personas en riesgo de exclusión social y también a los trabajadores expuestos, tanto a la intemperie (jardinería, limpieza, construcción, etc.) y en lugares cerrados sometidos a altas temperaturas, como cocinas y hornos.

En total, y no solo por las temperaturas, 695 trabajadores fallecieron por accidente laboral en España en 2020. La curva es ascendente desde los 558 registrados en 2013, el mínimo histórico y tras una bajada considerable desde los 1.938 registrados en el país en 1990.