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La fabricación de coches se desploma con 120.000 unidades menos por la falta de chips

Hasta noviembre han salido de las fábricas españolas casi un 6% menos de vehículos que en el primer año de la pandemia, cuando estuvieron cerradas casi dos meses. Los productores creen que la situación no mejorará hasta mediados de 2022

Trabajador de la factoría de Opel en Zaragoza.

Trabajador de la factoría de Opel en Zaragoza. Fabián Simón / Europa Press

La falta de microchips está poniendo contras las cuerdas a las factorías de automóviles en España. Uno de los sectores más importantes de la industria nacional teme cerrar el año con una producción inferior a la registrada en 2020, cuando se decretó la paralización de las fábricas durante dos meses por las medidas de confinamiento domiciliario.

Pero en estos momentos, la escasez de componentes claves para los circuitos eléctricos de los vehículos está hundiendo la producción en todas las factorías españolas, que han tenido que recurrir a Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para ajustar sus capacidades a la disponibilidad de microchips.

Entre los meses de enero y noviembre se acumula un descenso de casi un 6% en la fabricación de automóviles en comparación con el mismo período del año anterior, según los últimos datos de la patronal de fabricantes Anfac. En total, se han ensamblado 1.950.729 unidades.

La crisis logística que se vive a nivel mundial unida al incremento de la demanda por parte de las diferentes industrias están provocando cuellos de botella que hacen que el ritmo de caída de la producción de coches se acelere. De hecho, la cifra de noviembre es un 3% superior a la que se registraba en octubre. Entonces, la caída respecto a los diez primeros meses de 2020 era de sólo un 2,5%.

Según los datos de la patronal, sólo en el mes de noviembre se han montado en las factorías españolas un 28% menos de vehículos que en el mismo mes de 2020. La producción de turismos y todoterrenos se ha hundido un 27%, mientras que la de vehículos comerciales e industriales, un 31,6%.

Por su parte, la producción de vehículo electrificado ha roto su tendencia mensual de crecimiento y se reduce un 30%, con un total de 18.099 unidades producidas en noviembre. Aún así, representa el 9,4% de la cuota total de vehículos producidos este mes en España. En el acumulado del año es un 50% superior al mismo periodo de 2020.

En comparación con los países de nuestro entorno, España no es el peor parado en el último trimestre. Aquí la caída es del 36,1%, pero de las fábricas alemanas han salido un 46,7% menos de automóviles; del Reino Unido, un 39,5%; de Portugal, un 38,1%; y de Italia, un 31,7%.

En cuanto a las exportaciones, han salido de nuestras fronteras hasta noviembre 1.692.942 unidades, lo que supone un 4,8 % menos que hace un año. Y las empresas cuentan ya con que la situación no mejore, al menos, hasta mediados de 2022.

Impuesto de matriculación

La crisis de componentes también está marcando los tiempos de entrega de los automóviles nuevos y el proceso de comercialización en general. La patronal de los concesionarios Faconauto estima ya que las ventas no volverán a las cifras prepandemia hasta 2024.

De momento, manejan dos escenarios para el próximo año; uno más pesimista y otro menos. Si se cumple el primero, se podría producir un aumento de hasta el 13% en las matriculaciones, con 968.000 unidades. Mientras que, si se da el segundo, apenas se llegarían a superar las 900.000.

Desde la patronal de los concesionarios alertan además del posible impacto que pueda tener en las ventas la subida del Impuesto de Matriculación que tendrá efecto a partir de enero y que ya se dejó notar durante el primer semestre de 2021 hasta que quedó congelado por el Senado.

Según los cálculos de Faconauto, el alza de los precios (de un 5% de media) que implica para el consumidor final puede hacer perder entre 70.000 y 100.000 matriculaciones. Los nuevos tramos del impuesto están vinculados a un protocolo de emisiones WLTP e implica una medición de la expulsión de CO2 más real. Como da valores un 20% de media por encima de lo actual, coches que hoy están exentos del pago tendrán que tributar por el tipo mínimo del 4,75%, mientras que otros saltarán a tramos superiores.

Con todo este panorama, para la patronal de los concesionarios sería necesario poner en marcha un plan de choque temporal con medidas urgentes de carácter laboral o de apoyo a la solvencia empresarial, pero también acelerar en la reforma de la fiscalidad. De momento, la automoción es el único de los sectores que cuenta con PERTE aprobado por parte del Gobierno a cargo de los fondos europeos de recuperación.

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