Economía

Los trabajadores perderán de media 1.100 euros por la inflación en 2022

La escalada de los precios, muy por encima de las subidas de sueldos, llevará a que los asalariados vean evaporarse alrededor de un 4,64% de su renta anual

Una mujer protegida con mascarilla y abrigada saca dinero de un cajero.

Una mujer protegida con mascarilla y abrigada saca dinero de un cajero. Ricardo Rubio / Europa Press

La escalada de los precios al consumo de este 2022 va a suponer un fuerte pellizco para el bolsillo de los españoles. Es probable que el mayor nunca registrado. Tanto, que les llevará a perder más de 1.100 euros de media a cada asalariado, puesto que todo apunta a que el encarecimiento de los productos y servicios va a terminar el año muy por encima de la subida de los salarios pactados en convenio.

Así, cuando 2022 finalice los españoles habrán perdido prácticamente una paga completa de su sueldo, una cantidad que se habrá evaporado por la subida de los precios: 1.132 euros de media, para ser exactos. Es el cálculo que efectúa El Independiente teniendo en cuenta que las diferentes instituciones y servicios de análisis que emiten predicciones macroeconómicas estiman que la inflación media de España en 2022 se situará en el 7%. De cumplirse, duplicaría el incremento que los precios experimentaron en todo 2021, de un 3,1%.

Según los últimos datos de la encuesta anual de estructura salarial del INE -de 2019, publicados el año pasado-, el sueldo medio en España es de 24.396 euros anuales. Suponiendo que esta cifra se mantiene, y tomando como referencia cuánto están subiendo los sueldos los pactados en convenio este año -un 2,36% hasta marzo, apuntan las estadísticas del Ministerio de Trabajo-, obtenemos que los españoles perderían 4,64 puntos de poder adquisitivo.

Dicha diferencia les llevaría a perder 1.132 euros de media a lo largo de todo el año, lo que se traduce en 80 euros al mes si los trabajadores perciben su salario en 14 pagas iguales, o 94 euros si lo hacen en 12. En proporción, la pérdida de poder adquisitivo será mayor para las mujeres, cuyo sueldo medio es más bajo, de 21.682 euros anuales. En su caso, perderán 1.006 euros anuales, mientras que en el caso de los hombres, con un sueldo medio de 26.934 euros anuales, será de 1.250 euros.

Esta pérdida de poder de compra se sumará a la que los españoles sufrieron el año pasado, cuando los precios subieron de media un 3,1% mientras que los sueldos -de nuevo, los pactados en convenio- crecieron un 1,5% en el mismo periodo. Haciendo el mismo cálculo, en 2021 los trabajadores asalariados españoles habrían perdido casi 400 euros de su renta. Entonces era la primera vez que los precios subían tanto por encima de los salarios, una diferencia que se ampliará con creces este año.

Pero más perjudicados se verán aún los receptores del salario mínimo interprofesional (SMI), que desde enero está situado en 1.000 euros al mes en 14 pagas. En su caso, no se prevé ninguna actualización hasta el próximo año, por lo que verán cómo desaparecen 980 euros de los 14.000 anuales que perciben, si, como se prevé, la inflación media de 2022 se sitúa en el 7%.

Una inflación que duplicará la de 2021

Los precios aumentaron en el mes de marzo un 9,8% con respecto a un año antes, un ascenso no visto en España en 37 años. En abril lo hicieron algo menos, un 8,3%, y este mayo han ascendido un 8,7%, según el avance que ha dado a conocer este lunes el INE. Son 18 los meses que los precios llevan en positivo.

La inflación subyacente, que descuenta los productos más volátiles de la cesta de la compra como la energía y los alimentos, lleva 14 meses superando la marca del mes anterior, alcanzando en mayo el 4,9%, su cifra más alta desde 1995. El dato muestra cómo la subida de los precios ya no es solo culpa de la energía, sino que se está trasladando al resto de la cesta de la compra, aunque aún está casi cuatro puntos por debajo.

Según el centro de análisis Funcas, que elabora una media con las previsiones macroeconómicas de los principales organismos, instituciones y servicios de estudios, la inflación media de 2022 se situará en el 6,9%, y la subyacente, en el 3,6%. Sus panelistas esperan que el IPC disminuya durante lo que queda de año hasta registrar en el mes de diciembre una tasa interanual del 4,3%. Para 2023 esperan que la inflación se modere hasta el 2,2% y que la subyacente baje hasta el 2,4%.

La negociación de la subida salarial, bloqueada

La pérdida de poder adquisitivo estimada en este artículo se sostiene sobre un supuesto, que los salarios de los trabajadores sujetos a convenio van a incrementarse a lo largo de este año un 2,36%. Es la cifra de cuánto han aumentado en lo que va de año, pero es difícil estimar si terminarán subiendo algo más, o si lo harán, incluso, menos.

Los sindicatos UGT y CCOO han estado reuniéndose durante semanas con los representantes de los empresarios de CEOE y Cepyme- para intentar pactar cuál debería ser el aumento de los sueldos entre 2022 y 2025, en el marco del nuevo Acuerdo para la Negociación Colectiva (AENC). Sin embargo, han interrumpido las negociaciones tras constatar la imposibilidad de llegar a un acuerdo, puesto que los sindicatos presionaban para que los trabajadores no perdiesen poder adquisitivo ante estos altos precios, pero los empresarios no estaban dispuestos a aumentar los salarios al mismo nivel que la inflación. Ni ahora, ni en unos meses.

Por ahora, los agentes sociales descartan retomar las reuniones próximamente, al menos mientras los precios siguen tan altos. Valoran hacerlo en la segunda mitad de año, o quizá ya en 2023. Los sindicatos advierten de que si los empresarios no aceptan sentarse a negociar, tensionarán la negociación de los convenios que deban renovarse este año, por lo que podría venirse una primavera caliente a menos que los precios den un fuerte respiro pronto.

En cualquier caso, y como ya ha advertido el Banco de España, el no acuerdo en materia salarial entre ambas partes supone, de facto, un pacto de rentas como el que buscaba impulsar el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El Gobierno temía que los agentes sociales pactasen subidas de sueldos que llevasen a un aún mayor encarecimiento de los precios, pero mientras no se incrementen los salarios, esto no sucederá. Mientras, eso sí, quienes pagarán la fiesta serán los trabajadores.

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