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Meliá acelera su expansión y prevé abrir 9.000 habitaciones nuevas al año

Prevé firmar 40 hoteles como mínimo este año, bajo fórmulas como contrato de gestión o franquicia

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels.

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels. EFE/Juan Carlos Hidalgo

La cadena hotelera Meliá ya asegura estar notando una potente recuperación del negocio y prevé dar un acelerón a su estrategia de expansión tras haber sorteado lo más duro de la pandemia. Desde mediados de 2021, la compañía ha firmado 45 nuevos hoteles con más de 11.000 habitaciones, lo que supone duplicar el ritmo normal de firmas que venía teniendo en un año normal antes de la pandemia.

Según explicó este jueves el consejero delegado y vicepresidente ejecutivo de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer, ante la Junta General de Accionistas, la empresa piensa mantener ese ritmo durante todo este 2022 con la incorporación de no menos de 40 nuevos establecimientos a su portfolio y unas 9.000 habitaciones.

La estrategia de expansión de la cadena hotelera se basa, eso sí, en un modelo que requiere liberar poco capital como los contratos de gestión y las franquicias, que según la compañía, concentran el 96% de las habitaciones del horizonte de expansión de la firma.

Durante su discurso ante los accionistas, Escarrer detalló las grandes líneas de la hoja de ruta de Meliá para los próximos años, bajo el nombre de ‘Road to 2024’. Por mercados, Meliá quiere centrar su crecimiento en lo que denomina ‘eje vacacional’, que discurre desde el Caribe hasta el Sudeste Asiático, pasando por el Mediterráneo y el Medio Oriente y África oriental. En el segmento urbano, pretende seguir creciendo en las principales ciudades turísticas o bleisure con un alto componente de ocio.

Entre otras cosas, la firma tiene previsto construir tres resorts en Arabia Saudí, financiados por el fondo de turismo saudí, y será la primera cadena española que opere en ese destino. A principios de año, también incorporaraá a su cartera doce nuevos hoteles en Vietnam.

Al calor de la recuperación del negocio, la compañía mallorquina prevé superar este año los 400 millones de euros de resultado bruto de explotación (Ebitda) y reducir su deuda neta financiera de 1.300 millones en 250 millones de euros a través del incremento de incremento del flujo de caja o la venta de algunos activos en el segundo semestre del año.

Recuperación en forma de V

La compañía percibe ya una recuperación con forma de V. Antes de que llegase la pandemia, la hotelera obtuvo en 2019 unos ingresos de 1.800 millones y obtenía un resultados operativo (Ebitda) de 478 millones pese a algunos problemas registrados en la región del Caribe. Pero el covid hizo que los ingresos se desplomaran hasta sólo 528 millones en 2020 y apenas permitió remontar hasta los 900 millones en 2021. Ahora, la empresa dice notar una «robusta recuperación» pese al impacto de la variante ómicron a comienzos de año.

«No sólo hemos resistido a dos años de pandemia, sino que, gracias a una gestión impecable de la crisis, y a nuestra visión táctica combinada con una estratégica muy presente durante este periodo, hemos salido fortalecidos en muchos aspectos», manifestaba Escarrer ante la Junta de Accionistas.

Respecto a los mercados de procedencia de los viajeros, los hoteles de Meliá dicen estar volviendo también a la normalidad, con más de un 30% de cliente británico, seguido de casi un 30% de cliente español y de alemanes y franceses. Por contra, la ausencia de viajeros rusos o ucranianos, que apenas sumaban un 1,8% del total, no ha tenido apenas impacto en la compañía.

Y, de momento, los efectos derivados del conflicto bélico y la creciente inflación no están teniendo impacto en las reservas. Según detalló Escarrer, las previsiones de reservas vacacionales “On The Books” para el periodo mayo – octubre superan actualmente las registradas en 2019.

Por segmentos de negocio, el urbano se está reactivando poco a poco, aunque a menor velocidad que el vacacional. En todo caso, se calcula que en el cuarto trimestre de este 2022 pueda operar con normalidad. Debido a esto, Meliá ha revisado sus previsiones y ha decidido anticipar al 2023 la recuperación del nivel de ingresos global previo a la crisis sanitaria.

En Semana Santa, la hotelera logró niveles de ocupación similares a los de prepandemia en sus hoteles vacacionales y mejoras en la tarifa media de un 18%. En abril logró superar los ingresos por habitación disponible (RevPAR) del mismo mes de 2019 y cree posible que en 2022 supere el resultado anterior a la crisis sanitaria en el segmento vacacional y se quede un 10% en el urbano.

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