Economía

La maltrecha economía que deja Boris Johnson a su sucesor

Primer Ministro de Reino Unido, Boris Johnson en un encuentro con el Primer ministro de Portugal

Primer Ministro de Reino Unido, Boris Johnson en un encuentro con el Primer ministro de Portugal EP

Boris Johnson anunció este jueves su dimisión como primer ministro de Reino Unido. La cascada de dimisiones de ministros, secretarios de Estado y otros altos cargos ha terminado por derrotar a Johnson, con más de medio centenar de salidas en las últimas 48 horas. En su intervención, el todavía primer ministro ha señalado que hay que empezar a buscar a su sucesor para que después de verano comience su mandato. Pero ¿cómo deja el país en el plano económico?

Los últimos datos disponibles muestran que el Producto Interior Bruto (PIB) de Reino Unido cayó un 0,3% en abril respecto al mes anterior, lo que hace que encadene dos meses con caídas (en marzo retrocedió un 0,1%), según los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONS) del pasado 13 de junio. Sin embargo,a pesar de la contracción de la actividad en el mes de abril, la economía británica se situaba un 0,9% por encima del nivel prepandemia.

Las perspectivas de Deutsche Bank marcan que la economía británica crecerá un 3,5% en 2022, pero que en 2023, ese crecimiento será menor, de un 0,8%. No obstante, estas previsiones se realizaron antes de que ocurriese la crisis política en el gobierno de Reino Unido.

Por lo que respecta a los precios, la inflación se sitúa también en máximos como en casi todos los países. De hecho, la inflación del Reino Unido alcanzó el 9,1% interanual en mayo, marcando un nuevo máximo de 40 años, ya que la subida de los precios de los alimentos y la energía sigue agravando la crisis del coste de la vida en el país. La subida del 9,1% del índice de precios al consumo es ligeramente superior al aumento del 9% registrado en abril, lo que supone la mayor subida anual desde que se iniciaron los registros en 1989.

Esta situación de precios tan elevados ha obligado al Banco Central de Inglaterra a intervenir, como ya han hecho otros muchos organismos. En el último encuentro del banco central, el Comité de Política Monetaria decidió elevar en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia para sus operaciones, hasta el 1,25%, su nivel más alto desde 2009. El organismo británico ha subido el precio del dinero en cinco reuniones consecutivas.

Sin embargo, la situación macroeconómica mundial hace que se hayan empeorado las perspectivas para la economía del Banco de Inglaterra, lo que abre la posibilidad a que el banco central británico adopte un enfoque menos agresivo para normalizar la política monetaria, especialmente en comparación con la Reserva Federal de Estados Unidos.

Azad Zangana, economista y estratega europeo senior para Europa de Schroders, asegura que la incertidumbre sobre el rumbo de la economía británica se prolongará probablemente hasta el otoño ya que estima que hasta otoño no se conocerá al sucesor de Johnson. Geir Lode, director de renta variable global de Federated Hermes Limited, señala que Johnson sigue siendo el Primer Ministro hasta que se encuentre un sucesor, “lo que obliga al Reino Unido a entrar en un periodo de impotencia política”.

Boris Jonhson fue la cara más visible de la campaña en favor del Brexit, con mensajes populistas

“El Gobierno de Johnson se inclinó a menudo hacia políticas populistas, y aunque siempre se le recordará por el Brexit, la política fiscal reciente también siguió un enfoque similar”, explica Azad Zangana. Estas políticas fiscales pueden haber impulsado el crecimiento a corto plazo, pero “también ha contribuido a una mayor inflación y a un mayor endeudamiento público”. Ahora, las perspectivas dependen de quién sea el sustituto de Johnson. “Una vuelta a la política conservadora tradicional probablemente traerá consigo cierta austeridad en los próximos años, pero también una vuelta a las políticas favorables a las empresas”, apunta Zangana.

Boris Jonhson fue la cara más visible de la campaña en favor del Brexit, con mensajes populistas (e incluso engañosos en cuanto a cifras) que fueron clave para que los británicos votasen mayoritariamente a favor del divorcio del bloque comunitario.

En cuanto a la reacción en los mercados, la noticia de la dimisión ayudó a elevar la libra esterlina frente a la mayoría de las demás divisas, aunque los movimientos han sido relativamente pequeños. De hecho, la moneda británica se ha revalorizado un 0,7% y ha podido recuperar los 1,2 dólares que perdió durante la crisis en el gobierno británico.

De hecho, el miércoles la cotización de la libra esterlina frente al dólar llegaba a caer por debajo de los 1,20 dólares. En concreto, el cruce entre ambas divisas llegaba a situarse este miércoles en un mínimo de 1,1876 dólares por cada libra, el peor cambio de la moneda británica desde marzo de 2020, cuando se implementaron las medidas de confinamiento por la pandemia de Covid-19.

Por lo que respecta al FTSE 100, el principal índice de la bolsa británica lleva una caída acumulada del 2,6% en lo que va de año. En la jornada en la que Boris Johnson presentó su dimisión, el FTSE 100 registró importantes caídas y subidas para finalmente cerrar con una subida del 1,14%.

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