Economía

El máximo órgano energético reprende a España por ignorar el biometano en la lucha contra Rusia

La Agencia Internacional de la Energía prevé que su producción se duplique en tres años con un fuerte abaratamiento de su coste

La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, Teresa Ribera, interviene durante el EUROFORO Vocento

La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, Teresa Ribera EP

Europa busca alternativas para no depender energéticamente de Rusia. La Unión Europea intenta, a partes iguales, reducir el consumo de gas y diseñar un futuro en el que las energías renovables cobren importancia. Entre ellas, el biometano, uno de los gases llamados a liderar el proceso de cambio. Pero, de momento, España no ha acometido todas las inversiones que debiera, algo que le ha costado un tirón de orejas por parte de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

La invasión rusa en Ucrania ha provocado que la transición hacia fuentes de energía limpias y no dependientes de Rusia sitúan al biometano como una de las grandes alternativas para garantizar el suministro al resto de países de la zona euro. De hecho, el plan Save gas for a safe winter presentado recientemente por la Comisión Europea para hacer frente a una potencial emergencia energética en el continente sitúan a este combustible limpio como una fuente de energía prioritaria.

En este sentido, tal y como ha podido saber este periódico, el máximo organismo energético mantuvo varias reuniones con las principales compañías del sector y con el Gobierno. En los encuentros, la AIE lamentó la falta de inversiones llevadas a cabo por el Ejecutivo y pidió a Transición Ecológica acelerar los proyectos para que España sea el punto de partida del biogás hacia Europa.

Y es que, nuestro país «debe jugar un papel clave en este cambio de paradigma». Un informe reciente de Gas for Climate sitúa al país como una de las grandes potencias en biometano a nivel europeo y clave para lograr los objetivos de producción establecidos por la estrategia REPowerEU. Su estimación es que el país sea capaz de producir 4 bcm de este gas ecológico en 2030 y hasta 20 bcm en 2050, lo que le situaría solo por detrás de Francia y Alemania. “Francia, Alemania, Italia, España y Polonia representan el 50% del potencial de esta energía”, destaca el documento.

Una de las grandes reprimendas de la Agencia Internacional al Gobierno fue la del consumo de biometano a través de la red de gas natural. En la Hoja de Ruta del Biogás, se estima que esta materia prima pese un 1%, cifra muy lejana a la que marcan otras potencias europeas. De hecho, el informe ‘El biogás y el biometano como palanca clave en la descarbonización de la economía española’ elaborado por Pwc y el Ciemat destaca que el documento impulsado por el Ejecutivo «no establece unos objetivos de producción ni de consumo de biogás ambiciosos y acordes a los establecidos en otros países de nuestro entorno».

Inversiones en España

Fuentes del sector recalcan que para que el biometano se convierta en realidad se requiere «de instalaciones que estén conectadas con la red de gas». Es aquí donde España tiene parte del terreno ganado puesto que, según la AIE, ya cumplen dos de cada tres plantas.

La AIE expresó al Ejecutivo que resulta fundamental que España no se quede atrás en el desarrollo de esta nueva energía renovable por lo que debe favorecer la creación e implantación de mecanismos que incrementen el apetito inversor que ayude al crecimiento del sector.

En este sentido, las empresas ya han movido ficha y Naturgy ya anunció la adaptación de la planta de biometano instalada en la explotación ganadera de Porgaporcs, en el municipio leridano de Vila-Sana, para inyectar gas renovable en la red de distribución del grupo en 2023. Se trata de la segunda planta que la compañía conecta al sistema junto con la de Elena, ubicada en Cerdanyola del Vallès (Barcelona).

Gran gasoducto de Europa

Las recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía coincide, a su vez, con el espaldarazo que dio Alemania a España para que sea el principal suministrador energético del resto de Europa.

el canciller de Alemania, Olaf Scholz, anunció que impulsará la construcción un gasoducto que aumente el suministro desde Portugal a España hasta la zona central de Europa, en un momento en el que el continente busca nuevas fuentes de energía con las que contrarrestar la dependencia de Rusia.

Scholz insistió que, si se hubiesen reforzado antes las conexiones con la península Ibérica, habría sido «una contribución masiva para aliviar y aligerar la situación» del suministro de gas, que Alemania ha recibido básicamente desde Rusia en estos últimos años.

La ministra de Transición Energética, por su parte, ha cogido el testigo de Alemania y sostuvo que «la interconexión por los Pirineos catalanes podría estar operativa en ocho o nueve meses en la frontera sur» que corresponde a España. No obstante, Teresa Ribera pidió a Francia que «hiciera su parte» para conectar el suministro de gas con el resto de Europa.

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