Economía

Las entidades financieras se convierten en el objetivo principal de los ciberataques

Reciben el 27% de los ciberataques, en un momento en el que se han disparado un 24% por la guerra en Ucrania

Imagen de una pantalla de ordenador en tiempos de ciberataques

Una representación gráfica en un ordenador cuando se extreman las alertas por ciberataques. EUROPA PRESS

La guerra en Ucrania ha hecho que los ciberataques se disparen. Rusia, que comenzó la guerra en febrero de 2022, es uno de los países con más ciberdelincuencia. Por ello, este conflicto ha hecho que aflore todavía más el problema de la falta de ciberseguridad de algunas empresas. Las entidades financieras se han convertido en el objetivo principal de estos ciberataques, según demuestran los datos.

De hecho, según el primer avance de resultados del Observatorio de Aiuken Cybersecurity, el sector financiero concentra uno de cada tres ciberataques de ransomware (secuestro de datos) producidos en España en 2022. De esta manera, el sector financiero ha pasado del 23,2% registrado en 2021 al 27,6% en 2022. Un porcentaje que también ratifica el banco online N26, que señalan que los bancos son actualmente el objetivo del 25% de los ciberataques. Con todo esto, España se sitúa como el tercer país a nivel global con mayor número de ciberdelitos.

Según la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA), desde la invasión ucraniana por parte de Rusia se ha disparado un 24% la actividad de los ciberdelincuentes patrocinados por países contra los Gobiernos y administraciones de la UE. La agencia añade también que se han “exacerbado algunos cambios” en el ciberespacio que se venían produciendo “como la actividad hacker” o el “ciberactivismo desarrollado en colaboración con acciones militares cinéticas, el cibercrimen o la financiación de estos por parte de los Estados”.

Tal y como señalan desde N26, el 95% de los ciberataques podrían evitarse con una mejor educación y el desarrollo de un sentido común digital. A nivel global, los cambios en las dinámicas sociales, como el aumento del trabajo en remoto, han abierto nuevos frentes en ciberseguridad. Por ello, Marta Echarri, directora general de N26 en España, apunta que “para que este modelo de trabajo funcione en una entidad con licencia bancaria como N26, se requiere una estricta evaluación de riesgos que aplican tanto a nuestra operativa como a los datos que manejamos”. Por su parte, Cristina Pitarch, directora general de Google Cloud Security para EMEA, incide en la responsabilidad que tienen las grandes tecnológicas: “Google es responsable de la ciberseguridad de tres mil millones de personas. Trabajamos desde antes de la pandemia en dar respuesta a las ciberamenazas que han surgido con el auge del teletrabajo y ahora intentamos trasladar esos conocimientos”.

Después del sector financiero, el segmento que más sufre los embates del ransomware es el de proveedores de servicios web, concentrando uno de cada cinco ataques (19,1%), y situándose en niveles prácticamente similares a los del año pasado (19,5%). En tercer lugar, aparecen y de forma destacada las amenazas de secuestro de datos en las redes sociales. Los ciberataques de ransomware se han casi doblado en estas, pasando del 8,5% en 2021 al 15,3% en 2022. El mayor uso y presencia de estas en la sociedad digital explican el sustancial crecimiento que han experimentado.

Completa esta clasificación la industria de las tarjetas de pago con un 6,3% de los secuestros de datos. Esta engloba las tarjetas de débito, crédito, prepago o cajeros electrónicos y el comercio electrónico. Este último ha registrado un importante descenso de alrededor de un 12% en un año.

Los expertos europeos en ciberseguridad señalan dos hechos que están provocando que el ransomware se propague de esta forma. Por un lado, la extensión del modelo de negocio del “hacker como servicio”. Y por otro, los golpes cada vez más eficaces sobre las cadenas de suministro, que en última instancia afectan al sector industrial.

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