Economía

El Banco de España apunta a que la crisis de Credit Suisse debilitará la inflación

El organismo en su informe trimestral de la economía española avisa que aún es pronto para saber las consecuencias de estas quiebras, pero puede tener efectos adversos

Credit Suisse

Credit Suisse

Las quiebras de Silicon Valley Bank y de Credit Suisse han sacudido el sistema financiero mundial. Los bancos centrales aseguran que no hay riesgo de contagio. El Banco Central Europeo insistió en que las cuentas de las entidades financieras están sólidas y cuentan con buena liquidez. De hecho, tanto el BCE como la Reserva Federal de EEUU han continuado con su senda de subida de tipos ignorando, así, las crisis bancarias. Pero estas caídas tendrán repercusión en la economía. El Banco de España apunta a que estas crisis debilitarán la inflación.

El último dato disponible de inflación en España es de febrero. El IPC subió ese mes un 6%, y la inflación subyacente, un 7,6%. Por lo que respecta a la zona euro, la inflación fue del 8,5%.

No obstante, el supervisor matiza en el Informe trimestral de la economía española que el desencadenamiento de este episodio de “fuertes tensiones financieras” a escala global “ha supuesto una nueva perturbación adversa”. Además, asegura que la magnitud y persistencia de estas quiebras “son muy inciertas” por el momento. Por todo ello, el Banco de España asegura que en estos momentos, no es posible precisar si, de cara al futuro más inmediato, “estas tensiones financieras persistirán o si, por el contrario, se reducirán de forma paulatina”. En cualquier caso, puntualizan que parece probable que la incertidumbre que se ha generado ejerza “un cierto efecto adverso sobre el desarrollo de la actividad económica en los próximos trimestres y contribuya, asimismo, a debilitar la dinámica inflacionista”.

Fruto de la reciente corrección en los mercados financieros, las rentabilidades de las deudas soberanas a largo plazo de mayor calidad crediticia se situaron en niveles inferiores a los observados a finales del año pasado. Entretanto, desde finales de diciembre, el diferencial de rentabilidad a largo plazo de las deudas soberanas europeas frente a la referencia alemana apenas ha variado en Grecia y España, mientras que en Italia y Portugal ha registrado descensos de 22 puntos básicos y 9 puntos básicos, respectivamente.

El Banco de España pone el contexto de la situación bancaria, explicando que la situación comenzó con el deterioro financiero de una entidad bancaria concreta en EEUU (Silicon Valley Bank), “con una estructura de balance muy particular que la hacía especialmente vulnerable a aumentos en los tipos de interés”.

La fragilidad de esta entidad ha generado dudas en los mercados de capital internacionales en cuanto a la solidez de otras entidades financieras. A esta situación hay que añadir, tal y como resaltan, que “los tipos de interés han aumentado de forma muy intensa y rápida en los últimos trimestres”. Todo esto ha hecho que una gran mayoría de las entidades bancarias mundiales hayan experimentado, recientemente, un deterioro significativo en sus cotizaciones bursátiles y algunas de ellas, en referencia a Silicon Valley Bank, Signature Bank, First Republic Bank y Credit Suisse, han requerido medidas específicas de apoyo por parte de las autoridades.

Debido a estas crisis financieras, el Banco de España apunta que las perspectivas sobre un mayor endurecimiento de la política monetaria se han revertido por el repunte de la aversión al riesgo y de la volatilidad ocasionado por las recientes tensiones financieras en el sector bancario internacional. Previamente, “a principios de marzo”, las expectativas eran de que los bancos centrales iban a continuar endureciendo su política monetaria como consecuencia de una desaceleración de la actividad menos intensa de lo esperado y unas presiones inflacionistas subyacentes más persistentes.

De hecho, la Fed de EEUU, que subió el miércoles los tipos 25 puntos básicos hasta el rango de 4,75%-5%, moderó su discurso. Hasta ahora, el banco central estadounidense apuntaba a “subidas constantes” para para alcanzar el nivel restrictivo necesario para frenar la inflación. Sin embargo, en el último discurso Jerome Powell, presidente de la Fed, indicó que el techo está cerca, y que es posible que solo haya una o dos subidas más antes de terminar el ciclo.

Por su parte, el BCE, que en la última reunión subió los tipos de interés en 50 puntos básicos para seguir con su objetivo de devolver la inflación al 2%, subrayó que el elevado nivel de incertidumbre al que han contribuido las tensiones financieras refuerza “la importancia de que sus decisiones futuras de política monetaria dependan de los nuevos flujos de información”

El Consejo de Gobierno del BCE recalcó que el sector bancario de la zona del euro tiene una elevada capacidad de resistencia y posiciones de capital y de liquidez sólidas. Por ello, el organismo sigue centrándose en la inflación. No obstante, el organismo no se va a quedar de brazos cruzados por lo que respecta a los bancos, ya que anunció que vigilará estrechamente las tensiones en los mercados financieros y que está preparado para responder como resulte necesario a fin de mantener la estabilidad de precios y la estabilidad financiera en la zona del euro.

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