El sistema público de pensiones vuelve al centro del debate político. Mientras el Gobierno defiende su sostenibilidad y la oposición plantea alternativas, las cuentas de la Seguridad Social reflejan una dependencia creciente de las transferencias del Estado.
Además, en el largo plazo, la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) proyecta que el gasto en pensiones alcanzará el 16,4% del PIB en 2050, 3,4 puntos por encima del nivel actual. Y, para financiar este aumento, sus estimaciones apuntan a que tres de cada cuatro euros adicionales que necesitará el sistema procederán de las transferencias del Estado, ya que el incremento de cotizaciones sociales previsto no será suficiente para cubrir el agujero presupuestario.
2 Comentarios
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hace 3 semanas
Me refiero en todos los casos en modelos matemáticos.
hace 3 semanas
Todos los sistemas y sus modelos tienen muchas similitudes.
Me explico, los modelos físicos como la termodinámica y la economía se pueden asimilar traduciendo sus variables y constantes.
Un sistema termodinámico cerrado y adiabático (sin entradas o salidas descontroladas).
En esas condiciones son previsibles.
En las pensiones no se dan las premisas anteriores.
Salen flujos que no tienen correlación con posibles entradas que puedan comprarse a un sistema aislado.
Eso lo convierte en inestable y facilita una entropía (desorden o caos) creciente.
En contabilidad se exige coherencia correlando ingresos y gastos. En las pensiones no se cumple, porque hay pensiones que nunca han tenido ingresos asociados.
Esas pensiones deberían contabilizarse en una cuenta independiente, por ejemplo, beneficencia, y con su financiación específica en los Presupuestos Generales. Si hubieran