Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, ha adelantado esta mañana que próximamente comenzará a negociar con los representantes sindicales un nuevo recorte de plantilla.

El directivo ha señalado que “actualmente la plantilla cuenta con 37.500 empleados” y que se “empezará a negociar con representantes sindicales” la salida de algunos de ellos, aunque, ha asegurado, a día de hoy “no hay un número predeterminado”.

El grupo ha presentado esta mañana en Londres su plan estratégico para 2019-2021, en el que ha anunciado una reducción de oficinas del 18% de la red, equivalente a más de 800 sucursales. Gortázar ha destacado que “el cierre de estas oficinas es para diseñar otras más grandes, las store -sucursales especializadas en asesoramiento- y en las que se necesitan más empleados”, por lo que el recorte del número de personas será “mucho menor a este 18%”.

Entre 2016 y 2017 el grupo prescindió de 951 empleados que han ahorrado al banco 53 millones de euros al año. La entidad asegura que seguirá optimizando la plantilla y cambiando los roles de los profesionales.

Desde el inicio de la crisis, el grupo ha dado salida a 14.000 personas, al tiempo que han entrado otras 6.000. “Esas salidas forman parte de procesos de integración corporativa en los que se han producido solapamientos, pero el número de entradas da muestra del fuerte dinamismo”, ha señalado Gortázar.

Aunque el cierre neto de oficinas superará la cifra de 800 unidades, el directivo ha puntualizado que se mantendrá la red de rurales -aquéllas en zonas con una población inferior a los 10.000 habitantes- y que se duplicará el número del formato de oficinas store, llegando a las 600 en un plazo de tres años. “Se trata de dar un mejor servicio”, ha subrayado, en un entorno en el que la operativa transaccional se traslada a canales digitales y las oficinas mejoran el servicio de valor añadido.

Desde 2008, la entidad ha reducido en más de un 40% el número de sucursales, pasando de 7.661 a 4.461 estimadas al cierre de este año. A finales de 2021, en número habrá caído hasta 3.640, de las que 600 serás store, 1.100 de la red rural y el resto, urbanas, según el plan estratégico del grupo.

Estabilidad jurídica

Por otro lado, el equipo directivo de CaixaBank ha reiterado la necesidad de estabilidad jurídica, después de que en las últimas semanas la decisión del Supremo y del poder ejecutivo haya generado ruido en el sector ante el cambio de criterio en el sujeto que paga el impuesto de actos jurídicos documentados en las hipotecas.

La entidad, que cuenta con la mayor cartera hipotecaria de España, explica que no está creciendo en este negocio, dado que la amortización de estos préstamos es mayor a la nuevo producción.

Presume de capital

Junto a ello, CaixaBank ha presumido de niveles de capital, tras la publicación de los test de estrés de la banca europea. “Hay que mirar el nivel de capital relativo a los que exigen los reguladores, no en términos absolutos”, ha indicado el consejero delegado. En ese sentido, asegura que “es una de las entidades mejor capitalizadas de Europa”, ya que se les “exige menos que a otras entidades cuyo perfil de riesgo es mayor”.

El requerimiento de capital para CaixaBank se sitúa en el 8,75% y en el escenario más adverso que contempla la EBA (Autoridad Bancaria Europea) logró un 9,1%, superando a sus competidores españoles. El objetivo que fija el plan estratégico para 2021 es alcanzar al fin de este periodo el 12%, con un 1% adicional de “colchón de transición” para “anticiparse a los nuevos requerimientos regulatorios”.