La sentencia del caso Bankia deja lugar a pocas dudas sobre el veredicto de los jueces. Los magistrados, que absuelven a los 34 acusados de todo delito, tienen muy claro que el banco era viable en el momento de la salida a Bolsa, que el precio al que se vendieron los títulos de la entidad era adecuado, que la información contenida en el folleto era la necesaria y que las provisiones que dotó la entidad eran suficientes.

Para el tribunal del caso Bankia, presidido por Ángela Murillo, que firmó también la condena (después anulada) a la cúpula de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y de las tarjetas black, queda demostrado que los responsables de Bankia no cometieron ningún delito de estafa a inversores y falsedad contable.

En el momento de la salida a Bolsa no está acreditado, ni con mucho, que Bankia fuera inviable»

El conocimiento por parte de los directivos y de los inspectores de Bankia sobre su supuesta futura inviabilidad en el momento de la salida a Bolsa fue uno de los temas más debatidos durante el juicio. En este sentido, la conclusión de los magistrados es que «en el momento de la salida a Bolsa no está acreditado, ni con mucho, que Bankia fuera inviable», dado que, si así hubiera sido, «el Banco de España se habría opuesto a la misma, entre otras razones».

El tribunal valida también el precio al que salió a Bolsa Bankia, 3,75 euros por acción, que representó un descuento considerable respecto a su valor en libros, del 75%, una diferencia que el exjefe de la División de Normativa Contable del Banco de España consideró una «bestialidad» durante su declaración como testigo en el juicio.

Los jueces, sin embargo, no ven nada raro en esta circunstancia. «El descuento en el precio de la acción en la OPS [salida a Bolsa de Bankia] no obedece a la existencia de deterioros ocultos, descuentos que no resultaban inusuales, pues, como señaló en su informe el perito de la defensa del señor [Rodrigo] Rato, el señor López Espinosa, existían 55 bancos con mayores descuentos sobre el valor contable de Bankia de un total de 104 bancos cotizados», apuntan en la sentencia.

Información suficiente

Asimismo, el tribunal considera que queda acreditado que el folleto de salida a Bolsa de la entidad ofrecía información suficiente a los inversores, dado que recibió el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La información fue incorporada al folleto, según los jueces, «por exigencias de la CNMV, que no por decisión de los acusados».

La información del folleto era suficiente para que los inversores se formasen un criterio razonado sobre el valor de la compañía»

«La información financiera incluida en el folleto era más que suficiente para que los inversores mayoristas y minoristas se formasen un criterio razonado sobre el valor de la compañía que se estaba ofertando, una información que había sido elaborada con la supervisión y obedeciendo a los requerimientos del Banco de España, siendo luego refrendada por la CNMV al registrar el folleto», indica la sentencia.

Además, el folleto incluía una advertencia que, para los magistrados, libra de toda responsabilidad a los directivos de Bankia, «consistente en percibir que el riesgo en el descrito podría tener un efecto adverso en el precio de las acciones del emisor, lo que podría llevar a una pérdida parcial o total de la inversión realizada». Esto, para el tribunal, supone una «alerta a cualquier inversor de lo arriesgado de la operación bursátil publicitada».

Desacredita a Casaus

El tribunal se fía de la opinión sobre la situación del banco vertida por diversos responsables del Banco de España en la fase testifical, como los inspectores Pedro Comín (exjefe de los inspectores de Bankia), Jerónimo Martínez Tello (exdirector de Supervisión) y Pedro González González (exdirector del departamento de Inspección IV), al tiempo que invalida las opiniones incluidas en correos internos de José Antonio Casaus, uno de los inspectores de cabecera de la entidad durante los ejercicios investigados en este proceso judicial, que constituyeron un punto clave del juicio.

Este inspector, a pesar de haber firmado informes en los que no se advertía de problemas en el futuro de Bankia, manifestó en varios mails remitidos a sus compañeros del Banco de España que la suma de las siete cajas tenían un déficit de provisiones superior a los 6.000 millones de euros, dado que necesitaba dotar más de lo que había hecho, unas estimaciones que quien fuera su jefe directo, Comín, tachó de «conjeturas» y «cálculos muy básicos» durante su declaración en el juicio.

Los jueces consideran que Casaus no explicó adecuadamente por qué se contradecían sus informes y sus correos internos

En otros correos, Casaus advertía en la primavera de 2011 de la inviabilidad de BFA, algo que en los informes oficiales que firmó como inspector no aparecía. Según explicó Casaus en el juicio, incluyó en estos informes un párrafo en el que explicaba que BFA-Bankia tenía provisiones suficientes para los siguientes dos años por «falta de coraje» y tras pedírselo sus jefes.

A este respecto, los magistrados consideran en su sentencia que las afirmaciones de Casaus en el juicio «no explican, de manera convincente, las contradicciones detectadas entre lo que expresó en sus correos particulares, que oficiosamente remitía a sus compañeros y superiores del departamento de Supervisión del Banco de España, y lo que expresó en los referidos informes de seguimiento».

«Pero, además, esas opiniones particulares vertidas por el inspector señor Casaus Lara en sus cuatro correos (…), que tan negro dibujaban el panorama sobre la situación del grupo BFA-Bankia, colisionan con el contenido del correo remitido por el señor Casaus a los señores [Mariano] Herrera García-Cantauri [exdirector de Supervisión], [Jerónimo] Martínez Tello [exdirector de Supervisión], José Antonio Gracia Sanz [exjefe de grupo de Inspección] y [Francisco Javier] Río del Castillo [exjefe de grupo], el día 14 de diciembre de 2014, en el que se perfilaba un horizonte mucho más halagüeño», apuntan los magistrados.

«Más tal, “su verdad” no coincide con la que reflejó en sus reiterados correos, que pierden toda la posibilidad de poderles otorgar virtualidad probatoria», añaden, dando carpetazo al amplio debate sobre los correos de Casaus.