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El BCE amplía en 500.000 millones sus compras de deuda por el deterioro económico

Rechaza rebajar los tipos de interés pero advierte que se mantendrán en sus niveles actuales hasta que la inflación se acerque al 2%

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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE). EFE

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido ampliar su programa de compra de deuda en otros 500.000 millones de euros, de forma que se compromete a inyectar a la economía hasta 1,85 billones de euros en el marco de su plan de emergencia por la pandemia.

Además, ampliará estas compras hasta marzo de 2022, si bien advierte de que los estímulos se mantendrán «hasta que el Consejo de Gobierno del BCE considere que la crisis del coronavirus ha terminado». «La incertidumbre se mantiene alta en relación con las dinámicas de la pandemia y el calendario de distribución de las vacunas», advierte el BCE.

Con todo, rechaza rebajar los tipos de interés y los mantiene en su nivel actual, en el que prevé que permanezcan «hasta que la perspectiva de inflación se dirija robustamente a un nivel suficientemente cercano, pero inferior, al 2%». Un umbral lejano aún al último dato disponible de la zona euro, el correspondiente a noviembre, que sitúa a esta variable en el -0,3%. También ha decidido mantener su programa de compras de activos habitual, el que tenía en marcha antes de la pandemia.

El supervisor ha decidido también extender las subastas de liquidez a las que pueden acudir los bancos, las conocidas como TLTRO. Concretamente, lanzará tres operaciones entre junio y diciembre de 2021 y las condiciones para las entidades serán mejores. Estas condiciones, además, se mantendrán hasta junio de 2022.

El propio supervisor ya avanzó tras su última reunión, la del pasado 29 de octubre, que ampliaría su plan de emergencia en diciembre tras actualizar sus perspectivas económicas para la zona euro, con el objetivo de paliar el impacto económico de la pandemia y mantener estables las primas de riesgo tras las turbulencias del pasado marzo.

Estas decisiones no cogen por sorpresa al mercado, que ya esperaba una inyección de entre medio y un billón de euros, así como mayores facilidades a los bancos en las subastas de liquidez TLTRO. No obstante, los analistas pronosticaban una ampliación del plazo de compras hasta diciembre de 2021 y el BCE ha superado sus expectativas al situar la fecha límite en marzo de 2022 o cuando «considere que la crisis del coronavirus ha terminado».

Escenario negativo

El BCE ha actualizado, además, sus previsiones económicas para los próximos años. En cuanto a la inflación, que debería situarse cerca del 2% para que el supervisor cumpla su mandato, el BCE cree que se situará en el 0,2% en la zona euro este año, el 1% en 2021 y el 1,1% en 2022. Solamente a partir de 2023 se acercará a ese 2%, pues se situará en el 1,4%.

«La inflación es decepcionantemente baja», ha lamentado, de hecho, Christine Lagarde, presidenta del BCE, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno.

Estas proyecciones son más pesimistas que las emitidas por el supervisor el pasado septiembre, debido a la afectación por la segunda ola de contagios. También lo son algunas de las perspectivas de crecimiento de la zona euro, pues, aunque el BCE considera que la economía caerá menos de lo que pensaba hace tres meses, un 7,3%, apunta a un menor rebote en 2021.

Así, cree que el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro crecerá un 3,9%, en lugar del 5%. En 2022, la proyección es que avanzará un 4,2% (versus el 3,2% anteriormente previsto), mientras que en 2023 el crecimiento será del 2,1%.

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