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La inflación negativa obliga al BCE a salir de nuevo al rescate de la zona euro

Aumentará las compras de deuda entre 500.000 millones y 1 billón y actualizará sus previsiones económicas

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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE).

El Banco Central Europeo (BCE) va a tener que volver a salir al rescate de la zona euro y ya será la segunda vez en menos de una década. El deterioro de la situación económica y una recuperación de las cuentas de la zona euro más lenta de lo esperado obligan al supervisor a sacar de nuevo todas sus armas para mantener la estabilidad y cumplir con su mandato de mantener la inflación en el entorno del 2%, del que aún está muy lejos la zona euro. Cada paso que se aleja de este objetivo presiona más al supervisor para poner toda la carne en el asador.

Más concretamente, la inflación de la zona euro se situó en noviembre en el -0,3%, tras más de medio año por debajo del 1%. El crecimiento de los precios se ha ido ralentizando desde que se inició la pandemia hasta tocar el -0,4% en el verano de 2020, muy por debajo de los registros anteriores a la llegada del Covid-19, pues la inflación de la zona euro cerró 2019 en el 1,2% y el año anterior se acercó considerablemente al objetivo del BCE con un 1,8%.

Como escudo frente a estas cifras, el Consejo de Gobierno del BCE se reúne de nuevo este jueves en el que será su último encuentro de 2020 y tiene previsto aprobar un nuevo plan de choque sobre el que ya avisó el pasado mes de octubre, que incluirá mayores compras de activos y facilidades en el acceso de los bancos a las subastas de liquidez.

«Son muchas las expectativas puestas en esta reunión», explican desde A&G, como demuestra la evolución de los mercados de deuda en noviembre, con la rentabilidad del bono de Portugal a diez años en negativo, la de España en el 0,03%, la de Italia en mínimos históricos (0,58%) y la del Bund alemán en el -0,6%.

Hasta el momento, el BCE ha manifestado su compromiso de inyectar a la economía hasta 1,35 billones de euros a través de compras de deuda, una cifra nunca vista antes que ha sido la responsable de calmar las primas de riesgo de la zona euro, entre ellas la española. Con todo, el pasado mes de octubre, cuando el BCE adelantó sus planes de ampliar el programa de salvación en diciembre, el mercado ya esperaba que las compras de deuda se ampliaran en 600.000 millones de euros, lo que supone casi la mitad de lo ya comprometido.

La cifra no era nada desdeñable entonces, pero ahora los analistas extienden sus expectativas y cifran entre 500.000 millones y 1 billón de euros el nuevo paquete que el BCE pondrá en marcha este jueves. Esta cantidad implica que el conocido como Programa de Compras de Emergencia por la Pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) se ampliará a entre 1,85 y 2,35 billones de euros, una cifra sin precedentes en la historia europea. No en vano, estos alrededor de 2 billones de euros suponen un 17% del Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro.

Equilibrio

Esta será, con toda probabilidad, la principal medida del nuevo plan de salvación del BCE. Eso sí, el mensaje que perciba el mercado no será el mismo si el supervisor se decanta por la parte alta de la horquilla que por la baja.

Si el BCE sitúa la ampliación de su nuevo objetivo de compras de deuda más cercana al medio billón podría enviar al mercado un mensaje de falta de determinación, como ya ocurrió en marzo, cuando el supervisor esperó a su reunión habitual para lanzar sus primeras medidas para frenar el impacto económico de la pandemia en lugar de reunirse de urgencia y no fue hasta una semana después de ese primer encuentro cuando puso toda la carne en el asador. Así lo consideran desde Bank Degroof Petercam España: «Como en los anuncios anteriores, nunca llueve a gusto de todos».

«Son muchas las expectativas que los inversores han puesto en la reunión de diciembre, por lo que consideramos que hay ciertos riesgos de defraudar al mercado, aunque si el BCE acaba por incrementar el PEPP en menor cuantía de lo esperado, no estimamos que se desvíe mucho de los 400.000 millones», apunta, por su parte, Germán García Mellado, gestor de renta fija de A&G Banca Privada.

Por el contrario, si el paquete de estímulos es demasiado potente el mensaje que interpretará el mercado tampoco será muy positivo. Una ampliación muy grande, cercana al billón de euros, implicaría que el BCE contempla un futuro económico muy negativo.

Las dudas se resolverán, en todo caso, este jueves, pues el supervisor actualizará sus previsiones de crecimiento de la economía para 2021 y el mercado descuenta que lo hará a la baja.

Respiro para la banca

Otra cosa que el mercado tiene clara es que no se producirán mayores bajadas en la facilidad de depósito, lo que dará un cierto respiro a los bancos, pues, de lo contrario, lo entenderían como un nuevo golpe contra su rentabilidad.

Además, se prevé que el BCE lance una nueva ronda de financiación a través de las subastas de liquidez dirigidas a las entidades, las conocidas como TLTRO. Entre las opciones que se manejan se encuentra un aumento del vencimiento o un incremento en la capacidad de financiación de los bancos por cartera elegible, según explican desde A&G.

François Rimeu, estratega senior de La Française AM, cree, además, que el BCE tiene encima de la mesa aumentar el multiplicador del tiering, es decir, la parte del exceso de liquidez que los bancos tienen depositado en las arcas del supervisor sobre la que están exentos de pagar la correspondiente tasa. Esta medida, sin duda, aliviaría un poco más los efectos colaterales que tienen sobre sus cuentas los tipos bajos.

Sobre lo que tampoco cabe ninguna duda es sobre la posibilidad de que el BCE recorte los tipos de interés, pues desde el supervisor han rechazado esta opción durante las últimas semanas. «Al presentar una hoja de ruta clara, el BCE proporciona a los inversores un alto grado de visibilidad, anclando los tipos a corto plazo cada vez más firmemente en niveles bajos e influyendo en toda la curva», analizan desde Allianz Global Investors.

Como apunta Juan Ramón Casanovas, responsable de Private Portfolio Management de Bank Degroof Petercam España, «el BCE tiene la obligación, una vez más, de no defraudar y de mostrar al mercado que no le tiembla el
pulso y que es capaz de hacer todo lo necesario para volver a restablecer la confianza, tan necesaria en este momento». No es tarea fácil.

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