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El mercado espera otra inyección del BCE de 600.000 millones en diciembre

El mercado prevé un gran anuncio y que se amplíe la duración del programa de compras de deuda hasta finales de 2021

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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE).

El Banco Central Europeo (BCE) sabe que las cosas no van bien, pero ha preferido dejar para diciembre el lanzamiento de un nuevo bazuca. A los 1,35 billones de euros que ya ha prometido que invertirá en compras de deuda, el mercado estima que se sumarán entre 500.000 y 600.000 millones más, al tiempo que se ampliará la duración del plan de emergencia hasta finales de 2021.

Christine Lagarde, presidenta del BCE, fue muy clara el jueves al afirmar que todos los miembros del Consejo de Gobierno del supervisor estaban de acuerdo en que la situación actual apunta hacia un aumento de los riesgos para la economía y que es necesario tomar más medidas para afrontarlos.

Sin embargo, no quiso deslizar pistas sobre qué medidas se pondrán en marcha. Eso sí, incidió en que el Consejo de Gobierno del BCE, encargado de marcar la política monetaria para la zona euro, estudiará todos los instrumentos que tiene a su alcance y sus combinaciones. «Ni descarto ni incluyo ninguno», apuntó.

El mercado, por su parte, lo tiene claro. Los analistas de los grandes fondos no dudan de que el BCE aumentará sus compras de deuda en, al menos, otro medio billón de euros o, incluso, unos 600.000 millones, de forma que elevará el bazuca del supervisor hasta los casi 2 billones de euros, una cifra sin precedente alguno en Europa.

Los expertos apuestan fuerte por el nuevo bazuca del BCE. Desde Lombard Odier, Samy Chaar, su economista jefe, augura que el supervisor aumentará el programa de compras en unos 650.000 millones.

Además, el experto prevé que el plan de emergencia se alargue hasta 2022, «por lo menos», y que el BCE mejore las condiciones de las subastas de liquidez para los bancos, las llamadas TLTRO, a través de un recorte del tipo de interés que se les aplica.

El BCE pondrá toda la carne en el asador tras superar su tibieza en los primeros momentos de la crisis

Desde PIMCO, las proyecciones son similares, aunque cifran en 600.000 millones el importe adicional de compras que podría lanzar el BCE.

Mondher Bettaieb-Loriot, director de Crédito Corporativo de Vontobel AM, cree que el aumento será de 500.000 millones y se producirá tanto en el programa de compras habitual (APP) como en el de emergencia (PEPP).

«Se trata de una medida bienvenida, ya que el BCE ha declarado que tal reajuste de sus herramientas es necesario para contener el impacto de la pandemia en las economías europeas, así como en la inflación», apunta.

¿Recortar los tipos?

Desde ING opinan que el empeño de Lagarde en subrayar que el BCE estudiará todos los instrumentos y sus combinaciones deja la puerta abierta a que se produzca otro recorte de los tipos, si bien no parece muy probable que tome esta decisión.

Al igual que el resto de analistas, los de ING esperan que el BCE aumente las compras, bien a través del programa ordinario o bien mediante el de emergencia, en unos 500.000 millones «o más», al tiempo que introducirá una medida de apoyo diseñada para los bancos.

Toda la artillería

El BCE, ahora sí, pondrá toda la carne en el asador, después de haber superado la tibieza de sus acciones en los primeros momentos de la crisis.

Mientras al otro lado del charco la Reserva Federal se lanzó al rescate de la economía estadounidense con un recorte de tipos de 50 puntos básicos a principios de marzo, el BCE se limitó a esperar a su reunión mensual para anunciar un plan de emergencia con compras de activos por 120.000 millones de euros. Era el 12 de marzo y la pandemia ya era imparable.

El plan duró intacto una sola semana. En una reunión de urgencia, el supervisor europeo aumentó la cifra hasta 750.000 millones, calmando así los ánimos de las primas de riesgo española e italiana.

La ingente cantidad se quedó corta apenas semanas después. El mercado ya anticipaba la necesidad de enchufar otro medio billón a principios de junio, pero el BCE sorprendió a los analistas al anunciar otros 650.000 millones.

A pesar del volumen sin precedentes que ya maneja el supervisor (1,35 billones), el deterioro de la economía por la segunda ola del virus está haciendo pequeño cualquier mal augurio anterior. El BCE ya es consciente de ello y esta vez no le va a temblar el pulso.

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