Cabría pensar que los ahorradores que deciden lanzarse a invertir, que en España se han disparado por la pandemia, lo hacen únicamente para obtener una rentabilidad por su dinero. Sin embargo, no es el caso de todos. Algunos lo hacen, simplemente, para evitar malgastar el dinero.

Concretamente, un 35% de las personas que invierte lo hace para no ver el dinero en su cuenta corriente y así evitar gastarlo, de acuerdo con un estudio realizado por Micappital. Para ello, algunos optan por programar transferencias automáticas y hay bancos que efectúan aportaciones automáticas de determinadas cantidades a una cuenta de ahorro desde la cuenta corriente en la que se reciben los ingresos mensuales.

De ese total, un 21% decide invertir sencillamente para acumular dinero, mientras que el otro 14% lo hace porque directamente no quiere ver ese dinero en su cuenta corriente. En el marco de esta misma encuesta, realizada con respuesta múltiple, el 87% de los inversores encuestados realiza sus inversiones para obtener rentabilidad.

Muchos de los españoles que deciden invertir lo hacen con algún temor. El 56% tiene miedo a perder todo lo invertido, mientras que el 21% teme no conocer aquello en lo que invierte y al 12% le asusta no poder sacar su dinero. Solamente un 12% afirma que no tiene miedo a la hora de invertir.

Inversión de impacto

En cuanto a dónde quieren invertir, un 54,5% responde que allí donde obtenga más rentabilidad, un 12,7% en materias primas y un 40,5% confiesa que quiere «mejorar el mundo».

Con este último objetivo, desde Micappital han lanzado un servicio que permite a los pequeños y medianos ahorradores generar un impacto positivo con su inversión, ayudando a crecer a empresas y proyectos que se dedican a proteger el planeta y mejorar el mundo, al tiempo que obtienen rentabilidad.

Este servicio, llamado Micappital Eco, se ofrece para inversores que hagan una aportación mínima de mil euros y con él el asesor financiero pretende captar mil nuevos clientes este año. Por el momento, 400 clientes que ya habían contratado servicios con esta fintech se han interesado por esta nueva posibilidad.

Las comisiones del servicio serán las mismas que las que tiene ya la fintech, que solo cobra cuando sus clientes obtienen rentabilidad desde 2 euros al mes por cada 1.000 euros bajo asesoramiento hasta 20 euros cuando la inversión del cliente supera los 10.000 euros.

«Es muy significativo que haya mucha gente capaz de renunciar a la rentabilidad por tener impacto y nosotros les decimos que no hace falta renunciar a la rentabilidad. Si estas inversiones de impacto van a ser más rentables [que las tradicionales] o no nos lo dirá el tiempo, pero las empresas cada vez están más concienciadas», apuntaba Miguel Camiña, consejero delegado y cofundador de Micappital, en la presentación de este nuevo servicio.

La opción de ponerle las cosas fáciles al pequeño inversor está clara. «Hay gente con mil euros que necesita mucho más un asesor que alguien con un millón de euros, que ya sabe dónde invertir», apunta Camiña.