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El pequeño inversor dispara las compras en Bolsa en la pandemia para sacar tajada

La volatilidad anima a los ahorradores a arriesgarse en un momento de baja rentabilidad de las opciones más seguras

Monedas de 1 euro.

Monedas de 1 euro. Pexels

El confinamiento y las restricciones de movilidad han servido a muchos españoles para probar cosas nuevas o iniciar aquellas actividades que tenían aparcadas a la espera de disponer del tiempo suficiente. La cocina, el deporte o las manualidades han sido las alternativas más comunes, pero hay quien ha decidido lanzarse a invertir aprovechando el hundimiento del mercado bursátil para sacar rendimiento económico de la crisis.

En consecuencia, los bancos y los brókeres han visto dispararse las altas para operar durante el primer semestre, con notables resultados en los peores meses de la pandemia. También las operaciones realizadas en Bolsa en este periodo, en el que las compras han batido a las ventas.

Detrás de esta frenética evolución se encuentra una mayor cultura financiera de los inversores, pero también una búsqueda de rentabilidad frente a opciones más seguras y un mayor acceso a las plataformas de inversión.

La gran volatilidad llama la atención de los inversores, que aprovechan para tener una rentabilidad mayor a la habitual»

Joaquín Robles

Este acercamiento se ha producido en gran parte mediante las aplicaciones de inversión de los bancos, en los que el volumen de actividad se ha disparado a un ritmo de dos dígitos.

Es el caso del bróker de Santander, que entre enero y abril vio su número de clientes crecer un 53% y el de operaciones un 51%. El ritmo fue vertiginoso entre marzo y abril, pues se dio de alta un 63% más de clientes que en los dos meses anteriores y las operaciones crecieron un 95%.

Los clientes, sin duda, quisieron aprovechar para sacar rentabilidad del hundimiento de las Bolsas. Desde que empezó el año hasta abril, las compras en el bróker de Santander pasaron de representar menos de la mitad de todas las operaciones a ser el 75%, de forma que los clientes dejaron de vender sus acciones y se lanzaron a comprarlas.

En el caso de Openbank, el banco digital de Santander, las compras pasaron de ser el 58% del total en enero al 75% en abril y los clientes del bróker crecieron un 58% entre enero y abril, mientras que las operaciones lo hicieron un 107%. En esta entidad, los clientes jóvenes, de entre 25 y 40 años, fueron los que más se lanzaron a invertir, con un pico notable alrededor de los 31 años, según explican desde el banco.

Esta misma tendencia se notó en el bróker de ING, plataforma que los jóvenes utilizaron especialmente para invertir en Bolsa norteamericana durante la pandemia y, más concretamente, en compañías como Apple, Netflix o Amazon.

Crecer a tres dígitos

Con todo, la plataforma de inversión de la entidad registró un 359% más de altas de todas las edades entre marzo y septiembre respecto a las mismas fechas del año pasado, al tiempo que las operaciones crecieron un 267%.

A un ritmo de tres dígitos también crecieron las plataformas independientes de los bancos. Sus cifras se dispararon en la pandemia también vieron dispararse las cifras, con aumentos de nuevos clientes del 226% en el caso de XTB o del 265% en Degiro.

Hay mayor cultura financiera en España. Los clientes son más exigentes y quieren tomar partido de sus decisiones de inversión»

Joaquín Robles

En Sabadell, las altas y las cuentas que, aunque ya existían, empezaron a operar este año crecieron un 19%, mientras que el número de operaciones lo hizo un 95%.

En este mismo periodo, CaixaBank duplicó las operaciones de su bróker, con un pico especial en marzo, cuando el volumen se triplicó. Bankinter, por su parte, registró un 68% más de usuarios al cierre del primer semestre respecto a finales de 2019.

En Renta 4 la tendencia sigue, pues en el tercer trimestre aumentó un 20% su número de cuentas y un 28% el de operaciones.

Rentabilidad y volatilidad

En la primera ola de la pandemia se han mezclado varios factores que han empujado a los pequeños inversores a estrenarse en la inversión en Bolsa.

Sin embargo, si una razón ha animado con más fuerza que ninguna otra a los usuarios ha sido la evolución del mercado. Desde que el Covid-19 empezó a ser el guionista del día a día de los ciudadanos, la volatilidad y el hundimiento de los mercados han sido la tónica habitual.

Y lo que unos ven como crisis, otros lo aprecian como una oportunidad. «Desde mediados de marzo hay una volatilidad muy grande que llama la atención de los inversores. Ven compañías en mínimos de la década y algunos históricos y aprovechan para crearse una cartera y tener una rentabilidad mayor a la habitual», explica a este periódico Joaquín Robles, analista de XTB. En el caso concreto de este bróker, el aumento de la inversión también ha tenido que ver con una rebaja de sus comisiones para operar.

«Con la volatilidad de los últimos meses, muchos clientes ven un mercado mucho más atractivo» que opciones como la renta fija, según Robles. Lejos de acudir en masa a este tipo de inversión, a priori más seguro, los inversores están escapando de él por su baja rentabilidad.

De cara al resto del año, los expertos creen que se mantendrá este apetito inversor por la Bolsa. «Cuanta más volatilidad, más operaciones se van a hacer. Muchos clientes de renta variable han venido para quedarse», explica Robles.

Lecciones de la Gran Depresión

Además, los españoles tienen ahora un mayor conocimiento de los productos financieros, en parte por las lecciones de la crisis financiera y en parte porque tienen un mayor acceso a las plataformas de inversión, lo que les anima a trastear.

Hace una década, muchos clientes se sintieron estafados tras invertir en determinados productos sobre los que no habían recibido una información completa y transparente, por lo que aprendieron la lección y han llegado a esta debacle económica mucho más formados.

«Empieza a haber mayor cultura financiera en España. Los clientes son mucho más exigentes y quieren tomar partido de sus decisiones de inversión», añade el experto de XTB.

Esta cultura financiera ha animado a los particulares a lanzarse a por la Bolsa, pero también lo ha hecho un mayor acceso a las plataformas de inversión. En Santander, de hecho, si solamente se tiene en cuenta la contratación por medios digitales, el número de clientes del bróker aumentó un 115% y el de operaciones un 141% entre enero y abril.

Habrá que esperar para comprobar si invertir en esta pandemia ha salido rentable a todos estos nuevos clientes. Por el momento, lo cierto es que las Bolsas no levantan cabeza.

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