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El PNV advierte a Sánchez: frustrar Navarra sería "grave" y "haría peligrar nuestros votos"

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El PNV advierte a Sánchez: frustrar Navarra sería "grave" y "haría peligrar nuestros votos"

Pedro Sánchez y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, en una imagen de archivo. EFE

Resumen:

Oficialmente no ha habido contactos y por ahora tampoco hay fecha para que se produzcan. Tampoco la posición está cerrada, pero el PSOE saben contar y el PNV también: seis es más que dos. Los primeros votos los aportan los nacionalistas vascos y los segundos los ofreció la coalición Navarra Suma (UPN, PP y Cs). Son abstenciones o síes valiosos para hacer presidente a Sánchez. Y por ahora, en el PNV insisten en que el sentido de su voto en un futuro pleno de investidura en la Cámara Baja sigue jugándose en Navarra. Fuentes cercanas a la dirección del partido de Andoni Ortuzar aseguraron ayer a ‘El Independiente’ que si la operación para permitir un Gobierno de Navarra Suma en la comunidad foral a cambio de dos abstenciones o síes a Sánchez sale adelante, “claro que se pondrán en peligro los seis síes del PNV”, aseguran desde el PNV. Y añaden: “No tiene mucha lógica que el PNV graciosamente mantuviera su apoyo si ocurriera eso en Navarra”.

La opción de que Javier Esparza sea el próximo presidente de la Comunidad Foral se da casi por descartada en Sabin Etxea. Creen que antes habría elecciones anticipadas. Saben que el PSOE ha comenzado a modular su resistencia a autorizar el empeño de Chivite por seguir adelante para sumar apoyos con Geroa Bai, la marca del PNV en Navarra, y Podemos para, junto a la abstención o apoyo de Bildu, alcanzar el Gobierno.

Si dan alas a la ‘derechona’ navarra que vive de fomentar lo antivasco entrarían en un conflicto de intereses, sería algo grave»

Los nacionalistas vascos considerarían inaceptable que Sánchez boicoteara esa vía para aceptar los dos apoyos que ofreció la semana pasada Esparza a cambio del Gobierno en Navarra. Incluso empiezan a recordar que EH Bildu es libre para votar lo que considere y que eso no condiciona ni contamina un hipotético Gobierno de Chivite con los apoyos de Geroa Bai y Podemos. “Si es ése el precio, rechazar un Gobierno de progreso con nosotros para dar alas a la derechona navarra que vive de fomentar lo antivasco, es inevitable que entrarían en un conflicto de intereses, sería algo grave”, advierten los de Ortuzar.

«Tendrá consecuencias»

Desde el Grupo Vasco también se asegura que aunque “la posición no está definida” ni nadie se ha puesto aún en contacto con el partido, creen que el PSOE es consciente del impacto que tendría su posición en Navarra si frustra un ‘gobierno progresista’: “Ellos tienen que evaluarlo, es una reflexión que les corresponde hacer”. En la Cámara Baja no se atreven a afirmar que necesariamente facilitar un Gobierno de Esparza conllevaría automáticamente posicionarse en contra de Sánchez, “pero seguro que tendría consecuencias en nuestras relaciones”.

Pero antes de ese escenario unos y otros deberán resolver otra pugna que podría también entorpecer la anterior. El sábado, como en el resto de ayuntamiento de España, también en Pamplona se constituye el consistorio. Por ahora, tres candidaturas podrían disputarse el Gobierno de la capital navarra: La coalición de derechas Navarra Suma, que rozó la mayoría absoluta con 13 concejales, el actual alcalde, Joseba Asirón (EH Bildu) que quiere el apoyo del PSN para ser reelegido, y la candidata socialista, Maite Esporrín, que ha confirmado que presentará su candidatura. En esta situación, el sentido del voto de la izquierda abertzale, y en menor medida de Geroa Bai, serán determinantes. La coalición de la izquierda abertzale, que oficialmente ha quedado fuera de las negociaciones con el PSN para el Gobierno ya ha advertido que no dará su apoyo son contraprestación alguna.

PSN, Bildu, Podemos y Bildu se disputarán los apoyos el sábado en el Ayuntamiento de Pamplona. Asirón (Bildu) y Esporrín (PSN) presentan su candidatura

Ayer el Secretario de Organización de los socialistas, José Luis Abalos, enfrío la viabilidad de la oferta del líder de UPN, Javier Esparza, de brindar dos abstenciones como mínimo para contribuir a la investidura de Pedro Sánchez a cambio de Navarra. “Esa aritmética no es de suma y nos podemos encontrar con dos votos más y seis menos”, aseguró en referencia a la posición del PNV. Por eso, el PSOE apeló a PP y Ciudadanos para que facilitara con su abstención que Sánchez pueda ser elegido.

Urnas con «memoria»

Por ahora, ni populares ni la formación naranja lo harán, unos y otros reiteraron ayer su rechazo al candidato socialista. En este escenario, Ábalos amenazó ya con el riesgo que para ellos supondría una repetición electoral: “Las urnas también tiene memoria”, dijo.

Por ahora, el PNV y los socialistas parece que no tienen problemas para entenderse. Al viraje que se apunta ya en Navarra, donde tanto la vicepresidenta del Gobierno como el propio Abalos llegaron a valorar positivamente en un primer momento el ofrecimiento de Navarra Suma, se suma el acuerdo que ayer cerraron los nacionalistas y los socialistas vascos. PNV y PSE acordaron seguir apoyándose en la gobernabilidad en el País Vasco. El acuerdo supone la extensión del que ya formaron en 2015 y que permitirá a ambos partidos coaligarse en las tres capitales y las tres diputaciones forales, así como facilitar el gobierno en numerosos consistorios.

Sin embargo, el PNV también tendrá que valorar el impacto que tendría en la legislatura autonómica vasca seguir adelante con la apuesta por un gobierno liderado por Chivite en Navarra. Recientemente el presidente del PP en Euskadi, Alfonso Alonso, advirtió al lehendakari Iñigo Urkullu que sólo le facilitaría su apoyo para agotar la legislatura si el PNV no impide que Navarra Suma acceda al Ejecutivo. El gobierno de coalición en Euskadi entre el PNV y el PSE está a un voto en el Parlamento Vasco para la mayoría absoluta. Sin el respaldo de los populares parecería difícil que Urkullu saque adelante los presupuestos de 2020 en los que ya trabaja su Ejecutivo. El PP forzó a Urkullu a prorrogar las cuentas de 2018 al no apoyarle en los presupuestos de este año.