El PNV ha anunciado que se abstendrá en la primera votación del pleno de investidura y que lo hace por «responsabilidad institucional» y por estar interesado en facilitar la gobernabilidad. Pero ha señalado que su investidura no puede ser sólo para elegir presidente y no para asegurar una gobernabilidad del país. Esteban ha advertido de que está esperanzado de que «de aquí al jueves pasen algunas cosas», entre ellas que se negocie con ellos, para poder variar el sentido del voto. Esteban también ha advertido a PSOE y Podemos de que «la avaricia rompe el saco».

Ha afeado a ambos partidos que eleven tanto las aspiraciones en su proceso de negociación que olviden «lo importate». Les ha recordado el chiste de los «Rolex y las setas» y que corren el riesgo de que terminen «con la cesta vacía» cuando tienen la oportunidad de llenarla de «excelentes perretxicos». Ha cuestionado el modo en el que se está llevando a cabo el proceso de negociación entre el PSOE y Unidas Podemos «entre desconfianzas mutuas y tacticismos de corto alcance» que quizá terminen demostrando que no son «merecedores de la responsabilidad a la que están llamados».  Ha señalado que las oportunidades son como los amaneceres «desaparecen si uno espera demasiado, en septiembre será demasiado tarde».

El portavoz del PNV no ha ocultado su sorpresa por la forma en la que Sánchez ha buscado sus apoyos y se ha presentado a la investidura, sin apoyos. «Ha sido un modo cuando menos sinuoso». Se ha preguntado si a lo que está jugando el candidato socialista es «al despiste, a testar a la suerte o en realidad no busca la investidura, es desconcertante». También ha cuestionado que al PNV no se le llamará y se diera por hecho su apoyo, «no se ha esforzado mucho, señor Sánchez»: «La alianza que usted debe buscar no puede ser un contrato de adhesiones».

Flexibilidad

Le ha recordado a Sánchez que debe aspirar a sumar «sólo tiene 123» y no soñar con ser «el mago de la geometría variable cuando en realidad está en el alambre». Esteban ha afirmado que cerrar acuerdos requiere de «flexibilidad» y valentía para dar un paso al frente «sin miedos». Ha añadido que los acuerdos no se pueden cerrar pensando únicamente en una investidura sino que deben encarrilar también la gobernabilidad futura.

Uno de los momentos más irónicos de su intervención se ha producido cuando se ha dirigido a Ciudadanos y su líder, Albert Rivera, a los que recurriendo a la expresión que ayer empleó el líder naranja, «en realidad también ellos son una banda»: «Una banda de mariachis, siempre dando la nota, dando la serenata».

Señor Rivera, la suya es una banda, pero de ‘mariachis’, siempre dando la nota y la serenata»

El PNV se ha mostrado muy crítico con el PSOE por no haber iniciado una verdadera negociación con ellos. La formación de Andoni Ortuzar ha recordado que desde la primera semana de este mes de julio no ha habido ninguna nueva llamada o contacto para procurar un voto afirmativo a Sánchez. Esteban ha reprochado a Sánchez que dieran por descontado el voto favorable del PNV.

«Nulo éxito»

En su réplica, Sánchez le ha asegurado al PNV que él ya ha elegido socio y que «lo está intentando»: «Podrá criticar mi nulo éxito pero que no lo esté intentando». Ha añadido que, al contrario del comportamiento del PSOE, se están encontrando con una formación, Unidas Podemos, «que dice que no se fía».

Se ha reiterado en las dificultades en las que se están encontrando, con la formación de Iglesias, más preocupada por quién ocupa los cargos que por acordar un programa: «Tenemos que hablar del programa, no tanto de quién ocupa los escaños azules, serán ministros de España, no de Podemos o del PSOE».

Podrá criticar mi nulo éxito pero no que no lo esté intentado»

Ha negado que no se haya negociado con el PNV, «sí hemos tenido contactos, señor Esteban». En relación a una de las peticiones hechas por la formación jeltzale, el Estatuto de Gernika, Sánchez le ha mostrado disposicion a facilitarla, «pero no si se busca una renovación con un anclaje en cuestiones identitarias».

Esteban ya adelantó ayer que no vio «complicidades» hacia ellos por parte del PSOE. En Sabin Etxea hace semanas que se comprometieron a no ser un obstáculo a la elección de Sánchez, pero apoyarlo de modo expreso requerirá de una negociación.

Los nacionalistas vascos no quieren un adelanto electoral por considerar que no solucionará el escenario. Por esta razón, el PNV se decantará por la abstención en la votación. Recordaron además que en su discurso en la Cámara Baja Sánchez no hizo ninguna oferta relativa a Euskadi y su desarrollo.

Decepción con Sánchez

El PNV mostró ayer su decepción por el contenido del discurso del candidato Pedro Sánchez y por la dificultad de diálogo que evidenciaron el PSOE y Podemos. Pese a que ayer no desveló el sentido de su voto, el portavoz del Grupo Vasco, Aitor Esteban, sí recordó que sólo en dos ocasiones han apoyado de modo expreso a un candidato a la presidencia del Gobierno y después de una negociación detallada.

En el PNV también ha apuntado que por ahora nadie se ha puesto en contacto con ellos para negociar un posible voto favorable a la candidatura de Sánchez. Por el momento los nacionalistas vascos han rechazado un voto en contra pero consideran que decantarse por el sí requeriría al menos un contacto y negociación con ellos en ámbitos como las transferencias pendientes y que el propio Ejecutivo socialista se comprometió a materializar en cumplimiento del Estatuto de Gernika de 1979.

Esteban ha recordado en los últimos días que a pesar de que no se oponen a un posible gobierno de coalición con Podemos, la repetición de las elecciones no variará de modo significativo el escenario político. En el PNV creen que una nueva cita electoral en noviembre volverá a forzar la búsqueda de un entendimiento entre Podemos y el PSOE. Lo hará además, ha recordado Esteban, en un clima aún más complicado por la previsible sentencia del procés que se conozca en otoño y la opción de un adelanto electoral en Cataluña, que enrarecerán el ambiente y relación entre formaciones.