El lehendakari Iñigo Urkullu ha reprochado al conjunto de partidos de ámbito nacional no haber salido en defensa del PNV ante las amenazas de ilegalización vertidas por Vox en los últimos días en sendos debates electorales. En una declaración hecha pública a través de las redes, Urkullu ha asegurado que ante tal amenaza que «interpela a la sensibilidad democrática» esperaba que «los partidos de implantación estatal hubieran respondido».

En su declaración se dirige también a PP y Ciudadanos para interpelarles por su disposición a compartir con la formación de Santiago Abascal una «estrategia de uniformización del Estado español». Avanza que de ser así no sólo tendrán enfrente al PNV «sino también y en primera línea al Gobierno vasco». Urkullu subraya que cuando se aprobó la Ley de Partidos «advertimos que en preámbulo se hacía más veces mención a EAJ-PNV y EA que a ETA», lo que considera que pudo ser la antesala de lo que ahora está sucediendo: «Sospechábamos que el objetivo algún día sería la ilegalización del nacionalismo democrático, la mutilación de las instituciones vascas». Y añade que ello supondría no sólo «la perversión del Estado» sino «la subversión de la democracia».

El lehendakari también afea a Abascal que ahora cuestione la trayectoria y legalidad del PNV y no lo hiciera cuando formaba parte del PP vasco: «Cabría preguntarle al señor Abascal si alguna vez renunció a los acuerdos con el PNV cuando los necesitó y los apoyo siendo él miembro destacado del PP. Somos lo que somos y somos lo que fuimos».

Cabría preguntarle al señor Abascal si alguna vez renunció a los acuerdos con el PNV cuando los necesitó»

El manifiesto, que titula «Intolerante e intolerable», analiza lo que Urkullu define como «muestras de falta del sentido de la democracia» de Vox y ausencia de justicia social que se reflejan en su política de «involución al totalitarismo». Considera que hoy son «una amenaza real» que ha cuajado en algunos ámbitos sociales.

Advierte que ante la amenaza que representa «una derecha extrema y extremada, echada al monte» hay que actuar junto «con la voluntad del conjunto de la sociedad vasca» para defender el autogobierno vasco: «Afirmo solemnemente que cualquier pretensión de ataque o agresión al autogobierno vasco, a sus instituciones, a sus partidos políticos o a la sensibilidad democrática de la sociedad vasca se topará con toda la firmeza democrática e institucional del Gobierno vasco y de su Lehendakari».

Concluye recordando que la sociedad vasca fue capaz de conquistar la convivencia en libertad tras el «totalitarismo fascista de la dictadura franquista» y que lo volvió a hacer frente al «terrorismo de ETA y la violencia» y que esa es la fortaleza que ahora debe enfrentarse a «cualquier neo-totalitarismo».