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Casado: "Quienes no condenan el asesinato de 'Goyo' no pueden ser interlocutores políticos"

Aznar y Casado a su llegada al Palacio de Miramar de San Sebastián.

Casado y Aznar a su llegada al Palacio de Miramar de San Sebastián. MIKEL SEGOVIA

El presidente del PP, Pablo Casado, ha denunciado hoy que quienes aún no condenan el asesinato de Gregorio Ordóñez, de quien hoy se cumplen 25 años, «no pueden ser interlocutores políticos, ni pueden poner gobiernos ni hacer presupuestos». El líder popular, que ha visita la exposición que en memoria de quien fuera teniente alcalde de San Sebastián se ha inaugurado hoy en la capital guipuzcoana, ha reivindicado la figura de Ordóñez como «un referente» para los tiempos actuales.

Casado también se ha dirigido al lehendakari Iñigo Urkullu, que también ha acudido al acto celebrado en el Palacio Miramar, para reprocharle su propuesta de acercamiento a cárceles cercanas a Euskadi a los 216 etarras presos. El líder popular ha subrayado que entre los etarras que cumplen condena en prision figuran algunos de los asesinos de Gregorio Ordóñez.

Presos que «no se han arrepentido ni han pedido perdón a las víctimas», ha señalado. Ha instado a buscar al menos un «resarcimiento moral» para las víctimas para lograr que los etarras encarcelados puedan colaborar en el esclarecimiento de los 300 crímenes aún sin resolver, «tenemos que estar unidos para recuperar la dignidad de las víctimas».

Poco antes ha intervenido ante los medios de comunicacion el expresidente del Gobierno, José María Aznar, quien ha recordado la figura de Ordóñez «como un ejemplo para los tiempos difíciles y complicados que vivimos». Ha asegurado que en la actualidad, tiempos en los que se tiende a confundirse todo y a no defenderse nada, hay que recordarlo, es un ejemplo para la vida política española».

«Lo mataron por sus ideas»

Ha recordado cómo fue bajo su mandato cuando lo propuso como candidato a la alcaldía de San Sebastián y que sólo ETA lo impidió con su asesinato, «lo mataron por sus ideas, por sus convicciones, porque creía en la libertad y en un País Vasco libre».

Al acto organizado por la fundación Gregorio Ordóñez, y en la que se ha inauguradola exposicion «Gregorio Ordóñez. La vida posible» han asistido representantes de la vida política vasca, como el secetario general del PSE en Guipúzcoa, la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejería o el alcalde de la ciudad, Eneko Goia y la portavoz de Elkarrekin Podemos en San Sebastián, Aitzole Araneta. También han asistido el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, el delegado del Gobierno Jesús Loza, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi y el obispo de San Sebastiań, José Ignacio Munilla.

La que fuera presidenta del PP vasco, María San Gil, que se encontraba almorzando con Ordóñez en el momento del atentado, ha recordado al edil del PP como «un magnífico político» que ETA arrebató a la sociedad vasca «en un día triste y lluvioso como el de hoy».

«Uno ‘chiquitea’ en esta ciudad»

Su viuda, Ana Iríbar, ha realizado una breve intervención ante los invitados y en la que se ha preguntado sobre «qué hemos hecho mal» para que los mensajes de denuncia y reivindicación de la libertad que en su momento hizo su marido tengan hoy plena vigencia. Ha lamentado que los herederos de los asesinos de Gregorio «siguen en los asientos de los ayuntamientos y los escaños de los parlamentos. Ha denunciado que ese nacionalismo radical que alentó la violencia «hoy se ha normalizado en el corazón de España, algo habremos hecho mal».

Ha recordado cómo su hijo, cuando tenía cinco hijos, le preguntó quién mató a su madre, dónde estaban los asesinos, «entones no tuve respuesta, pero finalmente fueron condenados, uno de ellos vive y ‘cuiquitea’ en esta ciudad»: «Ojalá todos los huérfanos tuvieran respuestas».

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