La Generalitat ha planteado al Barça y el Nápoles la posibilidad de jugar a puerta cerrada el partido previsto para el próximo 18 de marzo. Este martes a las 9 de la mañana la Secretaría de Deportes de la Generalitat analizará con las directivas del F. C. Barcelona y el Nápoles la posibilidad de jugar a puerta cerrada el partido de Champions entre ambos equipos, una medida excepcional que obedece al avance del contagio de coronavirus en Italia.

Pese a que Nápoles no pertenece a la zona aislada por el Gobierno italiano, la Generalitat se plantea ahora medidas que hasta ahora se habían descartado. Unas medidas que afectarían a los más de 4.000 aficionados del Nápoles que ya disponen de entradas para el encuentro, que podrían viajar igualmente a Barcelona, advierten desde los clubes para rebajar la presión para jugar a puerta cerrada.

La propuesta de la Generalitat, auspiciada por la Secretaría General de Deportes y la Conselleria de Sanidad, llega después de que se haya confirmado que el Valencia-Atalanta se disputará mañana a puerta cerrada en Mestalla. También se jugará sin público el Getafe-Inter de Europa League del día 19 de marzo, así como el Roma-Sevilla, en la capital italiana.

Fuentes de la Generalitat aseguran que la decisión no está tomada, pero «está sobre la mesa» y es una conclusión muy probable, vista la evolución de los contagios en Italia, el país más afectado por el Covid-19 en Europa.

Este sábado, en contra de lo que se aseguraba hasta un día antes, el Ayuntamiento de Barcelona anunció el aplazamiento de la Maratón de Barcelona que debía correrse en la capital catalana el domingo anterior al partido. La decisión se adoptó este sábado entre la secretaría de Deportes y las consejerías de Salud e Interior, precisamente porque había centenares de atletas inscritos que procedían de Italia.