El investigador Oriol Mitjà será el máximo responsable del plan de desconfinamiento del Gobierno catalán. Así lo anuncio el pasado domingo el president Quim Torra, y así lo ha ratificado hoy el Consell Executiu, que ha acordado nombrar a Mitjà director del informe que se coordinará desde el Departamento de Presidencia para «valorar las medidas de salud pública» y cómo debe producirse la recuperación de la actividad económica y social cuando se levante el confinamiento. Paralelamente, el Govern ha anunciado la elaboración de 170.000 test PCR de detección del Covid-19 en Cataluña, dentro de un proyecto para ampliar el cribaje de población infectada de cara al fin del confinamiento.

Mitjà, escogido por Quim Torra en persona como máximo responsable del plan de salida del confinamiento, debe entregar su informe al Govern en 15 días, coincidiendo con el final de la prórroga del estado de alarma acordado por el Gobierno. Budó ha explicado la necesidad de este estudio ante la proyección hecha por diversos expertos que coincide en que el coronavirus no se eliminará «a corto plazo, lo que provocará la necesidad de coordinar y establecer las diferentes fases de recuperación» de la actividad social y económica para minimizar los posibles rebrotes durante los próximos meses.

La portavoz del Govern ha fijado las líneas centrales del informe en cinco puntos: reducir el ritmo de contagio; atender las personas que requieren asistencia sanitaria; evitar la saturación del sistema de salud; atender a las personas más vulnerables, y dotarse de los materiales y equipamientos necesarios.

Programa Orfeo

El plan dirigido por Mitjà tendrá el apoyo de un ambicioso programa de realización de test masivos a la población catalana para mejorar el cribaje de enfermos de Covid-19. En concreto, la Generalitat se ha propuesto producir 170.000 test PCR de Covid-19 en un plazo de seis semanas, gracias a empresas y centros de biotecnología ligadas al departamento de Empresa.

Este programa, con un presupuesto de 1,4 millones de euros, se centrará en esta primera fase, de seis semanas, en centros e institutos de investigación de Cataluña. En una segunda fase se incorporarían universidades, y en la tercera laboratorios privados, para reutilizar maquinaria y reactivos de otros test para detectar el Covid-19.

El objetivo del Govern, ha explicado Budó, es conseguir hacer «una detección masiva del coronavirus para garantizar la salud pública en la fase de confinamiento» con la vista puesta en la vuelta a la normalidad. El desconfinamiento, ha advertido la portavoz, «pasa por un cribaje lo más masivo posible de población» para tener controlada la extensión de la enfermedad.