La Policía Nacional ha decidido conceder una mención honorífica a seis perros por los servicios prestados en la detección de drogas y armas con motivo de la festividad de su patrón (ángeles custodios) pero ha eludido reconocer con algún tipo de distinción a los miles de agentes que intervinieron para que se cumplieran las medidas de restricción de movimientos durante el estado de alarma a fin de frenar la expansión del covid-19.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha firmado la relación de medallas que se otorgan anualmente el 2 de octubre y con las que se trata de resaltar el trabajo realizado tanto por funcionarios de la Policía como por profesionales de otros cuerpos -Guardia Civil y Fuerzas Armadas- y de otros ámbitos. Algunas conllevan recompensa económica.

La relación incluye menciones a los canes Neo, Yuko y Elko de Parayas por la realización de hechos relevantes, así como a Ginger, Bull y Alva por su trayectoria policial. Adscrito al Grupo de Operaciones Especiales (GEO), Elko de Parayas fue el perro que sufrió un tiro el pasado mes de julio en Valladolid al defender a su guía durante un servicio operativo.

Detalle de las menciones otorgadas a los seis perros policiales.

Frente a las peticiones de los sindicatos y de partidos de la oposición como el PP, la Dirección General de la Policía no ha concedido con motivo de la festividad del patrón distinción o mención pública a los agentes que velaron por el cumplimiento de las limitaciones de movimientos acordadas con la declaración del estado de alarma. Entre policías y guardias civiles, 19 funcionarios de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han perdido la vida por el coronavirus.

«Los perros salvan vidas y las vírgenes no está probado», ha defendido este miércoles durante su comparecencia en la Comisión de Interior del Congreso el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, tras las críticas de la diputada del PP Ana Vázquez. Ésta le había afeado que Interior no hubiera condecorado a policías pese a estar «en primera línea» durante la pandemia y haber «arriesgado sus vidas». «Se merecen el mismo respeto que las Fuerzas Armadas», ha reprochado.

El ejemplo de Defensa

La decisión de Interior contrasta con la de Defensa, que ha promovido la concesión de una medalla conmemorativa a todos los militares que participaron en la Operación Balmis. De momento, el departamento que dirige Grande-Marlaska se ha limitado a realizar un acto de recuerdo y reconocimiento al trabajo del personal dependiente de su ministerio durante el estado de alarma. Éste se llevó a cabo el pasado 24 de julio en Madrid.

«Las cifras dan testimonio de la magnitud de vuestro esfuerzo: 17,3 millones de identificaciones, más de diez millones de vehículos controlados, incontables dispositivos desplegados para asegurar el funcionamiento de los servicios críticos esenciales o el control de las fronteras», destacó aquel día el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, para dar una idea del trabajo realizado.

Las medallas que llevan aparejado incremento vitalicio de pensión se reducen de 64 a 46

Por segundo año consecutivo, el número de medallas que llevan aparejado incremento vitalicio de pensión (rojas) experimentan una importante reducción, al pasarse de 64 a 46. Como ocurrió también en 2019, no se ha concedido ninguna ni a comisarios ni a comisarios principales, desglosándose de la siguiente manera: tres a inspectores jefes, 11 a inspectores, cuatro a subinspectores, diez a oficiales de policía, 17 a policías y una a un alumno de escala básica.

Este tipo de distinción se ha reducido en tres cuartas partes en los últimos años. En 2015 se concedieron 236 medallas rojas, cifra que bajó a 208 en 2016, 164 en 2017 y 166 en 2018 (el primer año en que estaba Grande-Marlaska al frente de Interior). El pasado año, la concesión de esta distinción supuso un coste de 98.913,12 euros, según datos ofrecidos por la Dirección General de la Policía.

Este año volverá a entregarse a agentes en activo una medalla de plata, que acarrea un aumento de pensión del 15 %. Será concretamente para el inspector Francisco Javier González Suárez, que resultó gravemente herido a principios de mes durante un servicio en Algeciras tras ser embestido por un vehículo cargado con fardos de hachís. El policía-alumno que lo acompañaba ha sido recompensado con una roja.

Medallas a mandos jubilados

También se conceden tres medallas de plata al mérito policial a tres mandos que se han jubilado en los últimos meses: el ex comisario general de Policía Judicial Eloy Quirós, el comisario principal Francisco López Canedo y el comisario Manuel Páez Méndez.

En cuanto a las medallas blancas, que no conllevan recompensa económica, se han otorgado 2.798 frente a las 3.264 del pasado año, lo que representa una disminución del 15 %. En este caso sí hay reconocimientos para funcionarios de la escala superior: cinco para comisarios principales y 14 para comisarios.

Dos de los policías recompensados resultaron heridos al ser embestidos en Algeciras por un vehículo cargado de hachís

La Policía Nacional concede anualmente a sus agentes con motivo de la festividad de su patrón (ángeles custodios) diversas condecoraciones, algunas de las cuales conllevan un incremento vitalicio de la pensión. Este año no habrá acto público como suele ser tradicional debido a las restricciones impuestas por la covid-19.

Las cruces al mérito policial con distintivos rojo o blanco fueron instauradas mediante la Ley sobre condecoraciones policiales, en vigor desde abril de 1964. Este reconocimiento venía a sustituir la medalla al mérito policial en su categoría de bronce, instituida -junto a las de oro y plata- en virtud de un decreto de 18 de junio de 1943 con la que se buscaba premiar «los servicios extraordinarios practicados en favor del orden, así como los trabajos o estudios de sobresaliente interés científico o de técnica profesional».

Para ser merecedor de la cruz al mérito policial con distintivo rojo, que conlleva una pensión vitalicia equivalente al 10 % del sueldo base, la norma establece que el funcionario a distinguir debe haber resultado herido en acto de servicio o con ocasión de él, sin menoscabo del honor, ni por imprudencia, impericia o accidente; haber participado en tres o más servicios en los que, mediando agresión de armas, concurran las circunstancias del apartado anterior aunque no resultara herido; realizar, en circunstancias de peligro para su persona, un hecho abnegado o que ponga de manifiesto un alto valor en el funcionario, u observar una conducta que, sin llenar plenamente las condiciones exigidas para la concesión de la medalla al mérito policial, merezca especial recompensa, en consideración a hechos distinguidos y extraordinarios en los que haya quedado patente un riesgo o peligro personal.