España

El Congreso aprueba la comisión Kitchen, en la que se quiere acorralar a Casado

Pablo Casado en el Congreso EFE

El Congreso de los Diputados ha dado hoy el plácet a la constitución de una comisión de investigación del «caso Kitchen», de supuesta red de espionaje contra Luis Bárcenas para ocultar pruebas sobre la «caja b» del PP, con 206 votos a favor, 88 en contra y 54 abstenciones. Los portavoces de PSOE y de Unidas Podemos, Felipe Sicilia y Pablo Echenique, respectivamente, han dejado claro cuáles son las intenciones reales de dicha comisión, dado que, nada más comenzar su acalorada intervención, Sicilia se ha dirigido al líder del PP, Pablo Casado, del que ha dicho que «cuando era diputado por Ávila era vicesecretario de Rajoy y Cospedal y no es ajeno a la red de corrupción que afecta a su partido».

El socialista ha dado por demostrado que «conocían esta trama de espionaje y corrupción. Una trama de corrupción para tapar otra corrupción». «Se creó una estructura encaminada a ocultar pruebas corruptelas». El objetivo es investigar «si Interior usó al Ministerio, para tapar diez años de corrupción generalizada e institucionalizada».

En una sesión bronca donde se han tirado unos a otros los casos de corrupción de PP y PSOE, Sicilia ha extendido una sombra de sospecha sobre otros escándalos que acabaron en absolución como producto, ha sugerido, de una manipulación de los gobiernos populares. Ático de Estepona, Brugal, Pasarela… En definitiva, «lo tenían todo muy bien ideado. Demuestren que no son una trama sino un partido político», les ha exhortado antes de la constitución de una comisión que los partidos socios de gobierno quieren alargar lo más posible durante la legislatura.

El siguiente en intervenir ha sido Echenique como portavoz de uno de los dos grupos que han pedido la comisión de investigación. Cree Echenique que estamos ante «uno de los mayores ataques a nuestra democracia» como es «la utilización de las cloacas del Estado para destruir pruebas, para sabotear juicios, para encubrir a las personas que pudieran haber cometido delitos. Y eso fue llevado desde la cúpula del Ministerio del Interior en colaboración con mafiosos como Villarejo y pagado con fondos públicos». Por todo ello, ha defendido que «tiene comparecer Casado como máximo representante del PP».

La portavoz popular, Ana Belén Vázquez, les ha acusado de formar parte de «un gobierno miserable que quiere tapar 56.000 muertos» por el contagio del coronavirus, y arremetido contra Sicilia «por haber sido asesor de Gaspar Zarrías», condenado por el caso de los EREs, y contra Echenique por no haber dado de alta en la Seguridad Social a un asistente, por lo que también fue condenado. Ante ello ha contrapuesto que ninguno de los actuales diputados populares lo ha sido nunca.

Ha recordado Vázquez las condenas de Manuel Chaves y José Antonio Griñán; que tres ministros, Carmen Calvo, María Jesús Montero y Luis Planas, fueron consejeros andaluces con ellos y que a Villarejo «lo creó el PSOE». Asimismo, ha aludido a las condenas a prisión de la cúpula de Interior con motivo de la guerra sucia contra ETA. También ha tenido palabras para Podemos, imputada por supuesta financiación ilegal.

Echenique le ha acusado de poner en marcha «la máquina del fango» y pedido que, para hablar de Unidas Podemos «se laven la boca con jabón».

La comisión ha recibido el apoyo de PNV, Bildu y hasta de Ciudadanos, cuyo portavoz, Edmundo Bal. ha provocado protestas en los escaños populares y socialistas cuando ha dicho «no me van a decir que todos somos iguales, no me he pasado 28 años luchando contra la corrupción para que ahora me digan que soy un político corrupto como ustedes». A petición de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha dicho que estas afirmaciones eran «en sentido figurado». Vox, por su parte, se ha abstenido por entender que PSOE y Unidas Podemos pretenden golpear «al hígado del PP» y porque «carecen de legitimidad», aunque tendrán una participación «muy activa» en la comisión.

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