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La Audiencia Nacional absuelve a 'Kubati' y 'Fermín' de un doble asesinato en 1986

Considera que las huellas en los tubos lanzagranadas del atentado contra el cuartel de Aretxabaleta y las circunstancias vividas la noche del atentado -con otro crimen en Ordizia por el que sí fueron condenados- no acreditan "su directa participación".

José Antonio López Ruiz, alias 'Kubati', durante su declaración en la Audiencia Nacional.

José Antonio López Ruiz, alias 'Kubati', durante su declaración en la Audiencia Nacional. EFE

La Audiencia Nacional ha absuelto a los históricos miembros de ETA, José Antonio López Ruiz, alias ‘Kubati’ y a Jose Miguel Latasa Getaria, alias ‘Fermín’, del asesinato de dos guardias civiles en Aretxabaleta (Guipúzcoa) el 26 de julio de 1986. Ambos estaban acusados de su presunta participación en el atentado que acabó con la vida de los agentes Ignacio Mateu Isturiz y Adrián González Revilla. El sumario por este atentado se había reabierto por cuarta vez. Tanto la Fiscalía como las acusaciones habían solicitado penas de 66 años para cada uno de los dos acusados por dos asesinatos y un delito de estragos terroristas en grado de tentativa. Además solicitaban una indemnización de 500.000 euros. Los dos acusados, ahora absueltos, se encontraban en libertad provisional por este proceso.

El tribunal considera que no ha quedado acreditada la participación de ‘Kubati’, que en noviembre cumplirá 67 años, ni de ‘Fermín’, que acaba de cumplir 72 años, en el atentado. Durante la vista oral ambos acusados habían negado su participación en el mismo. El atentado se produjo a las 06.40 horas del 26 de julio de hace 34 años cuando desde la ladera de un monte cercano al cuartel de la Guardia Civil en Aretxabaleta se lanzaron varias granadas sin que causaran daños personales.

En el lugar donde se habían instalado los tubos de PVC también se había colocado una bomba que explotó 75 minutos después, sin causar daños al no haber acudido al lugar ningún agente. No fue hasta tiempo después, en torno a las 08.00 horas, cuando los dos agentes, Mateu y González, acudieron hasta el camino de la ladera donde los terroristas colocaron los tubos lanzagranadas. En el camino de acceso a los mismos habían enterrado una segunda bomba que se activó al pisarla. Ambos fallecieron.

Huellas dactilares

El informe policial en el que se consideraba como prueba suficiente la aparición de las huellas de los condenados en los tubos lanzagranadas, así como su acreditada pertenencia al comando Gohierri-Kosta, que actuaba por el entorno cercano a Aretxabaleta, y la posibilidad de haber participado en otro atentado cercano esa misma noche, no ha sido suficiente, según los jueces para concluir que ‘Kubati’ y ‘Fermín’ participaron en este atentado.

En la sentencia se detalla cómo ambos acusados reconocieron haber comprado y manipulado tubos como los empleados en este atentado dentro de sus funciones dentro del comando del que formaban parte. Sin embargo, los jueces concluyen que esta prueba «indiciaria crucial» no implica necesariamente «con la seguridad y certeza exigida y alejadas de toda duda, su efectiva participación».

Añade además que aquella noche el comando del que formaban parte participó en el atentado que se produjo horas antes en Ordizia, a 42 kilómetros de Aretxabaleta. Por aquel atentado ambos fueron condenados. El tribunal apunta que es «poco probable» que los acusados intervinieran también en el de Aretxabaleta por las circunstancias y relato de hechos. Ambos atentados se produjeron con un margen de tiempo de pocas horas y por ello considera que lo más probable es que la acción terrorista de Aretxabaleta fuera obra de otro comando de ETA que actuara en una zona cercana, como los comando ‘Araba’, ‘Eibar’ o ‘Bellotxa’, cita en la sentencia.

«Un dolor muy grande»

Señala incluso que lo más plausible es que Latasa Getaria, que permaneció oculto por la noche en un monte para participar en el atentado de Ordizia, en el que falló el dispositivo que debía activar- intentara abandonar el lugar y ocultarse -como él aseguró en su declaración- en las fiestas de su pueblo, en Ordizia, que se celebraban entonces.

Durante la vista oral celebrada el pasado jueves y viernes, López Ruiz reconoció «el dolor muy grande» de las víctimas de la banda terrorista, por lo que se ofreció a aclarar todo «porque estamos en otra fase». ‘Kubati’ afirmó durante su declaración que se sentía «en paz» consigo mismo. Durante el interrogatorio de la fiscal dijo no tener miedo «a contestar a nada»: «Le contesto a usted y a los abogados de las víctimas por respeto y porque estamos en otra fase y tenemos que ser coherentes», en referencia a que ETA ya no comete atentados.

«Yo sé que tienen un dolor muy grande y soy consciente de eso», declaró sobre las víctimas, y por ello mostró su disposición a responder a sus abogados. «Creo que es una aportación a la nueva época que estamos viviendo y que hay que consolidar», ha apostillado. Afirmó que su vida «fue algo en el pasado, cada uno tienen sus momentos para reflexionar y para ponerte en paz contigo mismo y yo eso lo he hecho». Sin embargo, señaló que no puede aceptar que se le adjudique un atentado que él asegura que no ha cometido. «Yo he cantado todo y si hubiéramos sido nosotros lo hubiese dicho», ha insistido el expreso de ETA.

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