España

Podemos a Abascal: "Los hombres de Vox nunca leerán los nombres de las mujeres asesinadas"

"¿También les custodian la tarjeta del móvil?", les ha replicado el aspirante a la presidencia del gobierno

La diputada de Unidas Podemos Roser Maestro.

La diputada de Unidas Podemos Roser Maestro EFE

Las diputadas del Grupo Confederal de Unidas Podemos que han intervenido en la segunda jornada de la moción de censura han hecho un discurso eminentemente feminista en un hemiciclo donde el protagonismo de las mujeres es muy exiguo. Las únicas excepciones son las de Inés Arrimadas, Adriana Lastra, Ana Oramas y Mertxe Aizpurua (que se reparte con Oscar Matute), porque las representantes de Unidas Podemos han intervenido por delegación de Pablo Echenique y de Jaume Asens.

Lucía Muñoz les ha reprochado que «los hombres de Vox nunca leerán los nombres de las mujeres asesinadas», en réplica a la lectura que Santiago Abascal hizo ayer de todos los asesinados en manos de ETA, y ha pedido un minuto de silencio que la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet ha cercenado, recordando que «quien ordena el debate es esta presidencia». Muñoz ha continuado afirmando que Vox «está haciendo el ridículo» y dibujado un panorama irreal del país. «Lo suyo no es una moción de censura sino un proceso de destrucción».

Por su parte, Sofía Fernández ha citado, entre otras, a Dolores Ibarruri, Clara Campoamor, Victoria Kent y Federica Montseny, en definitiva, «centenares de miles de mujeres que quisieron borrar a lo largo de la historia, defensoras de los valores republicanos, feministas, antifranquistas, pusieron el cuerpo y la vida para que podamos hablar de democracia». «No les gusta nada de España», les ha espetado Fernández quien ha vaticinado el advenimiento de una «república feminista».

En nuestro miedo mandamos nosotras», dice una de la diputadas de Unidas Podemos

A juicio de Aina Vidal, tercera interviniente de Unidas Podemos y recibida en pie por parte del Hemiciclo después de superar un cáncer, «vienen a generar ruido, crispación, poner en riesgo la convivencia y crear caos. Necesitan fango porque si no no pueden vivir. Es una derecha extremista que no reconoce el gobierno legítimo, quieren usar el miedo y la frustración». «En nuestro miedo mandamos nosotras, todas sentimos enfado y dolor pero nuestra respuesta se basa en la solidaridad y en un modelo económico compatible con la vida».

«Señores de la CEDA, nostálgicos de la dictadura», así ha arrancado su intervención la última diputada de Unidas Podemos en intervenir, Roser Maestro. Tras apelar a la legitimidad de este Gobierno ha defendido la ley de memoria democrática ante los «herederos ideológicos y familiares directos de aquellos que ahogaron en sangre a España durante 40 años». «No son dignos de ser españoles. La historia no les absolverá sino que les condenarán por alta traición», ha sentenciado.

Pero Abascal les ha replicado que «ustedes no representan a las mujeres. Las mujeres no asaltan capillas, no insultan ni agreden a policías, no van diciendo ‘Madrid será la tumba de Abascal’, ‘una copa menstrual en la boca de Abascal’, no dicen ‘mis niños’ a los menas sino que quieren entregárselos a sus padres. ¿De verdad creen que representan a las mujeres y salen aquí porque se lo ha ordenado el macho alfa? ¿Cuándo van a negociar a Irán las llevan con velo? ¿También les custodian la tarjeta del móvil?» ha agregado en alusión a los meses que Pablo Iglesias retuvo la tarjeta robada del móvil de Dina Bousselham.

Además, las diputadas han acusado a Vox de ignorar lo que es «subir la persiana día a día para ganarse la vida», a lo que Abascal ha recordado que su padre tenía un negocio en el que levantaba la persiana a las ocho y media de la mañana y él le acompañaba «para que ETA no le pegara un tiro».

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