España

Iglesias, a por el cuerpo a cuerpo con Abascal para desmontar "sus mentiras"

Dará respuesta "a las duras acusaciones que nos ha lanzado", vinculando a Unidas Podemos con el "narcosocialismo", el terrorismo de las FARC "o llamándonos criminales"

E EP

Pablo Iglesias buscará el cuerpo al cuerpo con Santiago Abascal durante su intervención de hoy en el pleno del debate de la moción de censura. Aún a falta de determinar en qué momento tomará la palabra -el Gobierno puede hacerlo cuando quiera y por el tiempo que quiera- el líder de Unidas Podemos marcará perfil propio para replicar algunas de las consideraciones más controvertidas del largo discurso del líder de Vox.

En vicepresidencia segunda alegan que «no nos podemos acostumbrar a que se digan determinadas barbaridades en sede parlamentaria» sobre el modo de ver España del líder de Vox y al que Iglesias contrapondrá un país diametralmente opuesto. Pero además de intentar desmontar el discurso del líder de la derecha populista, dará respuesta «a las duras acusaciones que nos ha lanzado», vinculando una y otra vez a Unidas Podemos con el narcotráfico, -«narcosocialismo», lo ha definido- el terrorismo de las FARC «o llamándonos criminales».

Abascal ha acusado al secretario general del PCE, diputado de Unidas Podemos y abogado, Enrique Santiago, de defender los intereses de la guerrilla colombiana o, lo que es lo mismo, ha dicho, «a los traficantes, secuestradores y violadores de menores en Colombia». De hecho, Santiago ha pedido la palabra por alusiones para matizar que fue asesor jurídico de las FARC en el proceso de negociación de paz de aquel país. 

La de Sánchez ha sido «una intervención clásica», dicen en el sector morado del Gobierno

Pero el líder de Vox no ha parado ahí. El Gobierno de coalición «está con los terroristas ‘antifas’ en Estados Unidos -en alusión al movimiento antifascista Antifa que Trump quiere calificar de terrorista- , con los terroristas de Alsasua en España y con sus amigos y correligionarios del narcosocialismo» en Hispanoamérica.  Y también ha vinculado al sector morado con el «cartel de los soles» en Venezuela o, lo que es lo mismo, «con la mafia de la droga en Latinoamérica».

Así, mientras la de Sánchez ha sido «una intervención clásica» en la que no se ha metido en grandes charcos a la hora de replicar a Abascal, la de su vicepresidente segundo «será incisiva, pero sin elevar el tono». Aseguran que no abandonará la institucionalidad del cargo, pero no dejará sin respuesta las graves acusaciones vertidas por el candidato a la presidencia en esta moción de censura al que critican también por no haber hecho, siquiera, «una simulación de programa de gobierno» salvo algunas consideraciones «muy al estilo Trump».

Niegan la existencia de un reparto de papeles entre Sánchez e Iglesias una vez acordaron que el vicepresidente segundo también tomaría la palabra en nombre del Ejecutivo en calidad de líder de uno de los dos partidos de la coalición gubernamental. En este sentido, goza de manos libres en la que será, sin duda, la intervención más duramente replicada por Abascal, en un duelo que alimentará a ambos y a sus respectivas bases.

La mayoría de la investidura firma un manifiesto conjunto contra Vox

No deja de ser significativa la iniciativa que durante el debate de la moción de censura ha puesto en marcha el portavoz del Grupo confederal de Unidas podemos, Jaume Asens, pactando con diez fuerzas políticas un «Manifiesto en favor de la democracia» por el que ERC, BNG, Bildu y PNV, entre otros, expresan su rechazo «a cualquier tipo de apoyo de la extrema derecha, especialmente cuando afecta a la gobernabilidad de las instituciones, ya sea por activa o por pasiva».

Los partidos de la mayoría de la investidura, pero no sólo, porque también firman el manifiesto, por ejemplo, la Cup y JxC, solicitan a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, la «apertura de procedimiento de infracción y sanción que correspondan, según el código de conducta de las Cortes Generales, ante comportamientos por parte de parlamentarios que vulneren los principios de responsabilidad y respeto».

La intervención del vicepresidente segundo estaba prevista para la mañana de ayer, tras la de Pedro Sánchez, pero las dos horas y media de discurso de Abascal desbarataron los planes. A cambio, le ha proporcionado más tiempo a Iglesias para preparar su réplica.

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