Uno de los detenidos en una operación de la Audiencia Nacional dirigida por la Fiscalía Anticorrupción por presuntamente ofrecer información confidencial en manos de José Manuel Villarejo a abogados, empresarios y periodistas, Javier Ruiz Cubero, es el hermano de Andrés Ruiz Cubero, el abogado de Enrique Olivares, el falso cura que entró en casa de Luis Bárcenas en el año 2013 y fue condenado a 22 años de prisión por secuestro.

El Independiente se ha puesto en contacto con el abogado Ruiz Cubero, que ejerce su labor entre Cuenca, Guadalajara y Madrid, y ha confirmado que el detenido es su hermano pero asegura que «lleva años sin tener relación con él», desde que lleva preso por distintos motivos. Javier Ruiz Cubero coincidió en la prisión madrileña de Estremera con José Manuel Villarejo y allí, según sospechan los investigadores, se habría convertido en su «enlace» con el exterior para hacer esos ofrecimientos de documentación confidencial a la que Villarejo pudo acceder en su etapa en la Policía.

La Fiscalía Anticorrupción sospecha que la entrada del ‘falso cura’ Olivares en casa de los Bárcenas en 2013, cuando el extesorero del Partido Popular estaba en prisión provisional, estuvo dentro de la denominada operación Kitchen con la que el Gobierno de Rajoy habría buscado recuperar información comprometedora para altos cargos del Partido Popular, según la investigación que se sigue en el Juzgado Central de Instrucción número 6. El pasado 16 de octubre, el juez Manuel García-Castellón quiso tomar declaración a Olivares que, según confirmó una médico forense, no está en condiciones mentales de declarar.

Han pasado a disposición judicial

Javier Ruiz Cubero, que actualmente se encontraba en la cárcel de Alicante pernoctando, ya en tercer grado, según ha publicado El Español, pasó previamente por Estremera, donde coincidió con Villarejo, para cumplir una condena de seis años y nueve meses por delitos de robo con violencia. Acumula tres condenas anteriores por los mismos delitos.

Este lunes ha pasado a disposición judicial, igual que la esposa del comisario jubilado y en prisión preventiva, Gemma Alcalá, el abogado también preso Alfonso Pazos y su esposa, todos detenidos en la operación del pasado viernes por los presuntos delitos de organización criminal, descubrimiento y revelación de secretos e infidelidad en la custodia de documentos.

Los investigadores consideran que todos trataron de vender información confidencial, entre la que se encontraban documentos policiales clasificados, por cantidades millonarias. También que Villarejo habría coordinado la distribución de dicha información desde prisión. Por eso, la operación que tuvo lugar la tarde del pasado viernes incluyó registros en domicilios por parte de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía y en la celda de Villarejo en el módulo que la cárcel de Estremera tiene destinado a miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.