El borrador de plantilla que ha elaborado la Dirección General de la Guardia Civil para el periodo 2021-205 ha provocado indignación entre los suboficiales del Cuerpo (sargento primero, brigada, subteniente y suboficial mayor) al plantear un incremento de los empleos para esta escala cuatro veces inferior al de la de oficiales (capitán, comandante, teniente coronel, coronel, generales de brigada y división y teniente general).

El Mando de Personal presentó el pasado martes la propuesta a los representantes de las asociaciones profesionales en el grupo de trabajo sobre plantilla reglamentaria y evaluación para el ascenso. La intención es que se apruebe en el pleno del Consejo de la Guardia Civil previsto para el próximo 16 de diciembre, después de pasar por la comisión de Normativa (24 de noviembre).

La plantilla para los distintos empleos y escalas de este Cuerpo tiene una vigencia de cuatro años, expirando la actual el próximo 30 de junio. Será la primera que diseñe el equipo dirigido por María Gámez, a la que el ministro Grande-Marlaska puso al frente de la Guardia Civil al inicio de la presente legislatura en sustitución del magistrado Félix Azón.

Borrador de plantilla para el periodo 2021-2025 presentado esta semana por la dirección de la Guardia Civil.

Junto al de cabo primero, los empleos de capitán y comandante serían de los más beneficiados si el real decreto que fije la plantilla para el cuatrienio 2021-205 se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en los términos que recoge el borrador presentado esta semana a los representantes de los agentes. En concreto, el número de capitanes aumentaría hasta los 619, exactamente 312 más de los existentes en este momento. Por su parte, habría 148 comandantes más (de 322 a 470) en 2024.

El borrador de plantilla plantea doblar el número de capitanes (de 307 a 609), mientras que los sargentos primero crecerían un 1,5 %

Con esta variación, la Guardia Civil busca reducir los dilatados tiempos de ascenso a ambos empleos, al pasar de 3,4 años (en el ciclo 2012-13) a 9,09 años (2020-21) en el caso del empleo de capitán y de 4,88 a 7,17 años en el de comandante. De mantenerse la situación actual, la dirección calcula que se necesitaría un mínimo de 18 años para ascender hasta comandante y de 13 años para teniente.

Los cambios previstos en la escala de oficiales incluyen 34 empleos más de teniente de coronel (de 225 a259), 13 más de coronel (de 124 a 137), dos más de general de brigada (hasta 24) y uno más de de general de división, que pasaría de 8 a 9. El número de tenientes generales se mantendría en 5, después de la modificación puntual aprobada meses atrás.

Detalle de tricornios de agentes de la Guardia Civil.

Este incremento de empleos (510) contrasta con el planteado para la escala de suboficiales: 130. El desglose es el siguiente: 30 más de sargento primero (de 2.046 a 2.076), 50 de brigada (de 1.024 a 1.074), 40 de subteniente (de 594 a 634) y 1o de suboficial mayor (de 60 a 70).

Expresado en términos relativos, el número de capitanes crecería un 101 %; el de comandantes un 48 % y el de tenientes coroneles un 15 %. En la escala de suboficiales, el aumento de efectivos sería del 1,5 % en el caso de los sargentos primero, del 2 % para el empleo de brigada, del 6,7 % para el de subteniente y del 16 % para el de suboficial mayor.

«Plantilla a medida»

La Asociación Escala de Suboficiales de la Guardia Civil (ASESGC) ha mostrado su «sorpresa» e «indignación» por el contenido del primer borrador, al entender que la Dirección General ha diseñado una «plantilla a medida» de la escala de oficiales para «proporcionarles una carrera profesional adecuada a sus intereses» y reducirles los tiempos de ascenso.

«Del mismo modo que hizo con la escala de oficiales de promoción interna, la Dirección General sigue asumiendo que los tiempos de ascenso en la escala de suboficiales sean tan amplios que suponga cumplir 27 años entre los empleos que la integran para poder llegar al último como suboficial mayor, ahogándolos en una lenta y tediosa carrera profesional», critica la ASESGC.

En este sentido, esta asociación recuerda que la edad media de acceso a la escala de suboficiales es de 34 años, por lo que, con lo que se tarda actualmente en ascender, «para la inmensa mayoría es y será imposible completar la carrera profesional». Ello explica -insisten- que casi el 70 % de los sargentos primero haya renunciado a ascender a brigada en el último ciclo.

El coste de la modificación de plantilla para el periodo 2021-2025 ascendería a 11,5 millones de euros

«Es evidente que lo que pretende la Dirección General del Cuerpo es evitar que las renuncias al ascenso en la escala de oficiales crezcan, pues una de las causas de éstas es una expectativa negativa de carrera profesional», aseguran.

Frente a la visión de los suboficiales del Cuerpo, la asociación Unión de Oficiales (UO) considera que el incremento previsto en el borrador «no sólo es necesario sino insuficiente», por lo que tendrá que ser «mejorado» en futuros reales decretos de plantilla.

«Hay una realidad objetiva y es que la tasa de mandos del grupo A-1 (de teniente a general) es muy inferior al de la Policía Nacional, pese a nuestro despliegue territorial y número de cuarteles y unidades. La Policía casi lo triplica, a pesar de que somos más guardias civiles. Esa diferencia, que no es tan abultada en la escala de suboficiales, cabos y guardias, tenemos que ir reduciéndola progresivamente», explica Francisco García Ruiz, presidente de UO.

Según los cálculos del Mando de Personal, la variación en el número de empleos propuestos tendría un coste de 11,31 millones de euros, de los que sólo 800.000 euros corresponderían a la escala de suboficiales. El desglose sería el siguiente: 140.000 euros en 321, 820.000 euros en 2022, 2,1 millones en 2023, 3,69 millones en 2024 y 4,54 millones en 2025, cuando entraría en vigor la siguiente plantilla.