España

Ortuzar (PNV): "Iglesias le ha comido la tostada a Pedro Sánchez"

Andoni Ortuzar, presidente del PNV EFE

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, sostiene que su partido y los votos de sus diputados en el Congreso son «irremplazables» para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la hora de sacar adelante proyectos como los Presupuestos Generales del Estado.

Ortuzar, en una entrevista que publica este domingo El Correo, argumenta que no es solo una cuestión aritmética, de los seis diputados, sino que el apoyo de su partido al Gobierno puede «arrastrar a unos cuantos».

«Que esté el PNV en una operación hará que otros partidos pequeños, pero necesarios, estén más a gusto», señala Ortuzar, quien añade que dan un «caché político de fiabilidad», mientras que EH Bildu «en algunos casos genera rechazo».

Niega que sientan celos de la relación que ha entablado el Gobierno de Sánchez con EH Bildu, porque es algo que llevaban pidiendo cuarenta años que hiciera la izquierda abertzale y porque, además, va a hacer que «afloren sus contradicciones», ya que «no se puede querer tumbar el régimen queriendo aprobar los presupuestos del Estado».

Argumenta que el PSOE se ha «asustado» con las reacciones, porque ha querido hacer una «negociación de perfil bajo con Bildu, pero Pablo Iglesias necesitaba convertirlo en un gran acontecimiento político».

«Iglesias le ha comido la tostada a Pedro Sánchez, que ha tenido que plegar velas porque necesita a Bildu para sacar Navarra», dice el presidente del PNV que con estas afirmaciones no quiere criticar al líder de Podemos, aunque advierte de que este tipo de comportamientos «terminan habitualmente rompiendo los gobiernos».

A su juicio, esta situación no es sostenible durante cuatro años, y lo que está haciendo Iglesias es «consolidar su posición, hacer ineludible para el PSOE tener que pactar con ellos y cavar más el foso para que sea inviable el acuerdo con Ciudadanos».

Tras apuntar que «un gobierno no puede funcionar así porque no da credibilidad», el presidente del PNV explica que su partido se siente cómodo apoyando los presupuestos con Esquerra «y que se incorpore a Bildu», pero avisa de que lo que no les gusta es el «‘maniobrerismo’ político con el que actúa Iglesias».

Concluye que con el Gobierno de Sánchez el PNV no tiene un problema de lealtad sino de eficacia. «No nos sentimos traicionados por ninguno de los movimientos que se realizan, aunque nos pueden gustar más o menos, pero es un poco descorazonador que el grado de cumplimiento de los acuerdos que hemos hecho con Sánchez desde que es presidente no llega al insuficiente, es muy deficiente».

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