Si algo se puede decir de Jorge Verstrynge (Tánger, 1948) es que se trata de una personalidad inclasificable, como lo ha sido su periplo político desde aquella juventud fascista a ser uno de los ideólogos de Podemos pasando antes por la secretaría general de Alianza Popular en tiempos de Manuel Fraga.

Rompe moldes desde la izquierda apelando a la intervención de la Armada para frenar la crisis migratoria en Canarias, defendiendo a Trump, denostando al Polisario o abogando por el fin de Madrid Central, pero al tiempo proclama que Puigdemont «es el presidente legítimo de la Generalitat» o que a Bildu «hay que darle la oportunidad de que siga por el camino que ha emprendido». A caballo, físico y emocional, entre España, Francia y Marruecos (en su móvil suena La Marsellesa), nunca deja indiferente.

Pregunta.-¿Los Presupuestos garantizan la continuidad de la legislatura o los socios tendrán que escenificar en algún momento una ruptura?

Respuesta. –En principio no hay motivo para una ruptura de ninguna clase porque a nivel de liderazgo hay una comprensión  mutua, aunque todo el mundo sabe que en política eso es relativo y no caben grandes fidelidades. Sánchez esta de árbitro y no veo, estando en una situación más o menos cómoda, que se quiebre la situación. Este Gobierno aúna la participación del capital con el trabajo. El capital tiene sus representantes en Nadia Calviño o José Luis Escrivá y el trabajo en Pablo. Pero parto de la idea de que casi ningún gobierno va a sobrevivir las próximas elecciones a causa de la pandemia, que está erosionando al poder.

En este Gobierno, el capital y el trabajo tienen sus representantes»

P. -¿Ve improbable que se repita este mismo gobierno?

R. –No lo veo imposible, pero no necesariamente la misma coalición. Es evidente que en España solo caben gobiernos de coalición, pero pueden ser en un sentido o en otro o bipartirtos, tripartitos, cuatripartitos…

P. -¿Y uno de PSOE y Ciudadanos?

R. –El problema es si Ciudadanos va a sobrevivir o no. Está dando unos bandazos que no son fáciles de entender. Ciudadanos va a quedar orillado, no va ser importante. No es forzosamente una buena noticia, pero la vida es así.

P. –Usted ha dicho que la auténtica oposición la ejerce Vox y no su antiguo partido.

R. –El problema es que la moción de censura colocó al PP en una situación muy difícil y no se ha recuperado de eso. Fue la trampa perfecta. Todo el mundo sabía que la moción no iba a prosperar, pero al menos uno tiró de la cuerda, de la campana, y ahí es donde Vox pasó a liderar la oposición y por ahora, creo que todavía es así.

P. -Pero los titulares se los llevó Casado con su ruptura con Abascal.

R. –Puede ser, pero habrá que esperar. VOX tampoco puede tener una actitud tan dura durante tanto tiempo. Por ahora lo único que veo estable en España es el PNV, el pozo de votos que los independentistas catalanes tienen y que se mantiene la coalición. Mira que hay gente buena en el PP, como el alcalde de Madrid, aunque tiene la cuenta pendiente de no haber corregido la barbaridad que produjo Carmena.

Puigdemont es el presidente legítimo y hay que hacer con él como con Tarradellas»

P. -¿Es partidario de levantar Madrid Central?

R. –Yo sería partidario de prohibir la compra de determinados coches y levantar Madrid central. Es que ha sido un robo.

P. -¿Le parece que ERC y Bildu son buenos socios parlamentarios?

R. –Sí. A Bildu hay que darle la oportunidad de que siga por el camino que ha emprendido. ERC es para mí un poco una incógnita, yo soy más de Puigdemont, comprendo más su postura que la de ERC.

P. -¿En qué sentido?

R. –Puigdemont es el presidente legítimo de la Generalitat porque fue elegido.

P. –Pero ahora tocaba convocar elecciones.

R. –Sí, claro, pero tras devolverle la legitimidad a Puigdemont, que es suya, como pasó con Tarradellas.

P.-¿Qué opinión le merecen los continuos conflictos y divergencias en el gobierno de coalición?

R. –De igual forma que Podemos necesita demostrar lo que él representa, los otros, los de la patronal, el Ibex y los bancos están defendiendo lo que dicen que defienden. ¿Cómo le vas a reprochar a alguien que en un momento determinado presente unas propuestas encaminadas a satisfacer su electorado? pues claro.

No tengo como español la responsabilidad de lo que pasó en el Sáhara una vez que nos echaron de allí»

P. –Pero las discrepancias trascienden la cuestión económica. Hay choque en la ley Trans o en las relaciones con el Polisario.

R. –En el tema trans no veo mucha dificultad, se aprobará y ya está. El Polisario. Esa es otra historia. Nací en Marruecos. Les debo mucho. Los marroquíes se portaron conmigo muy bien a pesar de ser hijo de un colonialista. Es un pueblo al que quiero y sigo muy de cerca. El frente Polisario no representa a un país, porque el saharaui no existe, es una población trashumante. Los españoles fuimos expulsados a petición de los saharauis. Cuando la famosa Marcha Verde, hubo saharauis disparando por la espalda al Ejército español. Nos fuimos. No tengo como español la responsabilidad de lo que pasó una vez que nos echaron de allí. Punto.

P. –Pablo Iglesias opina lo contrario.

R. –Allá él. Los jóvenes tienen derecho a equivocarse. En todo caso, Marruecos es fundamental  para España. Con que Marruecos levante la espita, nos pone de rodillas en seis meses. Así de fácil.

P. -¿Qué relación tiene con Pablo Iglesias, hablan, le aconseja…?

R. –Doy mis consejos cuando me los piden y cuando no me los piden también. Le digo ‘yo sobre esto opino eso’ y él acusa recibo y me dice si está o no de acuerdo.

P. -¿Cree que a Trump sólo se le ha llevado por delante el covid?

R. –Hay una primera víctima del coronavirus políticamente hablando que es Trump y el otro factor es la transformación de una sociedad en un archipiélago. Desde Obama y los Clinton cada una de las partes de ese país solo quiere ser representada por su equivalente: los negros, por un negro, los indios por los indios, las mujeres por las mujeres, las lesbianas por las lesbianas… no es buena cosa. No puedo aceptar que alguien me venga descalificando porque no tengo su color de piel, ¿Cuál es el racista de los dos?

Biden ya está deslegitimado porque la sospecha de mangoneo del voto está ahí»

P. -¿Pero Trump no acrecentó esas diferencias y polarizó más el país?

R. –No, no. Trump ha tenido más voto obrero y negro que la otra vez, lo que pasa es que por parte de los demócratas ha habido un grado de movilización brutal. Es un país un poco zumbao y muy complicado en muchos aspectos..

P. -¿Son razonables las dudas de Trump sobre el recuento?

R. –Sí, no tanto como él dice, pero que ha habido mangoneo, lo ha habido. De todas formas, Biden ya está deslegitimado porque la sospecha está ahí y no se va a ir. El peor enemigo para la gente de Podemos es Biden, no Trump, porque va a intervenir fuera. El partido demócrata es el partido de la guerra.

P. –España está inmersa ahora en una crisis migratoria profunda en Canarias. ¿Cómo se puede abordar el problema de la frontera sur de la Unión?

R. – Ahí no entiendo a la izquierda porque es evidente que cuanta más inmigración llega a un país, peor es el salario. A mis alumnos, que son jóvenes y defienden que vengan todos los que quieran, les pido que me digan una patronal que esté en contra de la inmigración, incluida la ilegal. Cuando es una inmigración escogida, a la que puedes atender, bien, ¿por qué no? aunque no estés obligado a hacerlo. Y si no, tarde o temprano das los barcos a Marruecos o tendrás que mandar los tuyos.

P. –Eso dice Vox, mandar a La Armada para bloquear la inmigración.

R. –Creo que no es una mala medida. Lo que no puede ser es lo que está pasando ahora y esto va a provocar un follón importante en Canarias ¿Qué quieren?, ¿que vuelva a salir el MPAIAC? Al final el camino va a ser ese excepto que se mande la Armada o que se pacte con Marruecos para comprar todos los cayucos.

Creo que no es una mala medida mandar la Armada a Canarias»

P.- Hizo recientemente unas polémicas declaraciones afirmando que el PSOE desmontó al política de industrialización de Franco.

R. –Fue terrorífico el cierre de Sagunto, de las navieras del norte de España y de las industrias del hierro o el acero. Al final nos quedamos con los toros, el jamón y el sol y eso no crea mucho valor añadido. Pero Franco fue un dictador sanguinario y un enano mental. Cuando colegas míos de la Facultad me decían que era un fascista yo les decía que no, que los fascistas tenían una elaboración teórica, pero éste era un sargento chusquero que matando moros, perdón por la expresión, llegó a general.

P. –Volviendo a un pasado más reciente. Conoció como secretario general del PP a Luis Bárcenas y a Rosalía Iglesias. ¿Albergó en aquellos momentos alguna sospecha de algo?

R. –Tengo trato con Willy y con Rosalía Iglesias hasta que ingresó en prisión. Antes de la llegada de Aznar al poder del PP era la ley de la jungla. No había legislación y se hacía lo que se podía. Yo mismo les he sisado a los socialcristianos alemanes un montón de dinero para formar cuadros del partido. Cuando formaba diez cuadros declaraba cien porque por cada uno me daban dinero. Lo que vino después era más gordo. Es evidente que como mínimo, la reina madre utilizó unas tarjetas que no debería haber usado y, por tanto, engañó a Hacienda.. ¿Lo del Rey emérito? Inenarrable… Cuando iba todos los meses a sacar dinero ¿la familia no se enteró? No pasa nada.

El padre de Rato compró el escaño de su hijo con 40 millones de pesetas»

P. -¿No pasa nada o empiezan a pasar cosas?

R. – En mi época no se robaba, se sisaba un poquito, pero si hubiese sido secretario general del PP con Aznar, ¿cómo no me iba a enterar? Cuando alguien venía a dar una donación importante, Fraga le recibía e inmediatamente me llamaba a mí o al tesorero y, si no estábamos, a Bárcenas y nos pasaba el donativo de personas como Ramón Rato padre, que compró el escaño del hijo. Fraga se negaba a que fuera diputado hasta que un día, en una reunión con el padre y el hijo, Fraga me entregó un maletín y anunció que Rodrigo sería diputado. No sé si fueron 30 ó 40 millones de pesetas. Después la Gürtel rebasó todo eso, pero no lo rebasó sólo el PP, también el PSOE. Eso no lo perdonamos. La derecha roba riéndose, la izquierda cuando roba, se avergüenza, por tanto si lo hace es peor todavía porque has perdido el honor.