La urna del 1-O que cedió la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, para una subasta solidaria en Cataluña ha sido adquirida por 250 euros, mientras que por la gorra del mayor de los Mossos d’Esquadra Josep Lluis Trapero se han pagado 930 euros.

Budó había explicado que había querido dar la urna del 1-O para la subasta solidaria, con cuya recaudación se adquieren juguetes para regalar a los niños de familias desfavorecidas, porque, ha dicho: «Si queremos un futuro mejor necesitamos poder volver a decidir libremente cuál ha de ser el futuro de nuestro país».

Ha sido en la 54 edición de la campaña ‘Cap nen sense joguina’ (Ningún niño sin Juguete), que organiza Ser-Cataluña la noche de Reyes y que ha recaudado 52.570 euros en su subasta solidaria, su récord histórico, en que la máxima puja, de 4.550 euros, ha recaído en una guitarra del cantante Alfred García.

Según han detallado los organizadores de esta tradicional iniciativa solidaria, que recauda dinero para que los Reyes Magos puedan llevar regalos a los niños de las familias más desfavorecidas, el segundo objeto donado por famosos para la subasta por el que los oyentes han pagado una mayor suma ha sido una guitarra del cantautor Joan Manuel Serrat, por la que se han abonado 3.600 euros.

Otras de las piezas más codiciadas en esta iniciativa solidaria de Ser-Cataluña han sido una bicicleta del escritor y trader Josep Ajram (2.600 euros), una camiseta del delantero del RCD Espanyol Raúl de Tomás (2.000 euros), la obra La Trobada, de Guim Tió (1.400 euros), una camiseta y postales del tenista suizo Roger Federer (1.200 euros) y una pintura del cantante Manolo García (1.100 euros).

Otros objetos por los que han pujado los oyentes de esta campaña solidaria han sido un póster donado por el periodista Jordi Évole de su documental Eso que tú me das, con 750 euros; una tarjeta roja a Maradona entregada por el árbitro Iturralde González, con 900 euros; una camiseta del futbolista canario Pedri, con 950 euros; otra del brasileño Neymar, con 750 euros, y un juego de pendientes y mascarillas donadas por la consellera de Salud, Alba Vergés, con 550 euros.