El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no pregunta sobre la valoración de la Monarquía desde abril de 2015. La última valoración que los españoles dieron a la Corona fue de un 4.3, pero ya entonces esa nota estaba al alza desde el mínimo del 3.7 que se marcó en 2013 y 2014 tras los escándalos que afectaron al rey Juan Carlos. La abdicación y el inicio del reinado de Felipe VI elevaron el apoyo de los españoles a la institución monárquica, pero desde entonces hemos tenido silencio oficial. No en los medios, que en los últimos meses han constatado un importante crecimiento en el apoyo a la monarquía constitucional, pese a las polémicas del rey emérito y la guerra política en la que se ha tratado de introducir a la Corona.

Este miércoles, día de la Pascua Militar, Felipe VI volvió a dirigirse a las tropas para subrayar el «compromiso» del Ejército con la Constitución. Una Constitución que consagra la Monarquía constitucional como forma de organización del Estado y que, subrayó, «es el origen de la legitimidad de todos los poderes y de todas las instituciones del Estado». Un mensaje sutil, que el rey probablemente pronunció con una sonrisa interna tras desayunarse la encuesta publicada el mismo 6 de enero por el diario El Mundo.

La Monarquía sólo es una preocupación real para el 0,3%, lo que favorece las variaciones en las tendencias

El trabajo, realizado por Sigma Dos, refleja un apoyo del 57,7% a la Monarquía como forma de Estado, mientras un 37% la rechaza y un 5,3% no sabe o no contesta. Una victoria cómoda, de casi 20 puntos, mucho mayor de la que cosechaba, sin ir más lejos, en el trabajo de campo de esta misma encuestadora en el mes de agosto. Entonces, un 48,4% de los españoles apostaban por una Monarquía constitucional y un 38,5% por una República.

No es la única encuesta que ha apuntado un cambio drástico de tendencia en este sentido. En diciembre, La Sexta hizo público su barómetro realizado por Invymark, en el que se constaba un subidón en el apoyo a la Monarquía parecido. Según los datos de la televisión de Atresmedia, en caso de referéndum un 54,3% apoyaría la Monarquía, un 30,3% la República y un 14,2% no votaría. El contraste con el anterior barómetro de esta empresa, del mes de septiembre, es radical: entonces la República se habría impuesto con un 43,8% frente a un 34,3%.

Una explicación sencilla se encuentra en el CIS publicado dos días antes de la encuesta de La Sexta: la Monarquía sólo es una preocupación real para el 0,3% de los españoles. El resto, para quienes el tema no está en la agenda diaria, se recolocan y posicionan si se ven forzados a hacerlo por la actualidad.

Y se han visto. Las campañas de Podemos contra la Corona, la marcha de Juan Carlos I a los Emiratos Árabes Unidos y la actitud de Felipe VI hacia su padre han moldeado la opinión pública en los últimos meses. Según los datos que conocemos, a favor del monarca. Incluso la encuesta publicada en el mes de octubre por un conglomerado de medios progresistas, elaborada por 40dB, reflejaba que no existía en octubre una mayoría de españoles que considerase necesario un referéndum sobre la forma del Estado -lo apoyaba un 47,8% de los encuestados-.

Discrepancias en el Gobierno

El asunto es uno de los que está provocando diferencias más graves en el seno del consejo de Ministros, con declaraciones cruzadas y posicionamientos públicos radicalmente contrarios. A principios de diciembre, la formación morada llegó a poner en circulación un vídeo con imágenes de la Familia Real al completo con música de la serie Narcos, una provocación ante la que reaccionó José Luis Ábalos, ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE: «Es responsabilidad de esta formación [Podemos], no del Gobierno. Nosotros no seríamos capaces de hacer algo así». Sánchez, semanas después, propuso una nueva Ley de la Corona que regulase más el funcionamiento de la institución, aunque la propuesta se ha diluido algo en los últimos días.

Lo cierto es que hay diferencias partidistas evidentes en la valoración de la Corona. Y que los votantes de Podemos son los únicos, de entre los partidos de ámbito nacional, que suspenden la labor de Felipe VI con un 2.8, según el estudio de Sigma Dos. Los socialistas aprueban al monarca con un 5.8, no demasiado lejos del 6.6 que le dan los de Vox y el 6.7 que le otorgan los votantes de Ciudadanos. En este sentido, los simpatizantes del Partido Popular son los más entusiastas con la labor del rey: le dan un 7.6.

El apoyo a la Monarquía, según esta encuesta, también se disgrega claramente por edades. Los menores de 50 años suspenden por los pelos a la Monarquía, y los mayores la aprueban con holgura.

Aunque también mirando al relevo hay datos positivos para la Corona: los índices de popularidad de la heredera al trono, la infanta Leonor, son actualmente muy altos.

Sólo el 20,3% de los encuestados tiene una imagen negativa de la presencia pública de la princesa de Asturias, mientras que un 72,9% tiene una percepción muy buena, buena o neutral sobre la infanta.

Son índices bastante superiores a los que cosecha su madre, la reina Letizia, que concentra un 27,6% de desaprobación de su imagen pública, más de siete puntos por encima de su hija.