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Ana Botín ejecuta la venganza en Prisa tras el cese de Monzón

HSBC cuelga el cartel de se vende a la mitad de sus acciones y abre un nuevo cisma en el accionariado del conglomerado

Ana Botín, presidenta del Banco Santander, y Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica EFE

Aviso a navegantes de Ana Patricia Botín al resto de accionistas de Prisa. Este jueves, HSBC comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su decisión de vender casi la mitad de su participación del editor de El País, Cadena Ser o Cinco Días. Un movimiento que deja entrever el clima de guerra que se vive dentro de los despachos del conglomerado.

HSBC es el principal socio de la presidenta del Santander en Prisa. Cabe recordar que el banco británico posee el 9,07% de Prisa como consecuencia de capitalizar una parte de la deuda que el grupo mediático posee con la entidad. 

Tanto HSBC como Banco Santander, por tanto, no tienen un gran peso dentro del accionariado del grupo. Sumando los porcentajes de uno y otro, apenas llegan al 14%, un 16% menos que Amber Capital, enemigo íntimo de Ana Patricia Botín tras la destitución de Javier Monzón el pasado mes de diciembre. 

Joseph Oughourlian, máximo mandatario de Amber Capital, apoyado por Telefónica, dio un golpe de mando y provocó la marcha de Monzón. Fuentes del sector señalan que el accionista mayoritario entendía que el banco tenía un papel de privilegio con el ya expresidente de Prisa. 

Además, Amber Capital también consideraba que la situación financiera y la deuda prácticamente insalvable eran consecuencia de la gestión del hombre fuerte de Ana Botín. Estas razones fueron más que suficientes, a juicio de Oughourlian para dar un volantazo en la gestión de Prisa. 

Telefónica, con un papel neutral hasta ese momento (desde dentro se considera su participación de casi el 10% de no estratégica), cambió de parecer a finales de diciembre. Fuentes del sector explicaron a El Independiente que la oferta lanzada por Blas Herrero para adquirir los medios de comunicación de Prisa mostraba una imagen muy desfavorable del conglomerado, “dañando el paquete accionarial” de la teleco.

Deuda de Prisa con Santander

Ana Botín guardó sus cartas y las ha enseñado un mes después. A pesar de la escasa relevancia en el accionariado de Prisa, HSBC y Santander son los dos principales bancos valedores del conglomerado. 

Cabe recordar también que el Banco Santander tiene varios créditos concedidos a Prisa y sus fundadores. En 2018, el Banco Santander concedió uno de 39 millones de euros para la ampliación de capital de 563 millones de euros con la que el grupo pudo salir de la causa de disolución. Además, el pasado mayo, en plena pandemia, la entidad concedió a la familia Polanco (fundadora de Prisa) un crédito para la recompra de títulos del grupo de comunicación.

El pasado octubre, Prisa logró refinanciar la deuda contraída que expiraba en 2022 para abonar en 2025. Dicho pacto con los deudores supuso extender su vencimiento desde finales de 2022 hasta marzo de 2025, con un coste inicial del 5,5% y un coste total medio del 7% durante la vida del contrato.

Prisa veía con buenos ojos la opción de Vocento

Los desencuentros entre Santander y el resto de accionistas aumentaron días después de la oferta recibida por Blas Herrero. Vocento se interesó también por adquirir El País, Cinco Días o Cadena Ser, pero el consejo de administración tumbó la oportunidad aunque Santander no se opuso a entablar conversaciones. 

Tal y como pudo saber El Independiente, Ana Botín veía con buenos ojos la opción de que Vocento aterrizase dentro del Grupo Prisa a través de una fusión, algo que la banquera intentó en su día, pero que ninguna de las dos partes acabó de ver bien.

De lo que no hay duda es que, tras la maniobra de HSBC, la guerra dentro del accionariado de Prisa se recrudece ya que Amber Capital empuja a Santander fuera del grupo, puesto que lo considera como enemigo. Un enemigo que, por otra parte, espera el pago de una deuda importante de la compañía.

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